
El monetarismo y el marginalismo, quedaron en evidencia como constructos ideológicos pseudocientíficos, alevosamente forjados para crear mercados financieros desregulados, para imponer globalmente el libre flujo de capitales y activos, para la emisión de dinero inorgánico y con ello fomentar la especulación financiera y bursátil, prácticas que quedaron institucionalizadas por una serie de recetarios neo-liberales, en el Banco Mundial, el FMI y especialmente en el denominado como: "Consenso de Washington", recetarios que permitieron realizar ajustes estructurales en las economías de muchos países, por medio de doctrinas de shock, que anulan la resistencia social ante los recortes en los servicios sociales y las masivas privatizaciones de los recursos naturales e industrias más rentables de sus países. No obstante, la esperpéntica concentración de riqueza en ciertos sectores y la brutal concentración de la miseria en el grueso de la poblaciones, dejó en evidencia que las supuestas "curas" económicas, resultaron mucho más perniciosas que la enfermedad que intentaban curar, y que no tenían más que una promesa de luz al final túnel, la cual nunca llegó, y que no era más que una ingenua perspectiva de la complejidad social, que se trataba de una postulación unidimensional de la naturaleza del ser humano, de la primacía de los intereses comerciales por encima del bienestar social y la preservación del medio ambiente; por eso la crisis dejó al desnudo a los gurús monetaristas y el pueblo ha gritado en coro: "¡Pero si el emperador está desnudo!"; y sí, por supuesto, el emperador o las "leyes del libre mercado" y las "recetas neoliberales de shock y austeridad", han quedado al desnudo. Más bien la connotada tesis de una "mano invisible" que regulaba los mercados según Adam Smith (-y que según este autor en "La Riqueza de las naciones" es en realidad la mano de un Dios providente-), ha mostrado que es un postulado tan absurdo y anticientífico, y seguirlo sosteniendo es como si la termodinámica estadística de la física actual acudiera para dar sus explicaciones científicas a entidades como "el calórico" o "el flogisto", y como que la física relativista quiera seguir sosteniendo entidades como "el éter". Por eso, se requiere una teoría del valor, sustentada en el trabajo real, en la economía real, en las relaciones de producción concretas y no en ficciones financieras.
2.0. Las crisis de finales de la primera década del siglo XXI
En EE.UU. se está presentado a finales de la primera década del siglo XXI, las peores crisis económicas que se haya dado desde la gran Depresión de los años 30´s. Iniciada como una burbuja inmobiliaria, generada por transacciones especulativas con hipotecas altamente riesgosas, se traslada al sector financiero y de ahí se expande como una metástasis a los otros sectores de la economía y a las otras grandes economías del mundo. Los economistas encargados de dirigir las políticas monetarias comienzan a tomar decisiones, que resultan erráticas y lo hacen dando tumbos de ciego, dejando al desnudo que sus acciones no se encuentran fundamentadas en teorías económicas tan sólidas como han querido aparentar.
2.1. Un fantasma recorre Wall Street: la estanflación
El fantasma que aun recorre Wall Street y de cuando en cuando, le quita el sueño a los economistas de la Reserva Federal (Banco Central de EE.UU.), es la gran Depresión iniciada en el año 1929. Esta crisis representó una reevaluación de las teorías económicas capitalistas, y se intentó dar cuenta de qué fue lo que llevó a la misma. El más importante análisis lo realizó el economista británico John Maynard Keynes, quien en su obra: "Teoría General del Empleo, Interés y Dinero", de 1936, quien explicó, como los supuestos mecanismos de auto-corrección de los mercanismos podían no funcionar en la práctica. En este sentido dio cuenta de cómmo una política no intervencionista durante una recesión, conllevava a una disminución en el consumo, y si el consumo se reducía, a continuación caerían los tipos de interés. De acuerdo con los postulados de la economía clásica, la reducción de los tipos de interés lleva al aumento del gasto en inversión, y la demanda se mantendría constante. No obstante, Keynes dio cuenta que la inversión no necesariamente debía aumentar de forma automática como respuesta a una caída en los tipos de interés. Las empresas hacen sus inversiones sobre expectativas de beneficio. Así que, si se puede pronosticar una caída en el consumo a largo plazo, las empresas de análisis de tendencias bajarían las expectativas de ventas futuras, de tal manera que no querrían invertir en el aumento de la producción futura, incluso si los tipos de interés más bajos hacían el capital más barato. Entonces, contrariamente a la denominada como: "ley de Say", la economía se dirige entonces a una depresión general. Y fue esto lo que sucedió en grado extremo durante la Gran Depresión, es decir una dinámica de auto-refuerzo, donde las quiebras eran comunes, y la inversión, que requiere un cierto grado de optimismo, era muy poco probable. Por eso, para Keynes, no se puede contar con el sector privado para crear demanda durante una recesión, el gobierno tiene la responsabilidad de crear esa demanda durante ese período, incluso si tiene que entrar en déficit. Así las tesis de Keynes dominaron a partir de la Gran Recesión y en el capitalismo tardía post-guerra, hasta pasada la crisis de los 70´s, cuando fueron reemplazados por modelos neoclásicos de libre mercado en las últimas décadas del siglo XX y que desembocaron en la gran Recesión del 2008.
2.2. Contrapunto de teorías económicas

