lunes, junio 08, 2009

Costa Rica en recesión: Contracción económica proyectada aumenta a: - 4.10 % (según EIU)

Nuevas proyecciones
de contracción económica para el 2009:

CEPAL: -3.0 %(revisado en Julio)

Banco Central de Costa Rica: -1.8%

The Economist (EIU): - 4.10 %.

Según CEPAL la recesión afectará principalmente
a economías abiertas:
las centroamericanas(CAFTA)
y en norteamérica (NAFTA).


Costa Rica:
primer país del CAFTA en recesión, y
una de las peores recesiones en América Latina.

Proyección de tasa monetaria de cambio:
¢637.10 por US $ 1.00

Desempleo superará el 8,5%
(50000 nuevos desempleados en un año).

El fantasma de la pobreza y la miseria,
recorren los hogares de cientos de miles de costarricenses
.

Caída en picada de los ingresos públicos totales:
-8,5% entre enero y abril.

Caída en picada en los ingresos aduaneros: -21%.

Déficit en Cuenta Corriente:
US $ -5,698,000,000
(2008, The World Factbook, CIA).

De vuelta al FMI y al BM: Los victimarios contraatacan:
líneas de créditos por un total de
US $ 1.235 000 000 de dólares,
para cubrir el déficit.

Un déficit fiscal de US $ 220 000 000,
y creciendo aceleradamente,
intenta ser resuelto con
el aumento endeudamiento externo
para sostener gastos públicos ordinarios,
y que pone en riesgo las calificaciones financieras
de las empresas nacionales.

Cuando menos se duplicará el ritmo de desempleo,
en el 2009, según la OIT.

Familias ahogadas en deudas
y reduciendo el consumo alimenticio básico.

El plan escudo se desploma
y muestra su farsa.

Depredación salarial de las clases obreras
por parte del contubernio
de los sectores político-empresariales.

El sector financiero privado acude al gobierno por ayuda.

Se le retornan US
$ 10 000000 al BCIE,
por parte del erario público,
que fueron erogados en prebendas políticas,
en la campaña a favor del TLC.

Nueva alzada en los precios del petróleo
y de otras materias primas,
auguran un agresivo ciclo inflacionario.

Costa Rica en la picota: "Maldita sea la patria falsa"

Se desploma el aparente crecimiento económico que la nación costarricense había venido ostentando, y como el cuento de "El traje del emperador", la crisis mundial deja al desnudo la economía tica, mostrando que tal traje de "progreso económico" era sencillamente ficticio, y que la ostentación del nivel de vida de diversos sectores de la población costarricense ha sido fatua, sostenida tan solo sobre la apariencia. Por el momento, el éxito social en este contexto ficticio, privilegiaba a los anillos enraizados institucionalmente de grupos que hacían gala de una mediocridad superlativa y prácticas corruptas socialmente naturalizadas, como a políticos genuflexos, quiénes son la máxima expresión de la ligereza promiscua con la que muchos ticos y ticas han encontrado como solución a sus pretensiones pecuniarias.

Esta es una dinámica social ligera y de prácticas alevosamente corruptas, -sostenidas como modus vivendi de algunos de los representantes de la plutocracia costarricense, y las cuales han permeado los más diversos sectores de la población costarricense-, que se encuentran en un momento crítico; pues las coyunturas económicas actuales, pueden derrumbar estrepitosamente las estructuras del estado burgués costarricense, que se sostenían artificiosamente. Así pues, por una parte un déficit en cuenta corriente descomunal y cuidadosamente encubierto por sus gobernantes, con tal de seguir endeudando a la nación, y así poder sostener su tráfico de influencias, a la vez que propulsan sus amañadas prácticas electoreras, cuyo pilar fundamental ha sido un descarado clientelismo político. Estas prácticas han permitido la instauración de una arrogante e impune clase cleptocrática.

La expresión superlativa de estos anillos cleptocráticos costarricenses, fue la danza del becerro de oro en que se convirtió la campaña a favor de la aprobación del TLC (CAFTA), habiendo sido un lujurioso carnaval de financiamientos espurios, en el contexto de una verdadera lucha de clases, con las que se buscó aplastar a la clase obrera y reprimir así su grito popular, que se negaba a aceptar las exigencias impositivas de la firma de este Tratado de Libre Comercio con EE.UU., en tanto que se trataba de un gigantesco caballo de Troya, que en sus macabras entrañas, no tenía nada de libre ni de comercio, sino que traía un plan fraguado con alevosía, nocturnidad y premeditación, por un contubernio entre grupos plutocráticos costarricenses y diversos oligopolios transnacionales; que tenían como consigna fundamental, desmantelar los vestigios del estado de bienestar social forjado en Costa Rica con mucho esfuerzo en el siglo XX. La aprobación de este tratado, por medio de las más diversas matrafulas jurídicas y legislativas, transformó la estructura jurídica, económica y social del Estado costarricense; en detrimento del pueblo costarricense, favoreciendo así, a los sectores plutocráticos y a los oligopolios transnacionales, de manera prácticamente irreversible; a no ser que por condiciones políticas excepcionales, como las acontecidas en 1948, se desarme desde sus cimientos, la actual estructura de este tipo de "estado de derecho burgués".

Las cantidades de dinero que fluyeron, en este carnaval de prebendas y compra de conciencias, son sencillamente inconmensurables. El encubrimiento de estas orgías cleptocráticas, ha sido propiciada por un burdas estrategias de alienación, que son planificadas alevosamente por los estrategas de los medios de comunicación, que construyen un muro mediático, con tal de mantener en un estado de enajenación, al grueso de los ciudadanos(as) costarricenses, que son reducidos a obreros explotados y consumidores conspicuos. Este consumismo conspicuo, se construye en un proceso de socialización, que es promovido por los estilos ostentosos de vida de ciertos sectores sociales y que alcanzan una amplia resonancia por los aparatos de alienación mediática. Se propicia entonces el consumo compulsivo por imitación y con ello poder equiparase con los niveles de ostentación consumista de los otros. Es precisamente este fenómeno social, donde se ha manifestado el consumismo conspicuo como una válvula de escape para amplios sectores de la población costarricense, al sentirse excluidos de las grandes fantasías que promete el marketing y la publicidad, y que a su vez, permite el tornillo sin fin del ciclo de: "consumo / despilfarro / desecho", como instrumentación alevosamente planificada para satisfacer la voracidad de los diversos agentes dominantes del capitalismo oligopólico.

Pero ha sido entonces un consumismo ficticio, sostenido con base en créditos insostenibles, por lo que ha llegado la hora en que se ahogan en deudas, que ya tienen unos 400 000 000000 de colones de deudas en tarjetas de crédito y cada vez, son más las familias que quedan reducidas a la insolvencia.
No obstante, debe considerarse que este consumismo conspicuo, es propiciado por la ruptura de la cohesión social, a partir de la fetichización de las mercancías. Los individuos entonces, se relacionan socialmente, tan solo en función de las mercancías y que por ende se han transformado en fetiches.
En este sentido las personas son rebajadas a mercancías y las mercancías adquieren un estatus de mayor valía que las personas. Este tipo de ruptura de la cohesión social, conlleva a los individuos a estar sujetos a procesos de alienación económica y que imposibilita la emancipación de los obreros de su condición de explotados y consumidores conspicuos. (-cualquier intento de defensa gremial o sindical de derechos laborales, es anatemizada ad portas, por los ideólogos y diversos representantes de los sectores plutocráticos-).

Esta ruptura de la cohesión social, del desmembramiento del sutil entramado de las relaciones sociales fundamentales, sobre las que se construye las cualidades básicas de la naturaleza humana; y su derivada fetichización de la mercancía, que se reifica (cosifica) el valor del ser humano y las relaciones humanas, reduciéndolas a relaciones mercantiles, cayendo estas por debajo del valor monetario y de las relaciones monetarias, por ende, obtener dinero y mercancías es el fin, y las cualidades de los medios para lograr tal fin, resultan irrelevantes en este contexto, incluso si se tiene que pasar por encima
del dolor humano y de la vida de otras personas.
Y esta es "la guerra de todos contra contra todos"(-Bellum omnium contra omnes-, T. Hobbes), que se da en todos los niveles de la sociedad costarricense, empezando por la criminalidad en las calles (-hecho muy conveniente, para proteger los intereses pecuniarios de los diversos sectores plutocráticos, pues así la tensión social y las frustraciones individuales, se canalizan de manera no consciente y por medio de la violencia, entre los mismas relaciones sociales presentes en estratos bajos y medios de la población y evitándose así que esta tensión se traduzca en una lucha de clases, tal que la violencia de los grupos pauperizados se oriente consciente y organizadamente contra los grupos política y económicamente dominantes.-). Entonces el nivel de criminalidad inicia en las calles y continúa con los sobornos descarados en los cinco poderes de la República como los que se evidenciaron en la campaña a favor de la aprobación del CAFTA, luego las descarnadas y sucias luchas por el poder político, para que con todo ello mantener así vigente, una oclocracia con antifaz de democracia. Entonces la violencia en las calles no es una causa, es el efecto de la sustentación del "status quo" de las estructuras y prácticas político-económicas por medio de actuaciones intrínsecamente corruptas, sostenidas alevosamente por los anillos oclocráticos de unos reducidos grupos de entronados plutócratas. El aumento de la violencia en Costa Rica, no debería ser buscado en las calles o en los barrios marginales, en tanto es posible hallarla en el "modus vivendi" de los "cacos de cuello blanco", que se encuentran principalmente relacionados con los distintos poderes de la República, y que con desenfadado cinismo son los sustentatarios de un "status quo", que les garantiza una procaz vida de privilegios, a costa del dolor humano del grueso de la población costarricense.
La sustentación de los más diversos privilegios de unos grupúsculos que tienen acceso al poder político y económico, se posibilita por medio de las más diversas estrategias de alienación colectiva, alevosamente planificadas por parte de los ideólogos de estos grupúsculos, apelando a los recursos de la más baja estirpe que puedan ser imaginados, permitiendo fomentar compulsivamente la masificación de la estulticia y exaltar los más bajos instintos de la especie humana. Todo ello, con tal de ocultar las matrafulas que se tejen en los entretelones de las entidades políticas y financieras; y con tal de mantener así sus garras en el poder gubernamental, por medio de sofisticadas y caras maquinarias electoreras, que encuentran su sustento en un clientelismo político superlativo y descarado. Un secreto a voces, es que el poder gubernamental inyecta recursos públicos, del mismo explotado y empobrecido pueblo costarricense, para utilizarlo en promover por medio de estas caras maquinarias electoras, al próximo(a) títere de turno en el poder político. Una vez obtenido el poder gubernamental, se procede a reproducir sistemáticamente los patrones sustentatarios de este tipo de ensamblaje político, por medio de los órganos ideológicos del mismo estado costarricense, como lo es el sistema educativo estatal, sesgadamente sustentatario de las creencias burguesas; como por medio de los órganos de coerción e intimidación con que cuenta el gobierno, desde las estructuras policiales deliberadamente organizadas para reprimir revueltas, por parte del Ministerio de Seguridad, hasta la DIS, que es la policía política al servicio de los intereses poco transparentes del nepocrático dúo de los hermanos Arias. A esto se añade los procesos de alienación colectiva propiciados por los diversos tipos de religiones, que son reproductores de una ideología de las clases dominantes y son replicadas con amplia resonancia en los medios de comunicación de masas. Esta alienación se traduce en mecanismos de evasión de la propia y cruenta realidad, por medio de las más diversas ficciones, como: fanatismos religiosos, agresiones físicas y verbales en las "barras" de los equipos de fútbol, los juegos de azar, el consumismo conspicuo, la violencia intrafamiliar, las relaciones sociales violentas, el consumo de sustancias tóxicas, que se traducen en diversos fenómenos, como una permanente "cultura del guaro", que conlleva a miles de muertes en las calles por accidentes de tránsito. Todo estos fenómenos dan cuenta de la pobre y miserable vida cotidiana y alienada de un tico promedio.

Tal alienación colectiva, propicia que los políticos, títeres de poderosos sectores plutocráticos, han convertido a Costa Rica en un prostíbulo fiscal, a la vez que en la Tailandia del traspatio gringo. Una prueba evidente de ello, ha quedado manifiesto con que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), considera a Costa Rica, como paraíso fiscal, y que ni más ni menos, se encuentra entre los cuatro más significativos de su lista negra.
La OCDE ha estimado cuatro criterios para definir un paraíso fiscal: impuestos insignificantes o inexistentes, ausencia de transparencia en el régimen fiscal, carencia de intercambio de información fiscal con otros Estados y el hecho de atraer a empresas fantasmas que desempeñan una actividad ficticia. No obstante, la OCDE, ante el compromiso de adoptar los estándares internacionales, ha pasado a Costa Rica a la lista gris de los paraísos fiscales.
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Pero este es un compromiso cosmético y que no resuelve la anomalía fiscal presente en la legislación costarricense, que ha permitido el enraizamiento de anillos financieros oscuros de incierta procedencia, que permite el lavado de dólares, que permite la evasión fiscal nacional e internacional, que permite controles grises de las actividades de los medios de comunicación, de la compra de megacomplejos turísticos y de megaempresas, y que por medio de la compra de conciencias permite el tráfico de influencias, que garantiza a los sectores plutocráticos el flujo y acumulación de capitales de manera irrestricta.