Las respuestas de las causas de la gran Depresión difieren entre sí. Para el modelo de Friedman- Schwartz fue la contracción monetaria, para el modelo de Rothbard fue la expansión monetaria. Esto porque Rothbard busca el causante en 1924, cuando se inicia una expansión crediticia. Mientras que la contracción monetaria de Friedman- Schwartz fue un problema de liquidez.
Por otra parte, el modelo austriaco, propone que la única salida para este tipo de crisis es dolorosa, pero rápida. Cuanto más se la posterga, más díficil es salir sin un colapso del sistema (devaluación + inflación + recesión), por lo que se debe dejar que quiebren las entidades financieras que han hecho inadecuadamente sus transacciones.
Esto, a su vez, habría producido una disminución de la cantidad de dinero. La Fed en los 30´s observó pasivamente como la oferta monetaria se contraía.
Esto, a su vez, habría producido una disminución de la cantidad de dinero. La Fed en los 30´s observó pasivamente como la oferta monetaria se contraía.
Por su parte, Friedman y Schwartz llegaron a la conclusión de que el Fed habría sido la responsable de la gravedad que tuvo la Gran Depresión, por no haber hecho lo que se suponía que podía hacer. Si la oferta monetaria se reduce por una demanda de saldos reales, es necesario inyectar más para evitar esa demanda, y así se evita una contracción crediticia(-un emparche para evitar el estrangulamiento de la necesidad de efectivo de la estructura económica-), que en el modelo Friedman y Schwartz fue la causante de la crisis de los 30´s.
La Fed, tenía la capacidad de controlar, aunque de manera imperfecta, la cantidad de dinero, que correspondía en buena medida a billetes de banco supuestamente respaldados por oro y depósitos a la vista. En cambio el modelo de perfil austriaco de Rothbard, parte de la base de que el dinero es aquel bien que las personas consideran como medio de intercambio de aceptación generalizada. Cuando los individuos entendieron que el oro no alcanzaba para respaldar todos los billetes, abandonaron esta ficción monetaria, dejaron de aceptar billetes y exigieron su oro de vuelta.

Ante este escenario, el Fed habría perdido la capacidad de controlar la oferta monetaria. Desde este punto de vista, la responsabilidad del Fed radicaría en las políticas que mantuvo durante la década de los 20´s, que condujeron a la desconfianza del público en la convertibilidad del papel moneda en oro. Una vez perdida la confianza, la contracción monetaria habría sido inevitable, a menos de que se confiscara todo el oro y se obligara a los ciudadanos a aceptar el papel moneda, lo que finalmente se hizo durante el gobierno de Roosevelt.
2.3. Arrecian los vientos huracanados de la crisis financiera

Es decir si por un lado dejan a las entidades financieras que fracasaron en sus transacciones financieras riesgosas, que quiebren (tesis de la escuela austriaca), se contrae la masa monetaria y en poco tiempo es posible que en un efecto dominó, decenas de otras entidades financieras se derrumben y arrastren a toda la economía en general (-hacia el 2009, se estima un aumento masivo de quiebras corporativas en EE.UU., aun de aquellas que llegaron a la recesión con balances económicos sólidos-).