Así que la realidad concreta de paraíso o prostíbulo fiscal no ha cambiado, y se ve muy lejos que una legislación la pueda cambiar a corto o mediano plazo, pues conociendo los antecedentes, de cómo se ejercen en Costa Rica los más diversos tráficos de influencias de oscuras procedencias, y cómo los grupos plutocráticos nacionales presionan a los poderes como el ejecutivo y legislativo e incluso el judicial, acudiendo para ello de manera abierta a los medios de prensa; se puede prever que van a tratar de impedir una legislación que regularice una política fiscal fuerte y agresiva, a mediano y largo plazo.
Basta citar un caso como muestra, y han sido los infructuosos esfuerzos realizados por años, para normar y regular legislativamente los múltiples negocios de casinos físicos y virtuales, y todos los "negocios" conexos; en tanto que han existido sectores legislativos, como el Movimiento Libertario de Costa Rica, representante de los grupos más adinerados del país, que bajo presupuestos de la libertad de empresa, han impedido su regulación a cualquier costo. A pesar del maquillaje de honorabilidad fiscal del nepocrático dúo de los Arias, al final de cuentas, se descubre que: "poderoso caballero es don dinero", y se liberan las mínimas exigencias que se habían impuesto a los gigantescos garitos que han inundado el país, para que lucren a la libre.

Estas imposiciones de grupos plutocráticos nacionales o internacionales que pueden impedir la optimización de las políticas fiscales que requiere el Estado costarricense, ha sido una tradición en la historia costarricense no oficial, que no pudo ser revertido ni por Alfredo González Flores a inicios del siglo XX, sufriendo un golpe de Estado por parte del nepocrático dúo de los hermanos Tinoco, cuando intentó llevarla a cabo; ni por José Figueres Ferrer cuyas pretensiones fiscales fueron traicionadas por los constituyentes de 1949. La procacidad de los sectores plutocráticos y sus títeres políticos se manifestó abiertamente al hacer fracasar el plan de reforma fiscal, que propuso Abel Pacheco; quijotada que le consumió de manera infructuosa toda su administración, que llevó más de tres años en discusión legislativa, recibió la aprobación en primer debate, pero que finalmente terminó siendo declarada como "inconstitucional" por la Sala Constitucional. A pesar de las necesidades del fisco costarricense, este plan puede ser considerado como modesto, pues lo que pretendía era recaudar US $ 400 000000 anuales para ser utilizados en financiar el déficit del sector público, pero las presiones del contubernio plutocrático - político, no lo permitieron. Ni mucho menos podía haberse logrado por el tímido intento de una reforma tributaria que hizo Oscar Arias Sánchez, y que diversos representantes de estos grupos, al evidenciar que podía alejarse de lo estipulado en sus partituras, se lo han hecho pagar con creces hasta tenerlo de rodillas y evitar que pudiese llevar al congreso un proyecto legislativo de ajuste fiscal.

Entonces, difícilmente Costa Rica escapará de ser etiquetado como paraíso fiscal, por muy indignante que aparezca ante los ojos del mundo y muy en particular de la OCDE, cuyos líderes han considerado que es fundamental para que cualquier nación pueda salir avante, se requiere entonces una política fiscal agresiva. En este contexto, el promedio de impuestos ha subido aproximadamente 20% desde la década de los setenta, en donde las tasas eran menores al 30%. Los impuestos tienen un evidente impacto sobre el crecimiento y prosperidad de un país, como se demuestra por medio de los niveles de desarrollo social, en aquellos países con los impuestos más altos del grupo: Dinamarca (48,9%) y Suecia (48,2%), que indefectiblemente han tenido buenos resultados, con todo y que es una recaudación de aproximadamente la mitad del PIB (esto significa que el gobierno se queda con aproximadamente la mitad de todo el valor generado en la economía). Así que como dice el refrán popular, "aunque la mona se vista de seda mona se queda", es decir, "aunque Costa Rica se vista de seda gris, paraíso fiscal negro se queda".

Con todo y que las autoridades políticas y los medios de prensa costarricenses se rasguen las vestiduras ante la incorporación de Costa Rica en la lista negra de paraísos fiscales por parte de la OCDE; en la práctica este ha sido el "modelo de desarrollo" costarricense, que es una adecuación tropicalizada de las doctrinas neoliberales estipuladas por medio del Consenso de Washington, y que por cerca treinta años, ha promulgado la farsa de su fundamentalismo de mercado, que ahora se cae a pedazos, y deja al descubierto sus carnes putrefactas, sustentadas en un afán de lucro descomunal, para acumular la riqueza en unos pequeños grupos de plutócratas por medio de sus anillos financieros, a costa de la miseria y del dolor humano de millones de personas alrededor de todo el mundo.

Ante la actual tormenta financiera, los neoliberales ticos callan, o dan explicaciones simplistas, o evasivas, cuando toda la economía mundial y la costarricense se derrumba, cuando se descubre que lo que han sostenido por décadas es una burda farsa, cuando se dan cuenta que han llevado al barranco al pueblo costarricense que se enfrenta a la insolvencia, a la pobreza y a la miseria, por la locura colectiva de unos pocos plutócratas y sus promiscuos técnicos e ideólogos.

Heine: "Ein Fluch dem falschen Vaterlande" (Maldita sea la patria falsa)

Cabe recordar, el bello poema de uno de los más excelsos poetas de la lengua alemana: Heinrich Heine en honor a los tejedores de Silesia, quienes en 1844 se unieron para protestar por sus salarios de miseria. El poema: "Los tejedores de Silesia", en un clamor de Heine, por medio del cual manifiesta un revolucionario desprecio a dios, al rey y a la patria; que entusiasmó tanto a Friedrich Engels, tal que lo tradujo al inglés. A continuación los tres de los versos del poema original, seguido a continuación de los mismos, en una versión castellana realizada por Manuel Sacristán Luzón:


Ein Fluch dem Gotte, zu dem wir gebeten

In Winterskälte und Hungersnöten;

Wir haben vergebens gehofft und geharrt -

Wir weben, wir weben!
--
Ein Fluch dem König, dem König der Reichen,

Den unser Elend nicht konnte erweichen

Der den letzten Groschen von uns erpreßt

Und uns wie Hunde erschiessen läßt -

Wir weben, wir weben!
--
Ein Fluch dem falschen Vaterlande,

Wir nur gedeihen Schmach und Schande,

Wo jede Blume früh geknickt,

Wo Fäulnis und Moder den Wurm erquickt -

Wir weben, wir weben!



Maldito el ídolo al que impetramos

En fríos de invierno y angustias de hambre,

En vano creímos y le miramos,

Nos ha vendido, nos ha engañado.

Tejemos, tejemos.


Maldito el rey, el rey de los ricos,

Que no ablandó nuestra miseria,

Que nos arranca lo que sudamos,

Que como perros nos manda matar.

Tejemos, tejemos.


Maldita sea la patria falsa,

Para nosotros humillación,

Siega temprana de toda flor,

Festín podrido de los gusanos.

Tejemos, tejemos


Die Schlesischen Weber, 1844
Los tejedores de Silesia, 1844.
Heinrich Heine, Alemania, 1797-1856


Costa Rica: ceguera colectiva frente al alevoso flujo de capitales


Las directrices de apertura financiera por parte de las políticas neoliberales, dejaron a la economía costarricense altamente expuesta a los flujos financieros especulativos de dimensiones globalizadas y con poco o ningún tipo de regulación. Ejemplo de ello fueron las fallidas inversiones inmobiliarias de Lehman Brothers en la provincia de Guanacaste, como un caso visible. Este tipo de políticas de aperturas desreguladas, fueron promovidos por intereses monetaristas, mercantilistas y comerciales, en un contubernio de sectores de la clase política, que han logrado y siguen logrando un procazmente descarado tráfico de influencias.
A partir de la crisis energética y económica en general de los años 70´s, en los sucesivos años 80´s, se buscó alevosamente un chivo expiatorio, que se convierta en el causante de los fantasmas económicos de la época como: la inflación y la estanflación; entonces se estipula arbitrariamente que el origen de todos los males económicos, ha sido la intervención gubernamental, los costos de la inversión en el sector público y las imposiciones fiscales que restringen la inversión privada; llegándose a la consideración que la toma de decisiones de las instancias gubernamentales necesariamente generan costos a los particulares y a la sociedad en su conjunto. Por lo tanto, existiría entonces, un costo de la toma de decisiones políticas, que en función de su optimización de los costos particulares y sociales, debe ser reducido a un sector mínimo que garantice su eficiencia. Es a partir de la estipulación de estos supuestos, que se fragua la falaciosa dicotomía entre un estado ineficiente y corrupto, y un libre mercado emprendedor y generador de desarrollo económico. Partiendo de los supuestos derivados de esta caricatura, de separar el estado del mercado, -como si el segundo no se encuentre siempre subsumido en el primero, por más transnacional que sean las grandes empresas u oligopolios del mercado-, se propone la desmantelación de la estructura del estado y de la inversión en el sector público, muy especialmente en los países periféricos.
La evidencia de la imposibilidad de separar política gubernamental de los mercados productivos y financieros, fue el simple hecho, que para lograr la expansión de los diversos agentes del mercado,
se requirieron el sustento de nuevos modelos políticos, como lo fueron el "thatcherismo" (Inglaterrra) y su derivado la "reaganomics "(EE.UU.) y con su engendro tropical: el decálogo neoliberal del Consenso de Washington, que permitieron la implantación de las tesis neoliberales alrededor del mundo, cuya expansión global, se convirtió en la doctrina sustentataria de la denominada globalización.
El contexto de esta visión fragmentada y fragmentaria, se fraguó la sombra de la teoría económica denominada como monetarismo, cuyo máximo exponente fue Milton Friedman, tal que sus teorías se convirtieron en un credo incuestionable del denominado neoliberalismo. No obstante, esto muestra las restricciones explicativas de la teoría monetarista, que es incapaz de dar cuenta integradamente tanto de las políticas del sector público (estado), como de los sectores dueños de los medios de producción (tierras, industrias, etc.) (capital), del sector de la fuerza laboral (trabajo asalariado), de las relaciones sociales de intercambio que fijan comparativamente los valores (cuantitativos) de cambio mercantil (mercado), pues las explicaciones monetaristas se reducen a relaciones entre las mercancías(-no entre las relaciones sociales de producción-) y la fijación de sus precios de mercado de las mismas se reducen a intersecciones matemáticas entre las curvas de la oferta y de la demanda(-que en el contexto histórico de la crisis actual del capitalismo financiero especulativo, son más los casos excepcionales que los que confirman esta supuesta ley-), y de ahí surge la dicotomía: estado-mercado, y esta fragmentación se da por la incapacidad de explicar ambos como subsumidos en tipos particulares de relaciones y modos de producción históricamente condicionados y temporales.
Aun así, el monetarismo y su visión fragmentaria de la sociedad y del ser humano, se impone como doctrina económica dominante, y se enmarca en un clima de exacerbación ideológica signado por "el retorno de la ortodoxia", es decir, la reimplantación de principios y políticas como las que habían ocasionado el derrumbe de 1929: liberalización de los movimientos de capitales, desregulación de los mercados financieros, y adopción de tasas de cambio fluctuantes. Si bien en el período 1983-90 la expansión del comercio internacional fue muy fuerte aquélla no llegó a superar los registros del período keynesiano previo.
Como punta de lanza del fundamentalismo de mercado de las tesis monetaristas, el FMI emprendió una cruzada para obligar a sus miembros a aplicar la convertibilidad de la cuenta de capital, y como retaguardia de esta "intifada antiregulatoria" fueron las iniciativas de la OMC, la OCDE y las autoridades financieras de Estados Unidos y el Reino Unido que, se encontraban en un evidente contubernio con los gigantes de Wall Street y del centro financiero de Londres; lo que permitió imponer la liberalización del capital promoviendo la convertibilidad de la cuenta de capital a cualquier costo, sin importar los peligros potenciales que entrañaba. El FMI no negoció, sino impuso la revisión de su mandato a efectos de imponer la apertura de la cuenta de capital como condición para ser miembro del mismo.
Estableció condicionantes que distan mucho de la negociación o de un consenso democrático e implantó sus normativas de manera dictatorial, tal que las jurisdicciones de la institución se convirtieron en vinculantes para los estados miembros del FMI, -y por lo tanto las materias estipuladas estaban sujetas a sanciones de carácter legal-; mostrando que el FMI tuvo la misma jurisdicción sobre la cuenta de capital de sus miembros que la que tiene sobre su cuenta corriente.

Esto significó de facto, que el FMI supervisó y aprobó cualquier restricción a la cuenta de capital.
El FMI y los otros organismos justificaron esta "intifada antiregulatoria", bajo el supuesto "a priori" que los controles al capital alimentaban la asignación desacertada a largo plazo del capital en todo el mundo y protegen sistemas financieros inseguros de conmociones saludables u otros mecanismos correctivos.

El sector especulativo financiero de EE.UU. e Inglaterra, construyó así las bases del descalabro financiero globalizado, cuando por medio de las imposiciones de los organismos financieros internacionales, estableció las siguientes condiciones:

(1) libre entrada y salida, y

(2) trato nacional


El punto 2 implicaba para los capitales que fluían libremente en el contexto de una nación subordinada al FMI, un trato igual o mejor, que el que se le otorga a las contrapartes nacionales.


Inicialmente, alrededor de 1995, el Departamento del Tesoro de EE.UU. buscó imponer esos objetivos escribiéndolos como principios de la constitución de la OMC, pero varios países en desarrollo lo objetaron. Los países en desarrollo son relativamente poderosos en la OMC (comparado con el FMI) debido al régimen de un voto por país y la junta de arbitraje que permite apelar las resoluciones de la OMC.

EE.UU vio que la ruta de la OMC sería complicada y comprometedora, en la medida que habría muchas condiciones y calificaciones. Esto no era lo que Wall Street y el centro financiero de Londres querían. Por eso, el nuevo camino que emprendió EE.UU. fue el intento fallido del ALCA, que se transformó en sus derivados NAFTA y CAFTA, lo que implica que los países firmantes de los mismos, quedaron altamente vulnerables ante el derrumbe el muro de Wall Street del 2008, tras la burbuja de las "hipotecas subprime".
En este contexto, en 1992, bajo de la presidencia del Banco Central del economista neoliberal y ex-asesor del FMI: Jorge Guardia, en 1992, se abrió la cuenta de capital en Costa Rica, con la aprobación unánime de la junta directiva y que ha esbozado como criterios para tal actuación, que si se prohibiera traer y sacar capitales, nadie invertiría en Costa Rica, y que en vez de estimular el ahorro externo para contribuir al proceso de inversión y desarrollo, y con las típicas amenazas de los neoliberales, se afirmó que el país se quedaría rezagado con políticas que no daban cuenta de las "nuevas realidades" (-atrocidades financieras diríamos hoy-). No obstante, esto fue lo que produjo la burbuja de crecimiento, propiciada por las entradas al país, de capital de carácter especulativo, desde finales del 2007 y principios del 2008, que para el el 2009 estalla y se convierte en una de las tres recesiones más críticas de Latinoamérica, ante la perplejidad de sus economistas y gobernantes, que se encuentran en un estado de estupor, incapaces de poder tomar decisiones, por lo que todo hace prever que el barco se ha quedado a la deriva, sin capitán, en medio de un arrollador huracán y lo peor es que la población nacional se quedó abandonada a su propia suerte y aun no lo sabe.

CAFTA: una imposición más del capitalismo especulativo global

Como un supuesto irrenunciable de la denominada "política realista", diversos sectores políticos costarricenses, han mantenido la práctica de recibir financiamiento en el contexto de las campañas electorales, por parte de los anillos financieros de los empresarios de casinos, de operadores de seguros, de operadores de telecomunicaciones, medios transnacionales de comunicación, megaempresas de generadores eléctricos, de operadores portuarios, de las megraempresas farmacéuticas y de transgénicos, de industrias transnacionales mineras, de entidades de cooperación internacional, y de los sobornos logrados a partir de sus tráficos de influencias realizados para privilegiar ciertas concesiones de obras privadas y públicas. El epítome de esta apertura compulsiva y del tráfico de influencias descarados, quedó evidenciado por medio de la imposición del TLC (CAFTA).
El grueso de la población costarricense, que se acostumbró a dormirse con los villancicos de sus perversos y corruptos ideólogos de la burguesía (-economistas, juristas, teólogos, etc.-), que le han pintado las maravillas de "La Suiza centroamericana"; se ha despreocupado por la demoledora crisis estructural de la capitalismo financiero globalizado, que golpea inclementemente a todas las economías del mundo. Se trata de mecanismo de alineación-negación, bajo la creencia que los políticos de turno, podrán sacar al país en poco tiempo de la crisis, cuan "chaparrón pasajero", y luego a continuar la "pachanga" y las "mejengas de la sele". El términos generales, los ciudadanos y ciudadanas costarricenses, parecen ser incapaces de percatarse que el modelo económico sustentatario del estado burgués costarricense se derrumba a pedazos, y que nadie está tomando las decisiones ante tan estrepitoso derrumbe económico, pues se requiere reconstruir urgentemente el sistema socioeconómico nacional, fortaleciendo la producción autóctona y el mercado interno, y considerar prioritario la satisfacción de las necesidades básicas, pues todo lo demás se convierte en suntuario. En breve, se necesita una concertación y concienciación nacional, y no un ocultamiento alevoso de las verdaderas dimensiones de la situación recesionara / estanflacionaria en que se encuentra la nación costarricense. Se requiere concertar una redefinición profunda de políticas, protegiendo las empresas locales – como las micro, pequeñas y medianas–, dar prioridad al sector agrario y fortalecer los fundamentos de una economía socialmente vinculante como lo es el cooperativismo. A favor también debe sostener un vigoroso sector público, comprometido con un planificado desarrollo de la justicia social, con una exigida gestión transparente y su indefectible sujeción a estrictos principios de rendición de cuentas.

El Efecto Cacique de Costa Rica

El expresidente del Banco Central de Costa Rica: Jorge Guardia, ha sentenciado lo siguiente: “Llegamos al fin del ‘efecto Cacique(marca de licor que se destila en Costa Rica) los consumidores, los empresarios y desde luego las autoridades todos bebimos en ese período de tiempo (período de expansión), y en algún momento tenemos que pagar la resaca”. Así mismo, Guardia ha expresado que: “Nosotros hemos pasado de la expansión casi a la recesión en 12 meses y es un periodo demasiado corto y desde luego los cambios que se han dado son muy abruptos”. Guardia auguró que: "en julio de este año cuando se presente la Encuesta de Hogares del INEC veremos un incremento fuerte, duro y difícil en desempleo, salarios e ingresos reales y en la pobreza. Así como en la redistribución de la riqueza, pues la inflación golpea muy fuertemente en las personas de menores ingresos y el desempleo también se ensaña en los que tienen menos oportunidades"

Costa Rica en el contexto de América Latina


Iniciando Abril, CEPAL ha comunicado que el crecimiento de América Latina y el Caribe retrocedería a -0,3% en 2009. Los países más afectados serían México, Brasil, Costa Rica y Paraguay. Este es el primer retroceso de América Latina, donde sus dirigentes en algún momento consideraron sus economías blindadas, ante la crisis en EE.UU.. Europa y Japón, tras seis años de crecimiento.


La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, durante el Latin America Emerging Markets Forum 2009 (Bogotá,Colombia), comentó que: "la tasa de desempleo regional aumentaría a niveles cercanos al 9%, tras ubicarse en cerca de 7,5% en 2008, lo que incidiría en un alza de la pobreza. Es decir, los efectos de la crisis internacional se dejarán sentir con fuerza este año en la región.

De acuerdo con el comunicado de CEPAL entonces, y en orden decreciente, los países más afectados serían México (-2,0% de crecimiento), Brasil (-1,0%), Costa Rica (-0,5%) y Paraguay (-0,5%), mientras que Panamá, Perú, Cuba y Bolivia mantendrían un crecimiento positivo igual o superior al 3,0%. En tanto, Ecuador y Chile anotarían un nulo aumento en su Producto Interno Bruto en 2009.

No se puede negar entonces, que tras la aprobación del CAFTA, Costa Rica se ha vuelto altamente competitivo, pero no en comercio, sino en niveles de inflación y de recesión llegando en esta última a obtener una medalla de Bronce en Latinoamérica. Pero lo que es más alarmante, es que se está combinando recesión con una inflación de las más altas de América Latina.

Se trata en conformación de la tormenta perfecta, con datos anómalos. Se combina un crecimiento recesionario (negativo), con altas tasas de interés (- tasa básica pasiva en un rango del 12%(+/-), aumento del desempleo, una inflación en aumento y la devaluación de la moneda. Entran en conflicto las políticas hacendarias, con las monetarias y los derechos laborales; en una danza de intereses creados, donde los sectores más poderosos intentan capear la parte cruda de la crisis, eliminando garantías laborales, a la clase obrera, que a la vez se enfrenta al desempleo, a una inflación insoportable y a unas tasas de interés que desgastan sistemáticamente sus reducidos ingresos,con tal de salvaguardar los intereses del sector financiero.

En cuanto a los indicadores de inflación, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Costa Rica subió 0.01 por ciento en marzo, para sumar un acumulado de 0.83 por ciento en los tres primeros meses del año, según lo indicó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

La variación interanual de abril de 2008 a marzo de 2009 fue de 12.32 por ciento
, y resultó superior al 11.04 por ciento del período 2007-2008. En cuanto a la expectativa de devaluación, se estima que aumentará significativamente para los próximos 12 meses, pues ya se pasó del 5,9% en enero al 6,7% en febrero, según la encuesta mensual que realiza el Banco Central. Ante el aumento del déficit en cuenta corriente y el decrecimiento económico, todo hace prever a corto o mediano plazo una devaluación significativa del colón con respecto al US dólar.


Costa Rica: primer país del CAFTA en entrar en recesión

Mientras que todos los países del NAFTA se encuentran en una rampante y declarada recesión, las autoridades políticas y económicas de Costa Rica, como miembro del CAFTA, se habían negado a aceptar de manera explícita la recesión. No fue sino hacia finales del mes de mayo del 2009,
cuando se ha mostrado que el "plan escudo" propuesto para enfrentar la crisis económica, ha resultado un completo fracaso, que el Banco Central de Costa Rica (BCCR), emite informe sobre el índice mensual de la actividad económica (IMAE) del país, cayó 6,2% en marzo con respecto al mismo mes del año anterior. Por lo tanto, con ese comportamiento se cumplen seis meses consecutivos en los cuales la producción de un mes es menor a la del mismo mes del año anterior. Como resultaba predecible, los niveles de apertura propiciados por el CAFTA, ha implicado que los sectores más afectados son los relacionados con la actividad económica internacional como el agropecuario y manufacturero, hoteles y la construcción relacionada con la inversión extranjera directa. Esto ha implicado a su vez, un creciente desempleo abierto, pues según los trabajadores asegurados en la Caja Costarricense de Seguro Social, entre octubre de 2008 y marzo de 2009, se han perdido casi 24.000 empleos en el sector privado y según el OIT, cundo menos se duplicará esa cifra hacia finales de año.Por todo ello, el BCCR se vio obligado a rectificar un día después, lo mismo que el gobierno de Oscar Arias, que intentó inicialmente negar la existencia de una recesión, que dio cuenta de dos trimestres de decrecimiento negativo de la producción. Por ello, el BCCR, reconoció que la economía costarricense sufrirá este año un decrecimiento de 1,8% estimó el BCCR en la primera revisión del programa macroeconómico. El BCCR, reconoce explícitamente que los factores que han llevado a entrada en una prologada recesión económica, son la dependencia de la economía estadounidense y al mayor deterioro en el mercado interno. Se trata pues, de una de las peores recesiones que ha sufrido Costa Rica, solo comparable con la de inicios de los años 80´s y este dado explicito del BCCR, de que la variación interanual de decrecimiento económico será de -1,8%, implica que habrá un impacto significativo sobre la población costarricense, pues las tasas de pobreza y desempleo aumentarán. No obstante, como diversos datos referidos al endeudamiento externo, el BCCR, no da cifras estimadas de estos aumentos sobre la pobreza y el desempleo. Pero un estimado es que indicador de desempleo sea cercano a los 8,5 %, lo que implicaría de que son unos 50.000 trabajadores que habrían perdido su empleo entre junio del año pasado y junio de este 2009 y esto será una bola de nieve sobre los diversos sectores sociales y el índice de pobreza vaya a ser el más alto registrado en los últimos años.
Tampoco se ofrecen razones, sobre eventuales disminuciones de las tasas de interés pasivo, pues el BCCR tiene una tasa básica pasiva de 11.5 por ciento, que es una tasa real positivas con un margen excesivamente alto, más cuando de acuerdo a los últimos datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se muestra un decrecimiento en los índices de inflación,
y que el mismo BCCR ha estimado que la la inflación al cerrar el año, será de un 8% con la posibilidad de bajar o subir un punto porcentual y que más bien pareciera evidenciar un estadio deflacionario, al menos hasta que las nuevas alzas internacionales en los precios del petróleo lo permitan.
A esto se añade que el gobierno recetó una disminución del 20 por ciento al presupuesto de las entidades públicas, lo que significa una disminución en la inversión de las mismas, por lo que se muestra que el endeudamiento externo, como excusa de hacer inversión pública, es una macabra patraña, para mantener ligado a Costa Rica a largo plazo a las exigencias que estipulen el FMI, el BM y el BID, y con ello, amenazar a cualquier futura administración gubernamental a someterse a las mismas bajo amenazas de embargo económicos, calificaciones bajas de riesgo para la inversión, tal y como lo hacen ahora, con Venezuela, Ecuador y Bolivia.

¿Estanflación o Deflación?

El escenario económico costarricense pareciera estar pendulando entre un estadio estanflacionario y un estadio de recesión deflacionaria en el contexto de "el efecto cacique", en consonancia con lo que está sucediendo en los países centrales, que en en vez de una temida estanflación, entraron en una recesión deflacionaria
. La eventualidad de una sostenida recesión (crecimiento económico negativo), junto con una creciente inflación (estanflación), dependerá en buena parte de los precios internacionales del petroleo.
La aparición del fenómeno denominado como "estanflación" en los años 70´s, hizo venirse abajo los postulados del patrón cambio oro, de Bretton Woods, que el el período postguerra, como plan estratégico esbozado para superar las crisis financieras y la depresión de los años 20´s y los 30´s, suscitadas a partir del imperante sistema financiero de libre mercado, imperante a comienzos del siglo XX. Este plan permitió tener monedas reguladas y cuenta de capital cerrada con lo que se respondió a esas crisis, y funcionó. En el nuevo contexto de la crisis estanflacionaria, se cuestionan los postulados teóricos keynesianos, que permitían explicar como se establece la relación causal entre la inversión orientada a la producción, implica el aumento del empleo y este a vez implica aumento en el consumo y por ende si se hace una inversión por parte del gobierno en el sector público, se obtendrá una oferta agregada y consecuentemente una demanda agregada que reactivará el sector productivo; pero que indefectiblemente aumenta la inflación. Por lo tanto la solución, no era eliminar la inflación, sino hacerla sostenible, con tal de bajar los índices de desempleo y mantener una producción ingente.