La Asociación Federal de Hipotecas Nacionales (o Fanny Mae) y la Corporacción

2.4. Y ahora ¿quien podrá ayudar a la FED?

2.5. La crisis de las materias primas
A todo esto se añade la crisis con los granos básicos y que comienza a amenazar a la población estaudinense y a la de todo el mundo, con el deabastecimiento y carestía total de los mismos, y uno de los factores más importantes ha sido la política económica estaudinense de subencionar la producción de maíz para producir biocarburantes, así como a las tesis de especialización productiva regional sustentada como parte de "las leyes del libre mercado" globalizado de los neoliberales monetaristas y a las sequías producidas por los cambios climáticos, causados muy probablemente en su mayoría por la emisión de gases de invernadero, y que el gobierno estaudinense, como principal potencia industrial emisora de estos gases, se ha negado a reducirlas.
Y ante este apocalítptico panorama las soluciones de los monetaristas de la FED, han sido la misma práctica que llevó originariamente a la misma crisis: bajar la tasas de interés, que han afectado negativamente el valor cambiario del dólar y esto ha llevado al alza del preció del barril de petróleo crudo, y que todo llevarán eventualmente a una inflación sin precedentes, que combinado con el estado de recesión de la economía, que llevará a su vez a una estanflación desastrosa a mediano y largo plazo, engendrando otra ola o quizás más bien
un tipo de "sumani" de la crisis(-¿será que Alan Greenspan y sus "soluciones" no tienen nada que ver con la crisis actual?-), además, estando la nación en guerra y endeudándose billonariamente y externamente para pagar la guerra, se decide por la administración Bush establecer un programa de reembolsos fiscales (-hecho inédito para una nación en guerra-), bajo el supuesto que esto estimulará su costumbre consumista, pero que probablemente, los contribuyentes gastarán esas devoluciones fiscales, en el pago de los saldos e intereses de tarjetas de crédito que tienen aficciados a grandes grupos de la población estaudinense, o en refinanciar la deuda acumulada por el consumo o por las hipotecas, con más tarjetas de crédito, y en pagar las alzas de los combustibles y de todos los productos básicos; y eso lo gastan en menos de un trimestre, y ¿después qué?: sin dinero de nuevo, con un dólar devaluado, con precios inéditos en los combustibles, con mayor inflación, con recortes laborales sin precedentes desde la Depresión del años 30´s, y el gobierno con menos dinero en el fisco y con más deuda externa cada día para pagar la guerra de Irak. Estos paliativos preveen una recuperación breve y moderada; después, se volverá a la recesión.
Además, estos programas de reembolsos fiscales lanzados por la Casa Blanca y el Congreso, a los contribuyentes y exaltadas por el presidente Bush, no servirán de mucho, pues en buena parte se dirigirán al consumo de productos a bajos precios e importados de China, así que estos devaluados dólares estaudinenses irán a parar a esa nación, y es por ello que los economistas chinos se encuentran preocupados que ante esta gran entrada de liquidez, se afecten sus índices inflacionarios.

Además, estos programas de reembolsos fiscales lanzados por la Casa Blanca y el Congreso, a los contribuyentes y exaltadas por el presidente Bush, no servirán de mucho, pues en buena parte se dirigirán al consumo de productos a bajos precios e importados de China, así que estos devaluados dólares estaudinenses irán a parar a esa nación, y es por ello que los economistas chinos se encuentran preocupados que ante esta gran entrada de liquidez, se afecten sus índices inflacionarios.
3.0. La economía de guerra de la globalización neoliberal


Invasión a Irak

Entrevista a Noan Chomsky
4.0. ¿Cambios políticos implican cambios económicos?
Si los demócratas toman el poder ejecutivo en las próximas elecciones, la economía bélica de los halcones de Washington tendrá un severo revés, mostrando que las misma población estadounidense repulsa de manera explícita la guerra de Irak, convirtiéndose en un fracaso tan estrepitoso como fue la genocida guerra en Vietnam. No solo eso, ante el mundo la economía de EE.UU. ha caído en una crisis de credibilidad de su sistema financiero que no va a ser reversible en mucho tiempo (-de aquí a allá, China se convertirá en la primera potencia mundial, pues de facto ya es la segunda potencia económica mundial, pero que las cifras oficiales de los jerarcas chinos, muy hábilmente han sabido encubrirlo-). Por otra parte en una crisis de legitimidad política, en sus intenciones de liderazgo mundial, ante el magnicidio que se ha cometido en Irak. Se trata del ocaso del "sueño americano", de una tragicómica parodia al "esnobista estilo de vida americano" y de la decadencia de la hegemonía económica mundial del gigante norteamericano.
La estanflación de los años 70´s, exigió someter a evaluación las princicipales tesis económicas de J. M. Keynes. La presente crisis, que nadie quiere ponerle nombre, pues se le tienen miedo a las palabras no a los hechos (recesión, estanflación, depresión), ha demolido las bases de las tesis neoliberales de Milton Friedman y la Escuela de Chicago que sustentaron la globalización de perfil neoliberal.
La estanflación de los años 70´s, exigió someter a evaluación las princicipales tesis económicas de J. M. Keynes. La presente crisis, que nadie quiere ponerle nombre, pues se le tienen miedo a las palabras no a los hechos (recesión, estanflación, depresión), ha demolido las bases de las tesis neoliberales de Milton Friedman y la Escuela de Chicago que sustentaron la globalización de perfil neoliberal.
5.0. El fin de la historia de la "Reganomics"



George Soros: The Bubble of American Supremacy
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