No obstante, la conquista del mundo por el capitalismo especulativo, implicó una inundación de papeles (-dólares, títulos valor, etc.-) tan abundante, que ni el patrón cambio oro, ni los niveles de producción real, podían dar cuenta de los capitales especulativos de un pujante sector financiero no - productivo, que pronto triplico los capitales del sector productivo.
Y ahí se inició la historia reciente de las crisis cíclicas y burbujas especulativas de carácter recesionarios, que podían ser recicladas por medio del incremento en la producción de armas en las cinco grandes potencias productoras de las mismas, y que por ende necesitaban una que otra guerra propia o ajena, para relajar sus índices recesionarios. Estas cinco potencias productoras de armas, no son otras que las que tienen el derecho de veto en la ONU y por ende, paradójicamente, velan por la paz del mundo. En este contexto de capitalismo financiero especulativo en que se encuentra sumergida la economía costarricense, el aumento de inflación no necesariamente implicaría aumento en la producción o viceversa.
Los datos que parecen evidenciar una posible estanflación en la economía costarricense, son los siguientes: desde julio del 2007 la inflación en Costa Rica comenzó a crecer aceleradamente hasta llegar a un 16% en noviembre del 2008, y, sin embargo, la producción nacional, medida por el índice mensual de actividad económica (IMAE) que calcula el Banco Central, comenzó a descender aceleradamente en ese mismo período. Este movimiento declinante medido por el IMAE retrocedió desde octubre, y en diciembre tuvo la baja más fuerte registrada en los 17 años de historia de este índice. Mientras que el IMAE (-tendencia ciclo-) crecía a tasas del 7 u 8 % en julio del 2007, llegó a descender a -4,5% en febrero de este año. Además, se añade que los ingresos tributarios se estancan y en enero reapareció el déficit fiscal, alcanzando ¢109.000 millones en el primer trimestre del año; el crédito no crece a pesar de la reciente recapitalización de los bancos públicos; el comercio reporta ventas muy débiles en la temporada de fin de año. Crece la morosidad de créditos, cosa que en próximos meses podría poner en aprietos a más de un banco. Así que en el 2009, ya no se trata de un desaceleramiento de la producción, sino se inicia un período recesivo, con altos niveles de inflación, y esto es una evidente estanflación, de la cual no se puede predecir ni cuanto durará, ni que tan profunda pueda hacerse.

Si a esto se auna que Costa Rica se encuentra en uno de los déficit en cuenta corriente, proporcionalmente a su población, de los más altos del mundo, el escenario de las consecuencias económicas y sociales de esta eventual estanflación, se comienza a convertir en catastrófico, pues nada garantiza que antes del 2012, se pueda haber revertido esta crisis económica de dimensiones inconmensurables.

El déficit en la cuenta corriente es la diferencia entre el valor de los bienes y servicios exportados y el de los importados. Incluye turismo y otros servicios como los que ofrecen los centros de llamadas. La inversión extranjera directa incluye empresas nuevas que vienen al país, ampliación de operaciones de las firmas foráneas que ya operan en suelo nacional o compras de firmas o propiedades locales, entre otros.

La "Central Intelligence Agency", en: The World Factbook del 2008, han estimado que el déficit en balanza comercial de Costa Rica es de US $ -5,698,000,000 . En términos absolutos, se encuentra en el lugar 164 de los 191 países de la lista.

De acuerdo a los datos locales, el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos de Costa Rica aumentó en 2.669 millones de dólares en 2008 con respecto al año anterior, según informó el Banco Central de Costa Rica (BCCR).

Esa cifra representa un aumento del 62 por ciento en la diferencia entre el ingreso y salida de divisas; lo cual compite con la meta del Banco Central de Costa Rica de cerrar este déficit hasta en un 5,7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Las remesas enviadas por costarricenses en el extranjero alcanzaron los 153 millones de dólares en el último trimestre de 2008, lo que representa 10 millones menos que el año anterior.

Costa Rica tradicionalmente ha cubierto el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos con los ingresos por turismo e inversión extranjera directa. Sin embargo, los datos disponibles hasta ahora muestran un decrecimiento en la inversión extranjera directa. Por eso ante la situación crítica, el Ministerio de Hacienda captará en el primer semestre del 2009 un total de ¢350.000 millones con la venta de bonos, más del doble de lo colocado en todo el año pasado (¢165.950 millones).

Debe considerarse que durante enero-febrero los ingresos del gobierno disminuyeron 2,8% frente a similar período de 2008, mientras que los gastos aumentaron 23,4%, lo que da una idea del camino inviable que llevan las finanzas públicas, que no es otro que el de un creciente déficit fiscal.

Simultáneamente, si se mantiene la actual inercia, el déficit en cuenta corriente de la balanza de pago podría superar 9% del PIB en 2009, lo que representaría unos US$3.500 millones que tendrían que ser cubiertos con inversión extranjera, crédito externo o “quema” de reservas internacionales.

Costa Rica tiene un bajo nivel de reservas internacionales, equivalente a menos de 3 meses de importaciones. La alternativa de “quemar” reservas internacionales prácticamente no existe. Así las cosas, la presión para devaluar el colón será cada vez mayor, puesto que, al final de cuentas, lo único que equilibraría las cuentas externas sería una disminución de las importaciones originada en su encarecimiento a través de la devaluación. Pero bien se sabe que una devaluación acelerada sin un fuerte ajuste en el gasto público y privado, trae consigo el peligro de un aumento incontrolado de la inflación, que ya es alta en Costa Rica (más del 12% anual).

No obstante, el gobierno de los hermanos del nepocrático dúo de los Arias, ha decidido que el único camino viable para gobernar, es acudir a múltiples empréstitos más, lo cual obviamente es una bomba de tiempo. La Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica, deberá de aprobar una larga lista de empréstitos como: con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID): US $ 850 millones para infraestructura,
US$ 500 millones para el fortalecimiento del ICE, US $ 500 millones para fortalecer al Banco Central y 1US$ 19 millones para Áreas Silvestres Protegidas; del Banco Interamericano de Reconstrucción y Fomento (BIRF): US $ 80 millones para financiar proyectos en puerto Limón; y del Banco Mundial: US $ 500 millones más para contingencias ante la crisis. Lo que da el total trillonario en colones de: 1.391.032.000.000 ( aproximadamente 1.4 billones de colones-).

Como la cereza en el pastel, de la "conspiración del silencio", típica de las estratagemas oclocráticas del nepocrático dúo de los Arias, mientras los partidos políticos, los sectores empresariales y laborales presentaban (por separado) sus copiosas propuestas para complementar el Plan Escudo y superar los efectos de la crisis económica mundial en Costa Rica, el Ministro de hacienda y el Presidente del Banco Central negociaban (privadamente) con el Fondo Monetario Internacional (FMI) un acuerdo para una línea de crédito flexible: acuerdo de Derecho de Giro (Stand-By), por US $ 735000000 .

No obstante, resulta un tanto acomodaticio para las misma políticas del Banco Central de Costa Rica, cuya política monetaria ha favorecido al sector financiero privado en detrimento del los otros sectores de la economía. En cierta medida, el FMI, uno de los promulgadores de las aperturas de transferencias de capitales, que facilitaron la globalización de la crisis del sector financiero estadounidense, ha vuelto a tener poder, y ha negociado con Banco central lo siguiente:

* Contemplar un elevado déficit fiscal para 2009 y 2010
* No requerir ninguna reforma tributaria y fiscal para reducir el déficit
* Contemplar una expansión holgada de la liquidez y crédito, habida cuenta del bajo crecimiento esperado de la producción (la liquidez debe guardar concordancia con la expansión del PIB para asegurar una baja inflación)
* Aceptar una inflación del 8% para 2009 y de 7% para el 2010, tal y como se planteaba en el programa Macroeconómico del Banco Central.
* Mantener las bandas cambiarias, por lo que el Banco no tendrá que migrar este año a la libre flotación ni inflation targets (flotar la moneda es requisito fundamental para inflation targets)
* Mantener la pendiente de la curva (devaluación implícita de un 8.8% anual)
* Si la presión sobre el tipo de cambio aumenta por menores entradas de capital o aumentos inesperados en el precio de los combustibles, el Banco no necesariamente tendría que subir el techo de la banda porque cuenta con recursos adicionales de endeudamiento (BID; Banco Mundial) incluyendo los propios recursos del FMI (%735 millones)
* Lo anterior sería posible porque la meta de reservas monetarias internacionales que deberá mantener, como mínimo, el Banco Central será apenas de $3350 millones en junio y setiembre del 2009, y $3500 millones en diciembre de este año. Eso le permite intervenir en el mercado cambiario y perder alrededor de $1000 dado su nivel actual de reservas (alrededor de $4300 millones) sin incumplir el convenio.
* No se exige una mayor tasa de crecimiento económico. La cifra esperada por el FMI es de 0,5% en 2009 y 1,5% en 2010.
* El desempleo y el nivel de salarios quedarán por la libre
* La pobreza tampoco está en los ojos del BC ni FMI

En breve, el Banco Central se salió con la suya, y cuando se interpelado por su política monetaria, -como siempre se ha hecho- se transfiere las responsabilidades a agentes externos, en este caso el FMI, por lo que Costa Rica ha caído de nuevo sus garras, con el beneplácito de los intereses de ciertos grupos poderosos(-sector financiero-), que son protegidos por los economistas gubernamentales.

A esto se añade que el Gobierno costarricense, tras haber disparado el superhabit que recibió de la administración anterior, tras haber tenido una burbuja de bonanza en sus dos primeros años de administración, tras haber disparado en conjunto con sectores empresariales transnacionales y nacionales millones de dólares en la campaña por la aprobación del CAFTA, ahora pretende financiar gastos estatales con un préstamo de $500 millones aprobado por el Banco Mundial (BM).

Y la máscara de la donación de fondos del BCIE, para gastos discrecionales con usos oscuramente privados por parte de la Casa Presidencial, o particularmente para la asignación de gastos arbitrarios por parte del nepocrático dúo de los hermanos Arias, con los cuales se evidenció, incluso por la misma Contraloría General de la República, que no fueron transparentes, pero que al final de cuentas bajo en manto de un silencio conspirativo han quedado impunes, aun cuando se evidenció que los fondos de BCIE, se gastaron en la compra de conciencias, en el pago de consultorías fantasmas, en diezmar por todos lo medios posibles a los opositores del CAFTA, y pagar salarios privilegiados a sus "amigos", aun cuando fueran unos completos incompetentes, pero que tuvieran un grado "suciedad política", capaz de obedecer y cubrir cualquier porquería, que para todos y todas los y las costarricenses, que guardamos reservas de dignidad, nos resultan vomitivas. Pero "para que no nos falte", esas prebendas orientadas alevosamente a la compra de conciencias y a quien sabe cuantos otros gastos oscuros, celosamente encubiertos, se descubre ahora, que es el pueblo costarricense que los tiene que pagar. Esto quiere decir que, no solo se encadenó al pueblo costarricense a los grilletes de la esclavitud del CAFTA, sino que se les hace pagar con creces el precio de las cadenas con que son encadenados, y aun más, el pueblo costarricense es alienadamente convencido, que tales acciones se hacen por su bien, y que deben sentirse honrados por tener líderes de tan "noble talante", por eso deben que seguir votando por ellos. Buena parte de los dineros con que se compraron conciencias por parte de casa presidencial, en los cinco poderes de la República y de todos los vasallos que promiscuamente se le sometieron, fueron, - tal y como salió a la luz en todos los medios de prensa -, provenientes del BCIE, y resulta que, ahora, un pueblo pobre, despreciado y pauperizado por la oclocracia de los hermanos Arias, tiene que pagar con sus propios dineros, el lujurioso carnaval de compra de conciencias, pues, como dice el refrán: "no hay almuerzo gratis", y se evidencia que ahora Costa Rica está obligada a aportar cuando menos US $ 10 000000 para la capitalización del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Y aun así, tienen el descaro de pretender mantener sus tentáculos en el poder gubernamental, por medio de sus herederos y la horda de sus cínicos secuaces de los que se rodean, dilapiando recursos públicos en la promoción publicitaria en los medios de comunicación de sus delfines o delfinas. Es sencillamente vergonzoso que pueblo de Costa Rica tenga soportar el descaro de este tipo de descaros políticos.

La oclocracia nepocrática de los hermanos Arias, evidencia el fracaso de las políticas económicas neoliberales, iniciadas desde la primera administración de Oscar Arias a finales de los años 80´s. A la vez evidencia, que el sistema financiero especulativo que sustentaba las tesis de un libre mercado globalizado, se derrumba estrepitosamente, arrastrando tanto a los sectores especulativos, como a los productivos de la economía mundial. Aun cuando para muchos especialistas era evidente desde inicio de los años 90´s, las graves consecuencias que implicaba para la economía mundial, la deregulación del libre flujo de capitales; y que permitía entre otras cosas, la inversión extranjera directa, exenta total o parcialmente de los gravámenes fiscales ordinarios (Zonas francas, Maquilas tecnológicas, etc.), a la vez que flujos financieros irresctrictos y de procedencia opaca, era protegidos por el secreto bancario, creando diversos tipos y grados de paraísos fiscales alrededor del mundo. Este carnaval financiero es camuflado por medio de exigencias del libre comercio, y de una imperiosa y urgente globalización, bajo pena de que las naciones que no se adscriban a esta locura financiera, se quedarán relegados, se volverán poco competitivos y habrán perdido la salida "del barco del desarrollo". Es en este contexto que se suscita un frenesí de lucro ciego de los poderes fácticos, tanto de los países centrales como periféricos y se promueven furiosamente la emergencia de los "nuevos hipermillonarios del mundo" que figuren en el "hit parede" de los más ricos del mundo. Esta locura fue la que permitió inflar una secuencia de burbujas especulativas, de la que se contagian también a los hermanos Arias, y quedan obnubilados por su afán de lucro insaciable de sus propios intereses empresariales y financieros, y de los intereses de los diversos y variados tipos de anillos financieros megaempresariales de los sectores plutocráticos, a los cuales representan; por lo que, ostentanto de manera incondicional el poder gubernamental, no escatimaron la dilapidación de recursos públicos o privados, para imponer la normativa legal de apertura total y desmantelamiento de los vestigios de un estado de bienestar social costarricense, que propiciase las condiciones que pudieran convertirlos en gigantescos hipermillonarios, sin que importe la miseria y el dolor humano de su propio pueblo, siguiendo el ejemplo de su buen amigo: Carlos Slim de México, el tercer millonario del mundo en medio de un pueblo constituido por 50 millones de pobres y 30 millones de miserables; por lo que fue imperioso al nepocrático dúo de los Arias, imponer a cualquier precio el CAFTA y muy especialmente las denominadas como: "leyes de implementación", para lograr sus fines.

Esta imposición oclocrática del CAFTA, marca un punto de inflexión en la estructura del estado costarricense pero también en la conciencia de clases en Costa Rica, abriendo la puerta a nuevas formas de luchas de clases organizadas, propiciando por una parte en
los grupos plutocráticos, diversos niveles de paranoia y terror ante las eventuales revueltas sociales y ante cualquier brote de libertad expresión popular en los medios de comunicación colectiva, como por otra parte en las clases sociales pisoteadas por la plutocracia, como lo son: los sectores obreros, el campesinado, el sindicalismo, el ambientalismo, el feminismo, los estudiantes universitarios y otros tantos, que como movimientos particulares defienden sus espacios vitales y que a su vez, gradualmente se consolidan los vínculos y finalidades comunes, gestando un nuevo estilo de conciencia de clase.

Pero a pesar que los Arias, han querido excusar su fracaso, culpando a los agentes externos internacionales de la crisis económica, ellos han sido parte de los agentes internacionales que fomentaron un sistema financiero de desregulación de flujo de capitales y del monetarismo globalizado que llevó a la crisis económica más grande desde la segunda guerra mundial y que aun no toca fondo. Lo que es peor, es que los hermanos Arias, se encuentran bloqueados mentalmente, y se sumergen en un estado de negación, casi catatónico; esto se muestra en los discursos del presidente: Oscar Arias Sánchez, como el que realizó en la Cumbre de las Américas, quien acude a las añejas y superadas tesis sociológicas de la modernización y de la globalización monetarista, que depositaban una fe ciega en un progreso ilimitado, sin restricciones de los recursos naturales o los recursos humanos, y en una espiral de crecimiento de capitales permanente; es decir, acude a la superada creencia de la búsqueda de el mito del "El dorado" , de la consecución de un paraíso capitalista; en el cual los recursos caerán en cascada desde los sectores superiores, derramándose hacia todos los otros sectores de la sociedad, haciendo más ricos y sacando de la pobreza a aquellos sectores excluidos de la riqueza; y esto con solo incrementar la productividad nacional, el comercio, las exportaciones y en breve el PIB de una nación. Su fe ciega en el "gato cazador de ratones", de China, sin importar el color del gato, no es más que retórica y argumentación falaciosa, pues la superación de la pobreza de China, no de debe a una función directa del aumento del PIB, sino a una plataforma social y a un partido comunista central que dicta políticas fiscales y sociales agresivas. Pero también utiliza la falacia de utilizar los números absolutos de población saliendo de la pobreza en un lapso de 20 o 30 años, sin contar los números relativos al porcentaje de la población conforme en este período se ha incrementado la población china y mundial. Tampoco toma en cuenta, que esta búsqueda de riqueza de China, está planificada por una clase política, que se ha convertido en un grupo económicamente privilegiado, que han decidido para su propia conveniencia, llevar una vida con lujos y riquezas, con mansiones, canchas de golf y complejos turísticos; que han incentivado grandes concentraciones de riqueza en unos pequeños sectores, que han aceptado como insalvable la pobreza de cientos de millones chinos en las zonas rurales, que nunca verán en sus vidas más que una vida miserable. Por lo que es risible la ingenuidad del presidente Arias, con la metáfora del gato, y que no importa el color del gato, sino que caze ratones, pues en China, el gato es y seguirá siendo Rojo, y aunque se permite que se den algunas de sus relaciones de producción de tipo capitalista, la estructura política fundamental es y seguirá siendo un tipo de comunismo, con una política de planificación estatal centralizada. A la vez, es penoso como da muestras de su enciclopédica ignorancia de lo que ha sido la historia del capitalismo, pues el surgimiento de este sistema en los países centrales, solo fue posible a partir de la inclemente e inhumana explotación de los recursos naturales y humanos (esclavismo) de las colonias, y muy especialmente de las colonias en los territorios que hoy conforman los pueblos latinoamericanos. Desconoce a la vez las agresivas incursiones del neocolonialismo, en particular de los EE.UU. sobre los emergentes pueblos Latinoaméricanos, que han visto surgir luchas sociales contra tales imposiciones, que han marcado heridas aun hoy sangrantes en los pueblos latinoamericanos, como: la doctrina de política exterior de los gringos denominada como: "Destino Manifiesto", concebida en el siglo XIX, que robó más de la mitad de los territorios mejicanos, acción que fue considerada como el primer paso para expandirse hacia todo el continiente americano, que diversos políticos e ideólogos gringos han considerado como su destino irenunciable; así como de las luchas que dio: Agustín Farabundo Martí y Augusto César Sandino en Centroamérica; como también por las reivindicaciones sociales logradas por Juan Jacobo Arbenz contra las transnacionales gringas y que llevaron al bombardeo directo del ejército estadounidense sobre territorio guatemalteco apoyando el golpe de Estado contra Árbenz, orquestado por la inteligencia del gobierno gringo, con el objetivo de imponer un estado dictatorial militar (-que aun sostiene los hilos del poder en Guatemala-), y entronar el terror estatal dispuesto arrasar con su propio pueblo, por medio de una genocida guerra que ha dejado más de doscientos cincuenta mil muertos (-en su mayoría de los indígenas guatemaltecos-), y dejando en la impunidad total a los políticos, plutócratas y militares involucarados; como también de los 50 años de agresiones contra Cuba, desde la invasión en bahía Cochinos hasta las agresiones permanentemente pagadas con sumas multimillonarias por parte de USAID, y muy en especial a los privilegiados cubanos del exilio, que se volvieron expertos en terrorismo mediático. A la vez, que el presidente Arias, cínicamente borra de un plumazo los genocidios realizados por las dictaduras y los militares de los ejércitos de diversos países de Latinoamérica, en particular la ignominiosa "Operación Cóndor", del cono sur, que fue patrocinada y planificada desde el mismo pentágono como lo han revelado los documentos desclasificados de la CIA. Es penoso un discurso así frente a toda la audiencia de los presidentes y pueblos de toda América Latina, pues se les intenta hacer creer, que los latinoamericanos somos tan imbéciles como pretende el presidente Arias. Por estas actitudes autistas y megalómanas, es que tras recibir el premio Nóbel de la Paz, sustentado en el esfuerzo concertado de los presidentes centroamericanos y los grupos insurgentes, por bajar las armas y empezar un diálogo en el contexto de los planes de paz; Oscar Arias Sánchez, asume que es por un tipo investidura cuasi - divina, que le dan tal premio; y una vez que lo recibe por parte de la Academia Sueca, se dedica entonces a inflar su Ego, a pretender figurar en el resto del mundo y por ende, a olvidarse de los aspectos fundamentales. requeridos para lograr la verdadera paz, que es lograr la justicia social y la inclusión política de los todos los sectores de los pueblos centroamericanos, y todo ello requería un seguimiento cuidadoso de los planes de paz centroamericanos, y que fue de lo que un plutócrata como Oscar Arias al instante olvidó; por lo que la paz no llegó más que nominalmente, favoreciendo el fortalecimiento de los sectores plutocráticos que eran sostenidos por ejércitos genocidas(-quienes quedaron eternamente agradecidos con Arias-), y cuyos perdedores inmediatos siguieron siendo los pobres, los explotados, los pauperizados, que vieron como se incrementaron las condiciones miserables, como se siguieron ejecutando persecuciones, desapariciones, asesinatos y genocidios atroces. Tras los acuerdos de Esquipulas, hubo un aparente desarme, cesó el fragor de los fusiles, pararon los muertos por guerra militar, pero aumentaron los muertos por hambre y desnutrición, tal que más de 20 años después, Centroamérica sigue siendo una de las regiones con mayor inequidad en el mundo. En Guatemala más del 50% de los niños se encuentra en estado de desnutrición.
Es por todo ello, como por su insaciable afán de poder económico y por favorecer a los sectores de mayor riqueza; que el actual presidente de Costa Rica, Oscar Arias Sánchez, es repulsado por cientos de miles de costarricenses, en particular por las nuevas generaciones estudiantiles de clases populares y por los(as) ciudadanos(as) con conciencia social y con altas reservas de dignidad, y que muy a pesar de que la prensa de la oligarquía ha intentado maquillar este descontento popular, no han podido ocultar del todo que el pueblo (
71 de cada 100 ciudadanos)
tiene claro que el nepocrático dúo de los Arias gobierna, no en beneficio de la población en general, sino que lo hace en beneficio de algunos sectores; y por ello se explica a su vez que 54 de cada 100 no piensa votar en las próximas elecciones.
Pero, lo que es más, difícilmente recibirá un ápice de aprecio de los grandes grupos humanos pauperizados por las pseudo-democracias de derecha post acuerdos de Esquipulas de toda Centroamérica, en particular las de Guatemala, El Salvador y Nicaragua. Cuando los nuevos vientos políticos latinoamericanos, que reviven el destino irrenunciable hacia gobiernos de perfil socialista, han soplado sobre Centroamérica y los pueblos han girado sus opciones hacia la izquierda, el presidente Arias, se ha quedado aislado como uno de los pocos dinosaurios derechistas que quedan en América Latina.
Y aun cuando, fue reconocido por el mundo por la obtención del premio Nobel de la Paz en 1987,
por lograr en Consenso de los presidentes centroamericanos frente a los grupos insurgentes, que propició la vuelta a la democracia, en el contexto de los acuerdos de Esquipulas; no obstante, 20 años después es capaz de afirmar que: "el consenso es la antitesis de poder hacer las cosas. Solo sirve para frenar" y que ha llegado a afirmar que: "no cree en la democracia". Es ovbio que ha pasado de un demócrata que aspiraba a los consensos, a un neofascista autocrático; y para los que vivimos en Costa Rica, tenemos esto completamente claro.
Pero todo ello, es una evidencia superlativa que muestra: "o del cinismo o de la conciencia enajenada de un burgués", que desconoce por completo la realidad social de sus propios pueblos, y que impone las directrices a una nación, desde un cúmulo de creencias sustentadas en su "falsa conciencia", desconociendo la naturaleza misma del ciclo irracional de sobreproducción de capital, en el que se sustenta el capitalismo mismo y que fue precisamente este tipo de ideología, que sustentada en un cúmulo de creencias sobre un tipo de producción irrestricta e irregulada de capitales, lo que permitió inflar las burbujas financieras del capitalismo especulativo en los últimos veinte años, y que tras distintos estallidos de las mismas, se terminan derrumbando estrepitósamente con la caída del muro de Wall Street. Es a todas luces evidente que la "conciencia alienada" del presidente Arias, no le permite aceptar la cruenta realidad económica actual. Los hermanos Arias no quieren aceptar que el mundo cambió y no volverá a ser el mismo.


La administración de Barack Obama de EE.UU., ha dado muestras preclaras, que ya no le interesa referirse a NAFTA o CAFTA, porque se han vuelto entidades jurídicas obsoletas, que encierran más peligros para las economías involucradas, que potenciales ventajas. De hecho, las nuevas propuestas, se orientan más bien al planteamiento de diversas políticas evidentemente proteccionistas, desde el "compre americano"(-Buy American-), hasta las políticas fiscales que desestimulan el flujo de capitales para evadir impuestos en territorio
de los EE.UU., a la vez que se estimula fiscalmente a las empresas transnacionales estadounidenses que propicien nuevos modelos administrativos, tal que estos garanticen la generación de nuevos empleos en su propio territorio. Lo mismo sucede con todas las otras naciones de la OCDE, que intentan repatriar inversiones en el extranjero de sus propias empresas nacionales y evitar la salida de flujo de capitales de sus territorios, persiguiendo, por ende, los paraísos fiscales y exigiendo transparencia financiera y fiscal, bajo pena de sanciones económicas a las naciones que no se ajusten a sus reglas.

Pero el neopocrático dúo de los Arias, se niega aceptar esta nueva realidad de la economía y de la política mundial; se niega aceptar el rotundo fracaso del modelo neoliberal que han sostenido en los últimos veinte años; se niegan a aceptar el total fracaso comercial del NAFTA y el CAFTA, y como buenos "niños ricos", que sus "papitos" han quedado en quiebra y se encuentran en un inesperado estatus de pobreza, se niegan a aceptar esta nueva condición socioeconómica; y ante tal obnubilación y ceguera política, deciden, - como mecanismo de autoengaño individual y colectivo - , endeudar al pueblo costarricense hasta límites insostenibles, frente al FMI, BM, BID, BCIE, etc.; con deudas que, dado el decrecimiento de la economía costarricense, sin expectativas cercanas de un punto de retorno, se volverán impagables, pues el tamaño del pastel del PIB mundial y nacional se achicó de manera irreversible, y todo ello implica, una eventual bancarrota del estado costarricense a mediano plazo, pero a corto plazo se está en frente no solo de una virtual baja en las calificaciones de riesgo-país, sino también para todo el sector empresarial nacional; por lo que se avecina no solo la falta de liquidez para este sector, sino un estado de insolvencia total.

Esto ha sucedido con Europa del este, con Irlanda, con Japón y actualmente está sucediendo con Gran Bretaña, que al mantener su sistema monetario basado en la "Libra esterlina" , -a diferencia de EE.UU. que puede imprimir dólares para pagar sus deudas, sin que a corto plazo su economía interna se perturbe-, por lo que GB está a punto de perder sus calificación triple AAA. Si esto sucede con la cuna del capitalismo mundial, ¿que pasará eventualmente entonces con una economía tan vulnerable y débil como Costa Rica?.

La calificadora Stardard and Poor’s, había dado en los años de bonanza (- el período de "vacas gordas" del presidente Arias) una calificación soberana de largo plazo a Costa Rica de BB (subgrado de inversión) con tendencia estable. No obstante, ya enterada de la caída en picada de la economía costarricense(-las "vacas flacas"-), esta autoridad monetaria someterá a revisión la calificación de acuerdo a los nuevos datos sobre el decrecimiento del PIB para 2009, por lo que ante la entrada en recesión de la economía costarricense, así como del ingente crecimiento del déficit fiscal y de la deuda externa, se puede prever una significativa baja en la calificación de riesgo-país para Costa Rica, por esta entidad y otras entidades calificadoras de riesgo como Moody’s e Institucional Investors.

Desaceleración del comercio internacional, políticas contracíclicas y recetas económicas locales


CEPAL ha considerado también que en todo América Latina los efectos negativos se aprecian en la desaceleración del comercio internacional y la caída de los precios de los bienes primarios, con lo que los términos de intercambio para la región en su conjunto caerían un 15%. También se verá una fuerte disminución de las exportaciones -que afectará principalmente a economías abiertas como las centroamericanas y México-; una reducción de las remesas, menores ingresos por turismo -especialmente en el Caribe y Centroamérica-; y una disminución de los flujos de la inversión extranjera directa. A esto se añade un contexto de creciente incertidumbre a nivel regional y global que afecta las expectativas del sector privado, con consecuencias negativas sobre la inversión y el consumo.

La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL señaló que la disminución de la disponibilidad de financiamiento internacional y el aumento de las primas de riesgo de la deuda soberana latinoamericana también impactarán a la región. Agregó que, por el momento, las economías de la región han tenido solidez para enfrentar los impactos del canal financiero, gracias a que aprovecharon la bonanza de años anteriores para acumular reservas, disminuir su endeudamiento y repactarlo en mejores condiciones. Pero si el escenario actual se prolonga o profundiza, lo que no puede descartarse, el año próximo algunos países tendrían dificultades.

Más alla de la reuniones de internacionales de líderes, de regulaciones del mercado, o de megasalvatajes del sector financiero, resulta fundamental esclarecer los fundamentales de la economía productiva frente a la economía improductiva o especulativa, y concentrarse en un período de al menos de un par de lustros, se puedan construir modelos o recetas económicas a la medida de cada nación, cuya prioridad sea la satisfacción de las necesidades básicas de toda la gente de su población.

Por el momento, ante eventuales carestías alimentarias y miseria de grandes grupos humanos en todo el mundo, lo que no se concentre en una economía de supervivencia, desdichadamente sobra. Debe empezarse por la autonomía alimentaria de cada pueblo, por medio de fortalecimiento de sus sectores primarios y por un imprescindible proteccionismo de sus productores agrícolas, como medida urgente de sobrevivencia.
Dani Rodrik, en su obra: "One Economics, Many Recipes. Globalization, Institutions and Economic Growth", ha advertido, que pueden darse diversas recetas, pero que debe tomarse en cuenta que hay que tomar decisiones, en lo que él ha denominado como un trilema: la globalización comercial, mantener la soberanía nacional y la democracia, y que de estos tres objetivos económicos, solo es posible escoger dos, pues en caso contrario se desemboca en contradicciones inevitables, ya que los avances hacia una de esas metas, exige renuncias en las otras. Rodrik, concluye que no es conveniente una economía completamente estatizada, centralizada y planificada, ni el de una economía totalmente libre de intervenciones del gobierno.
El crecimiento económico no es un proceso natural que se da sin ayuda del gobierno, o cuando sus interferencias son eliminadas. Se necesitan acciones positivas del Estado para acelerar y mantener el crecimiento económico. En el caso de la política comercial, si un arancel sobre los productos finales es eliminado sin que se elimine el arancel sobre los insumos, se va a perjudicar injustamente a la industria doméstica. Por todo ello, Rodrik propone abandonar el dogmatismo neoliberal en favor de una metodología económica que sin dejar de ser neoclásica, toma buena nota de los fallos del mercado, en particular de los problemas informacionales, y que se guía por la experiencia, la evidencia empírica y los casos de estudio. En este sentido, Rodrik recuerda que hay unos principios generales que se deben seguir para lograr crecimiento económico, tales como apertura a la iniciativa privada, integración en los mercados internacionales, y políticas fiscales y monetarias moderadas. Pero estos principios generales no se traducen en recomendaciones de políticas únicas y de validez universal. Así, la integración en la economía global no tiene por qué producirse mediante la eliminación de todos los aranceles.

Los depredadores de la clase obrera costarricense muestran sus colmillos

No obstante, la carencia de visión política de las autoridades costarricenses, la incapacidad de reconocer los garrafales
errores de las políticas económicas asumidas en los últimos 20 años en Costa Rica, y la necesidad imperiosa de un pensamiento lateral, que obligue a gestar soluciones de manera totalmente diferente a las que se venían dando con anterioridad, y más allá de los dogmas y creencias del neoliberalismo aceptados ingenuamente; harán de esta crisis un punto de inflexión en la paz social que el pueblo costarricense ha ostentado como emblema durante las últimas cinco décadas y que terminará gestando conflictos entre clases sociales.

El denominado "Plan escudo" del presidente Oscar Arias, se evidencia como una de sus alevosas artimañas para salvaguardar los intereses de su clase social, por encima de los intereses de un pueblo, de una clase obrera, por quienes siente poca o ninguna empatía.

La oclocracia nepocrática de los hermanos Arias, se sumieron en una etapa de negación , e irresponsablemente negaron ante el pueblo costarricense, las dimensiones demoledoras de la economía capitalista de la actual crisis económica mundial para la nación costarricense. En este mismo sentido, ninguna autoridad económica ha querido hablarle sinceramente al pueblo, aclarando que se trata tanto de factores externos como de factores internos los que harán entrar a la economía costarricense en una recesión de alcances no predecibles y consecuentemente intentar concertar con todos los sectores nacionales, las soluciones factibles. Temen reconocer ante el pueblo que sus alevosos planes incluídos el TLC (CAFTA), se descalabran, y hay que buscar urgentemente otro rumbo de la economía. El mismo presidente del Banco Central, se negó en un primer momento a aceptar que Costa Rica se encuentra en recesión y con sus típicas e irreponsables actitudes evasivas, prefiere no etiquetar la actual coyuntura económica. No obstante, la recesión es tan evidente y tan severa, que el nepocrático dúo de los Arias, y el presidente del Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez, reconocieron por fin que Costa Rica está en recesión económica, aun cuando sus estimaciones están matizadas por números suaves, que ocultan parcialmente la gravedad de la situación de la economía real en Costa Rica.

Cuando el nepocrático dúo de los hermanos Arias, intentó dar una respuesta y proponer algún plan de solución, este fue no solo tardío, sino improvisado
. Entonces, fue cuando propusieron el denominado "Plan escudo", con la más completa ausencia de la rigurosidad de un diagnóstico previo y de la formulación de un proyecto viable de implementación, y con una perversa ingenuidad en torno al problema de la generación de empleo.
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Costa Rica: Plan Escudo ante la crisis 1
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Costa Rica: Plan Escudo ante la crisis 2
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En un completo amateurismo, el nepocrático dúo de los Arias, presentó su propuesta en cuatro páginas, que no son exactamente un plan, como lo reconocería cualquier estudiante universitario que haya cursado un curso de planificación: no se encuentran diagnóstico, objetivos, metas, medios, cronograma, etc.
En esta improvisada propuesta, se presentan cuatro pilares: las familias, los trabajadores, el impulso a las empresas y el sistema financiero, lo que hace recordar la vieja metáfora del mismo Oscar Arias de las columnas de la catedral. Muestra que, en 20 años, ya no sólo se le redujeron las ideas, sino también las columnas de la catedral.

Así, entonces, para las familias, el plan propone un aumento del 15% de las pensiones del régimen no contributivo, las denominadas “loncheras” para el fin de semana, las ampliaciones del programa Avancemos y del bono de vivienda, y la disminución temporal de tasas de interés en créditos para vivienda.

En cuanto a los trabajadores, las jornadas de trabajo reducidas y cambios en la legislación laboral. Con estas, se pretende que un empleador no despida a sus trabajadores, sino que, de ser necesario, los contrate por una jornada menor.

Además, becas mensuales de capacitación para trabajadores en riesgo, a cargo del Instituto Nacional de Aprendizaje, mayor empleo público (infraestructura educativa y vial) y apoyo a la obra pública municipal
.

El impulso a las empresas incluye el fortalecimiento de la banca de desarrollo, menores intereses para las pequeñas y medianas empresas (PYMES), la depreciación acelerada y el plan nacional de alimentos.

Y como último pilar, la capitalización de los bancos del Estado, la aplicación de deuda subordinada como manera de que estos fortalezcan su capital y una inyección de $500 millones para el Banco Central, se encuentran entre las medidas para el sector financiero.

Pero este escudo de papel, con el primer viento ya "se voló", pues ante la caída rampante en recesión, la propuesta de aumento en gastos de inversión y protección social a través de un crédito externo, se desploman y más bien se han emitido directrices de reducir todos los presupuestos en un 20%, incluídos los fondos para la educación superior.

Por otra parte, se mostró no solo lo absurdo, sino lo patético que resultó la solicitud de que los bancos estatales bajen las tasas de interés activas, pues por una parte los Bancos Nacionales, realizan una pequeña baja, y el Banco Central realiza un aumento significativo de las tasas de interés pasivo. Por lo tanto, no hay ningún beneficio en torno a la disminución de tasas de interés de los prestamos, pues quedan casi igual en algunos casos y en otros casos, más bien aumenta. Se muestra en breve, que "la cola se encuentra moviendo al perro", pues hay una completa desvinculación en las políticas fiscal y monetaria.

Luego, se propone una cuestionable ley de flexibilización laboral, que muestra el colmillo de la explotación laboral, que habían intentado ocultar y que recarga todos los riesgos en el trabajador y su familia. Los lobos con piel oveja, se muestran tal cuales. Se muestra que la rapacidad laboral de las clases plutócratas costarricenses, no solo está dispuesta a desterrar las garantías laborales escritas con sangre por la clase obrera, sino que con tal de salvarse ellos, les importa poco el dolor humano que puedan infringir. El susodicho plan no se habla de “flexibilidad empresarial” o de un empresariado con mayores responsabilidades en el sostenimiento del empleo o la lucha contra la crisis
Esto es un retroceso en contra de los logros históricos en garantías laborales, sino incluso de las conclusiones a las que llegó la última reunión del G20, no fue otro Bretton Woods, pero si demostró algunas cosas que ni los políticos ni los economistas costarricense se deciden a reconocer, y es que del modelo neoliberal falló y no va más el Consenso de Washington y los planes de control económico del ALCA. El G20, le mostró a los aun creían que esta era un chaparrón pasajero y luego a volver a fiesta de crecimientos sin fin, si preocupaciones de su sostenibilidad ecológica, de libre flujo de capitales, de una alocada globalización y de consumismo conspicuo perpetuo. Además trajo a colación que los mitos neoliberales deben ser abortados y por lo tanto, de manera explícita se replantea el rol de los Estados, los límites de la liberalización financiera, el saneamiento de los bancos, la recuperación de los niveles de empleo y el deseo de retornar a una economía productiva. Quizás lo más importante, fue el logro de países considerados dependientes y periféricos en el pasado como Argentina y Brasil lograron que se excluyera del acuerdo final del G-20 una alusión "al mercado laboral flexible", y lo que consideraron una victoria por la mala experiencia que esa práctica ha tenido en sus países. Quedó en evidencia que resulta urgente e imprescindible desterrar estas prácticas de flexibilidad laboral, pues los resultados en Latinoamérica, mostraron el rostro inhumano de estas prácticas, y que son "grosso modo", una vuelta a la explotación laboral, de tiempos que se creían superados. Esta alevosa flexibilización laboral, desembocará en la precarización laboral y eventuales conflictos sociales derivados.

El asistencialismo de "Avancemos"

No obstante, lo que en apariencia mostraría la fibra de solidaridad social del plan, que es mantener y fortalecer
el programa de becas estudiantiles Avancemos; basta con analizar los detalles, para evidenciar las intenciones múltiples que esconde este programa.
De acuerdo con los resultados, la relación entre costo y beneficios, muestra una tremenda ineficiencia en los objetivos que se habían propuesto. Según los datos revelados a fines del primer trimestre del 2009, 3.000 estudiantes más se mantuvieron en el colegio, de tal modo que los etiquetados como "desertores" (-es negativa la carga semántica del término, pues se enmarca dentro de una visión bancaria de la educación-) quedó en: 40.285, en comparación con 43.370, por lo que sin un estudio cuidadoso el gobierno ha lanzado las campanas al vuelo, pues no da un estudio detallado de los "no desertores" y no se explicitan detalles de los valores relativos y absolutos respecto a de la población estudiantil total; como tampoco es viable establecer tan a la ligera una relación causal entre las becas y la no deserción, pues el costo ha sido muy alto y el rendimiento ha sido mínimo. Esto pues, cuando no existía este programa de Becas, en el 2003 se registra un descenso en la deserción a un 10,4%.
Así que establecer una relación causal a priori, resulta demagógico, en tanto que muy probablemente, en un año estas cifras no serán sostenibles, pues este tipo de asistencialismo, mitiga el problema, pero sus causas estructurales como la pobreza, la miseria y la pauperización de grandes sectores de la población se mantienen intactas; mientras que el coeficiente de Gini, muestra que lo que si avanza a pasos de gigante es acumulación desmesurada de la riqueza en los cada vez más pequeños grupos plutocráticos de la nación; y que sus ideólogos financiados y con peso político, reaccionan virulentamente contra los programas fiscales en función de los programas orientados a una solidaridad social basada en una justa redistribución de la riqueza.
Por ende, este no es un programa solidario, sino asistencialista, que más que resolver el problema estructural de fondo que es la pobreza y la miseria, se convierte en un mecanismo de clientelismo político, que va a ser utilizado para las próximas elecciones presidenciales sin lugar a dudas, dado la cuasi derrota que tuvo en las pasadas elecciones el actual presidente de la República. Por ende, este plan propone una política social asistencialista y clientelista, pero no hay ninguna atención al alto costo de la vida para las familias más pobres.

Pauperización de las clases obreras costarricenses

El peso de la crisis se recarga en la clase obrera y el plan carece de medidas fiscales agresivas, que estimulen a que las empresas no realicen despidos; además, con la típica visión reduccionista de los Arias, no se diferencian sectores ni regiones. Un sector como el turismo será especialmente afectado, y esto exige un tratamiento especial para las regiones donde es la base de la actividad económica.


Consecuencias similares padecerán las poblaciones, cuyas economías se sostienen en la exportación o en las remesas que vienen de EE.UU. Y para variar, se puede vislumbrar el típico tráfico de influencias a que está acostumbrado el oclocrático dúo de los hermanos Arias, pues solo un sector de la actividad económica recibe tratamiento especial y es el sector financiero, a pesar de que no es el más golpeado por la crisis.

El nepocrático dúo de los Arias, con el afán de acudir a políticas llamativas y populistas, y pretendiendo tener una varita mágica, que recicla el "New Deal", aplicado para solventar la Gran Depresión en los años 30´s, por Franklin D. Roosevelt, se proponen la poco original fórmula de invertir en obra pública; que aunque una propuesta de este tipo, es irrenunciable para cualquier plan de desarrollo nacional, la propuesta esbozada en el contexto de este plan escudo, es una improvisada "ocurrencia de cafetín", que no solo no toma en cuenta, ni la galopante recesión que se viene encima, ni que a diferencia de EE.UU., el Banco Central de Costa Rica no puede imprimir dólares, y que la competencia internacional por nuevos recursos financieros ante los organismos internacionales es voraz, pues hay una larga fila de países haciendo fila por conseguir liquidez para salvar sus afixiados sectores financieros y productivos. Además, la faceta demagógica del plan, se hace evidente al obviar todos los procesos administrativos y legales involucrados en la propuesta, pues el Estado podrá demorarse cuando menos dos años antes de comenzar nuevas obras.

Así que el "plan escudo" del presidente Arias, se ha derretido ante los primeros rayos recesionarios que han llegado al país, por lo que en poco tiempo, si la administración gubernamental es incapaz de presentar alternativas, que den un giro radical a sus políticas económicas y estén más bien preocupados por su sucesión gubernamental; es posible que el Estado costarricense se encuentre eventualmente en quiebra, como ya pasó con Islandia y está pasando con algunas de las naciones de Europa del Este, Pakistán y México; todo ello, con consecuencias sociales impredecibles por el momento.

Es de esperar entonces, que conforme los distintos sectores de la población que serán enfrentados al desempleo, insolvencia, pobreza, miseria y hambre, comiencen a generarse graves disturbios sociales, nunca antes conocidos en esta pequeña nación centroamericana.

Fuentes:

miércoles, abril 01, 2009

Bolivia: una caperucita roja postmoderna. Parte I

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Introducción


América Latina, Latinoamérica, Hispanoamérica; etiquetas con las que se espera categorizar, conceptualizar, ontologizar, un espacio geográfico, una identidad cultural, una historia en común, un conglomerado humano, un proyecto social de unidad en la diferencia. Etiquetas que se han impuesto a pueblos que han tenido poca posibilidad de decidir si aceptan o no ser etiquetados, ser categorizados, conceptualizados y contextualizados por este tipo de universo discurso. Estos términos tienen la pesada carga semántica, de ser las etiquetas que fueron aplicadas por los conquistadores a sus conquistados, por los explotadores a sus explotados, sean los primeros holandeses, franceses, portugueses, ingleses o españoles. Porque incluso la etiqueta de "americanos", ha sido arrancada y otorgada en exclusividad a los norteamericanos, o más específicamente a los "estadounidenses". Así que el rango de "hispano(a)" o "latino(a)", se utiliza para categorizar a una especie de "subamericanos", que no tienen el derecho desde su nacimiento y nunca lo tendrán, de identificarse como americanos, como pertenecientes al continente Americano; sino que en el imaginario intercultural, pertenecerán a un subcontinente y a una subcultura, que los convierte en esos subamericanos, que han sido despreciados y menospreciados por centurias, tanto por los colonizadores y como por los neocolonizadores.

La historia de esta región, conocida como: América Latina, ha sido la historia de la conquista, del coloniaje, del necoloniaje, de la explotación, de la exclusión, de la segregación racial, de la pobreza, de la miseria y de la pauperización.

Lo más grave es que sus explotadores se niegan, -aun en pleno siglo XXI-, a dejar librados los pueblos latinoamericanos a su libertad, y autonomía, utilizando para ello sofisticadas formas de neocoloniaje, como la dependencia tecnológica y financiera, como el control geopolítico y geomilitar, por medio instrumentos mediáticos globalizados y orientados al dominio ideológico, por medio de campañas de transferencia ideológico-política, por medio de los privilegios otorgados a los grupos plutocráticos locales, todo ello, en el contexto del capitalismo oligopólico, en tanto las grandes potencias neocoloniales, para mantener su incesante crecimiento económico sin fin,
requieren a cualquier precio, mantener sus poderosas garras en los recursos humanos y naturales de estas tierras.

Los pueblos de América Latina, a inicios del siglo XXI, se encuentran en una tensa lucha por librarse de las cadenas ancestrales, a las que han sido sometidos por parte de las grandes potencias industriales, las cuales han sido, siguen siendo y se niegan a dejar de serlo, agentes de explotación colonial y neocolonial. Este cuadro de la historia presente de los pueblos de América Latina, ha sido descrita pictóricamente, por Fidel Castro Ruz, en su artículo: "Dos lobos hambrientos y una caperucita roja", de
la siguiente manera:

"En la actualidad, Estados Unidos y Europa compiten entre sí y contra sí por el petróleo, las materias primas esenciales y los mercados, a lo que se suma ahora el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado que ellos mismos han creado con las voraces e insaciables sociedades de consumo.

Lobos hambrientos y amablemente disfrazados, a la caza de sus Caperucitas Rojas


Bolivia es el caso más paradigmático y significativo, de lo que ha sido esta ancestral tensión entre los agentes de explotación, que buscan satisfacer el afán de lucro sin límites sociales, culturales y ambientales y los pueblos que son explotados, empobrecidos y pauperizados despiadadamente, hasta llevarlos a niveles de miseria inhumanos; y de la que ninguna declaración de derechos, civiles o humanos, los ha podido defender.

Es conveniente realizar un esfuerzo comprensivo - explicativo, sobre el contexto mercantilista y capitalista, en el cual surge Bolivia como pueblo y como nación, y que hoy, contra todos los pronósticos, deconstruye su pasado colonial, despertando así hacia una pluralidad y diversidad de nuevos significantes histórico-sociales, en los pueblos originarios, que abren a su vez, las puertas de nuevas esperanzas, de reivindicaciones sociales postergadas, de una nueva dimensión de un medio social solidario, para toda la gente que constituye el pueblo boliviano, así como para las las clases obreras oprimidas de todo Latinoamérica y del mundo. La deconstrucción social de la opresión, de la exclusión, de la explotación, de la pauperización, permite develar y pautar las mútiples significancias de la solidaridad, que deja atrás su significación ontoteológica de asistencialismo y caridad, y que han sido impuestas históricamente por la visión de mundo de las clases opresoras, por medio de sus diversos aparatos ideológicos y coercitivos de dominación.


La esclavitud y la explotación,
fundamentos históricos del capitalismo industrial.

Los pueblos originarios de América, frente a la la rapaz colonización de las emergentes naciones europeas desde finales del siglo XVI e inicios del siglo XVII, no solo tuvieron que hacer frente al más devastador genocidio de la historia de la humanidad, sino que los que sobrevivieron fueron desplazados de sus tierras, además de ser esclavizados, explotados y reducidos a un estatus sub-humano por su conquistadores; quienes se hicieron dueños y señores de sus tierras, sus recursos naturales; y que incluso de otros seres humanos, que los convirtieron en una forma de mercancía de la que era posible apropiarse, y que tenía un particular "valor agregado", pues estas mercancías humanas, se convertían a su vez, en un medio de producción de otras mercancías, como en una fuente de servicios gratuitos de por vida, cuyos descendientes a su vez, se convertían en nuevas mercancías humanas, explotables, vendibles y canjeables, y todo ello en el contexto de las emergentes economías mercantilistas, que no tardarían en ser sometidos a la "ley de la mano invisible " del libre mercado capitalista y del "libre derecho" de lucrar de estas mercancías humanas, por parte de los capitalistas, empresarios o terratenientes.

K. H Marx, abordó la temática en el cap. XXXVII, de la sección octava, de su obra: "El Capital. Crítica de la Economía Política", de la siguiente manera:

"El descubrimiento de las minas de oro y plata de América, el entierro en ellas de sus habitantes, reducidos a la esclavitud o al exterminio, los magos de conquista y de saqueo en las Indias Orientales, la transformación de África en territorio para la caza de negros, fueron los procedimientos suaves de acumulación primitiva con que se manifestó en su aurora la era capitalista. Inmediatamente después estalla la guerra mercantil, que llega a tener el mundo entero por teatro. Empezando por la rebelión de Holanda contra España, adquiere proporciones gigantescas en la cruzada de Inglaterra contra la Revolución Francesa y prolonga hasta nuestros días en expediciones de piratas, como las famosas guerras del opio contra China. Algunos de los diferentes métodos de acumulación primitiva -régimen colonial, deudas públicas, hacienda moderna, sistema proteccionista, etc.-, descansan en el empleo de la fuerza. Pero todos, sin excepción, explotan el poder del Estado, la fuerza concentrada y organizada de la sociedad, a fin de precipitar violentamente el paso del orden económico feudal al capitalista, y abreviar los períodos de transición. En efecto, la fuerza es la partera de toda sociedad en vías de alumbramiento. La fuerza es un agente económico."

Marx, continúa refiriéndose al régimen colonial, de la siguiente manera:

"El régimen colonial comunicó gran impulso a la navegación y al comercio, y produjo las sociedades mercantiles, a las que los gobiernos concedieron monopolios y privilegios, medios poderosos para efectuar la concentración de los capitales. Dicho régimen proporcionaba mercados a las manufacturas nacientes, cuya facilidad de acumulación se duplicó gracias al monopolio del mercado en las colonias. Los tesoros directamente usurpados fuera de Europa por el trabajo forzoso de los indígenas, reducidos a la esclavitud por el robo y el asesinato, volvían a la madre patria para funcionar como capitales. En nuestros días, la superioridad industrial implica la comercial; pero en la época manufacturera propiamente dicha, la superioridad comercial es la que daba superioridad industrial. De ahí el importante papel que desempeño en aquellas época el régimen colonial."

Más adelante, en el capítulo XXIX, en torno a la teoría moderna de la colonización, Marx explica el sentido relacional del capital, de la siguiente manera:

"El economista descubre entonces que el capital no es una cosa en sí sino una relación social entre las personas que se establece por medio de las cosas. Un negro es un negro; pero sólo en determinadas condiciones se convierte en esclavo. Una hiladora por ejemplo, no es más que una máquina de hilar algodón, y sólo en determinadas condiciones se convierte en capital. Fuera de estas condiciones, no es más capital que el oro, por sí mismo, es moneda. El capital es una relación social de producción".

Y continúa explicando como la clase capitalista surge a partir de la posibilidad de forjar asalariados:

"El carácter esencial de una colonia libre radica en que cada colono pueda apropiarse una parte de la tierra que le sirve de medio de producción individual, sin que esto impida que hagan los mismo los colonos que llegan después. Donde todos los hombres son libres y cada cual puede adquirir un pedazo de tierra, es difícil encontrar un trabajador, y si se encuentra, es a muy alto precio. Cuando el trabajador acumula para sí mismo, y puede hacerlo mientras es propietario de sus medios de producción, la acumulación, y la apropiación capitalista son imposibles, les falta la clase asalariada, de la que no pueden prescindir".

Finalizando la sección Marx, y de manera magistral, se refiriere a cómo la acumulación capitalista implica el aniquilamiento de la propiedad privada fundada en el trabajo personal, de la siguiente manera:

"El secreto de la Economía política del antiguo mundo ha descubierto inocentemente en el nuevo, con sus elucubraciones sobre las colonias, es que el sistema de producción y de acumulación capitalista implica el aniquilamiento de la propiedad privada fundada en el trabajo personal, y que su base es la expropiación del trabajador, pues sólo se puede disponer de los asalariados necesarios, sumisos y disciplinados, cuando no pueden trabajar para sí mismos, cuando carecen de los medios de producción".

La que se ha denominado como la Biblia latinoamericana: "Las venas abiertas de América Latina", escrita en 1971 por Eduardo Galeano, se convierte en una continuación actualizada de apartado recién citado de "El Capital", que Marx había dedicado a las colonias.

En palabras del propio Galeano:

"La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta". [...]"Es América Latina, la región de las venas abiertas. Desde el descubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos. El modo de producción y la estructura de clases de cada lugar han sido sucesivamente determinados, desde fuera, por su incorporación al engranaje universal del capitalismo." [...]" Para quienes conciben la historia como una competencia, el atraso y la miseria de América Latina no son otra cosa que el resultado de su fracaso. Perdimos; otros ganaron.
[...] Pero ocurre que quienes ganaron, ganaron gracias a que nosotros perdimos: la historia del subdesarrollo de América Latina integra, como se ha dicho, la historia del desarrollo del capitalismo mundial. Nuestra derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza para alimentar la prosperidad de otros: los imperios y sus caporales nativos. En la alquimia colonial y neocolonial, el oro se transfigura en chatarra, y los alimentos se convierten en veneno. "[...]

"En el primer tomo de El capital, escribió Karl Marx: «El descubrimiento de los yacimientos de oro y plata de América, la cruzada de exterminio, esclavización y sepultamiento en las minas de la población aborigen, el comienzo de la conquista y el saqueo de las Indias Orientales, la conversión del continente africano en cazadero de esclavos negros: son todos hechos que señalan los albores de la era de producción capitalista. [...] Estos procesos idílicos representan otros tantos factores fundamentales en el movimiento de la acumulación originaria»."[...]"

Analizando la naturaleza de las relaciones «metrópoli-satélite» a lo largo de la historia de América Latina como una cadena de subordinaciones sucesivas, André Gunder Frank ha destacado, en una de sus obras (André Gunder Frank, Capitalism and Underdevelopment in Latin America, Nueva York, 1967.), que las regiones hoy día más signadas por el subdesarrollo y la pobreza son aquellas que en el pasado han tenido lazos más estrechos con la metrópoli y han disfrutado de períodos de auge. Son las regiones que fueron las mayores productoras de bienes exportados hacia Europa o, posteriormente, hacia Estados Unidos, y las fuentes más caudalosas de capital: regiones abandonadas por la metrópoli cuando por una u otra razón los negocios decayeron.

Potosí brinda el ejemplo más claro de esta caída hacia el vacío."[...].

"Aquella sociedad potosina, enferma de ostentación y despilfarro, sólo dejó a Bolivia la vaga memoria de sus esplendores, las ruinas de sus iglesias y palacios, y ocho millones de cadáveres de indios. [...]Cualquiera de los diamantes incrustados en el escudo de un caballero rico valía más, al fin y al cabo, que lo que un indio podía ganar en toda su vida de mitayo, pero el caballero se fugó con los diamantes. Bolivia, hoy uno de los países más pobres del mundo, podría jactarse -si ello no resultara patéticamente inútil- de haber nutrido la riqueza de los países más ricos.

En nuestros días, Potosí es una pobre ciudad de la pobre Bolivia: «La ciudad que más ha dado al mundo y la que menos tiene», como me dijo una vieja señora potosina, envuelta en un kilométrico chal de lana de alpaca, cuando conversamos ante el patio andaluz de su casa de dos siglos. Esta ciudad condenada a la nostalgia, atormentada por la miseria y el frío, es todavía una herida abierta del sistema colonial en América: una acusación. El mundo tendría que empezar por pedirle disculpas." [...]

[...] "En Potosí y en Sucre sólo quedaron vivos los fantasmas de la riqueza muerta. En Huanchaca, otra tragedia boliviana, los capitales anglochilenos agotaron, durante el siglo pasado, vetas de plata de más de dos metros de ancho, con una altísima ley; ahora sólo restan las ruinas humeantes de polvo.

Huanchaca continúa en los mapas, como si todavía existiera, identificada como un centro minero todavía vivo, con su pico y su pala cruzados."[...] "A principios de nuestro siglo, todavía los dueños de los pongos, indios dedicados al servicio doméstico, los ofrecían en alquiler a través de los diarios de La Paz. Hasta la revolución de 1952, que devolvió a los indios bolivianos el pisoteado derecho a la dignidad, los pongos comían las sobras de la comida del perro, a cuyo costado dormían, y se hincaban para dirigir la palabra a cualquier persona de piel blanca.

Los indígenas habían sido bestias de carga para llevar a la espalda los equipajes de los conquistadores: las cabalgaduras eran escasas. Pero en nuestros días pueden verse, por todo el altiplano andino, changadores aimaraes y quechuas cargando fardos hasta con los dientes a cambio de un pan duro. La neumoconiosis había sido la primera enfermedad profesional de América; en la actualidad, cuando los mineros bolivianos cumplen treinta y cinco años de edad, ya sus pulmones se niegan a seguir trabajando: el implacable polvo de sílice impregna la piel del minero, le raja la cara y las manos, le aniquila los sentidos del olfato y el sabor, y le conquista los pulmones, los endurece y los mata."[...]

"Los españoles estimularon agudamente el consumo de coca. Era un espléndido negocio. En el siglo XVI se gastaba tanto, en Potosí, en ropa europea para los opresores como en coca para los oprimidos. Cuatrocientos mercaderes españoles vivían, en el Cuzco, del tráfico de coca; en las minas de plata de Potosí entraban anualmente den mil cestos, con un millón de kilos de hojas de coca. La Iglesia extraía impuestos a la droga".[...].

[...] A esta altura del siglo veinte, los indígenas de Potosí continúan masticando coca para matar el hambre y matarse y siguen quemándose las tripas con alcohol puro. Son las estériles revanchas de los condenados. En las minas bolivianas, los obreros llaman todavía mita a su salario".

Disertación de Eduardo Galeano, 2007


Las cadenas de la colonización

Los pueblos precolombinos, que por milenios habían habitado las tierras de lo que se llegaría a llamar con el europeo nombre de América, fueron sometidos a los destructivos procesos de la conquista y la colonia de los invasores europeos, que con sus ansias de riquezas, de lucro desmedido, no dudaron apoderarse por la fuerza de las tierras y sus recursos naturales, como tampoco dudaron en diezmar a cualquier pueblo nativo que intentara defender lo que por centurias fue su patrimonio, y tampoco dudaron en explotar y esclavizar a otros millones de nativos, que ni siquiera les daban el rango de seres humanos. La expansión comercial, mercantil de Europa, se hizo sobre la base del peor genocidio y latrocinio de la historia. Esto permitió que Europa se inundara de metales preciosos, lo que permitió a la vez, una gran circulación de moneda.

La visión eurocentrista de varones blancos, cristianos, ricos, y militarmente invencibles, se impone como el estereotipo de superioridad cultural sobre los otros pueblos del mundo. Esta visión de mundo es la que nutre el surgimiento del mercantilismo y de su descendiente directo el capitalismo, cuya característica antropológica fundamental es el individualismo y cuya normativa ética establece el afán de lucro como un valor superlativo, por lo que puede ser tipificado como un utilitarismo egoísta. El mercantilismo surgido en en contexto de la conquista de la nuevas tierras americanas, se convierte en la ideología económica de las clases burgueses emergentes.

Los nuevos estados - nación de la época, se encuentran gobernados por nobles, y que por sus exigencias de apertura comercial hacia nuevas tierras (-un evidente tipo de globalización-), exigían la optimización técnica para incrementar la producción de nuevas mercancías. La ideología mercantilista de la conquista y la colonia, parte del supuesto que lo importante es la generación y acumulación de riquezas, por lo que lo importante del comercio era la exportación, pero no la importación, lo que permitía obviamente la acumulación del oro y otros metales preciosos extraídos no por los mejores medios de sus colonias.

Así que, la colonización de las nuevas tierras por parte los europeos permite el surgimiento en primera instancia del mercantilismo, del capitalismo competitivo posteriormente y eventualmente de un neocolonialismo sustentado en un capitalismo oligopólico. La colonización fue y sigue siendo, el proceso de apropiación sistemática del excedente ajeno. Apropiación que es posible por el dominio del trabajo ajeno. Esta dominación (por opresión) produce las condiciones para enaltecer el ocio (el robo) y devaluar el trabajo; lo que, a su vez, conduce a la negación de la humanidad del que trabaja. Esto es lo que hace que los imperios mueran por dentro, porque la negación de humanidad no es impune: los fantasmas ocupan los sueños del opresor y le condenan al insomnio, trastornado por guerras que debe perpetuar para alcanzar una paz que no alcanza; tratando de olvidar la injusticia que ha desparramado, inventa pan y circo (farándula) para no estar solo.


La sociedad colonial boliviana temprana

Durante el desarrollo del Imperio Inca, el área que corresponde a Bolivia pasó a denominarse Collasuyo, estando predominantemente ocupada por asentamientos Aymaras. La llegada de los españoles en 1532, desarticula la organización que durante siglos funcionó en la región, implantando una nueva estructura política institucional, apoyada en la explotación de los recursos naturales no renovables. Para cumplir con los objetivos trazados, los conquistadores organizan el territorio y fundan ciudades con funciones definidas en zonas estratégicas para sus intereses. Hacia 1535 penetró procedente del Perú, más al sur del lago Titicaca, el dominico fray Tomás de San Martín y, más tarde, los hermanos Gonzalo y Hernando Pizarro, que terminaron la conquista de Alto Perú hacia 1538, después de vencer una tenaz resistencia de los indígenas. La mayor proximidad al Perú hizo que Bolivia se inclinase decididamente hacia aquella región. Cuando en 1544 se descubrieron las ricas minas de plata de Potosí, la colonización se inclinó hacia la explotación minera, y cuando Irala llegó en 1547 procedente del Paraguay, la vocación de Bolivia ya estaba decidida. La colonización se afirma con la fundación de una serie de ciudades: Chuquisaca (Sucre), La Paz, Villa de Oropesa (Cochabamba), Santa Cruz, Oruro y otras

La creación de la sociedad colonial, estuvo influenciada tanto por la naturaleza del mismo proceso de conquista americana, como por antecedentes sociales y la estructura política. La conformación del imperio americano castellano de Charcas como fue establecido en el mundo andino, fue fundamental y primariamente una creación de la conquista: una minoría compuesta por blancos y de sus esclavos negros dominaría a una masa de indios americanos, separados y totalmente diferentes.

Por más diferenciados que fueran internamente, los indios fueron considerados como una masa aislada y reprimida de un rango inferior al del conquistador más pobre y analfabeto. Al crearse el Estado boliviano, existían tres formas básicas de tenencia de la tierra: las comunidades, las haciendas y las tierras de dominio estatal. Las tierras de las comunidades indígenas tenían su origen en el ayllu prehispánico y colonial. Las haciendas fueron el resultado de procesos de compra y apropiación de tierras indígenas durante la Colonia. Finalmente, las tierras de propiedad del Estado eran básicamente las habitadas por los grupos indígenas de las tierras bajas, a los que no se consideró nunca como propietarios de las mismas.

Una vez instaurada la conquista, se establecieron formas de organización que permitían a los conquistadores el control de tierra, trabajo y tributos. Y como conocían de la importancia de la producción minera, se estableció el monopolio con la finalidad de evaluar la producción real y evitar la evasión de impuestos, estableciéndose como sistema de impuesto: la encomienda, y el sistema de explotación de la mita.

El ritmo del cambio social en Bolivia estuvo influenciado por factores negativos tales como la decadencia demográfica y la explotación de la mita. Este sistema de mita obligaba al indio originario entre 18 y 50 años de edad, que cumplía la función de productor principal al pago de un impuesto, que era el equivalente de la encomienda. Este sistema impositivo instaurado, generó colapso demográfico de la población india, provocando una contracción de la clase originaria y por ende una disminución de la producción minera ante la falta de mano de obra, ante esta situación los conquistadores tuvieron que realizar ajustes al sistema impositivo, disminuyéndolos; ello permitió reavivar la producción minera que se encontraba en decadencia.

La producción minera, especialmente la de plata, fue la base económica de la época, ello no benefició a los pobladores, sino más bien a la corona española, puesto que la monopolización de su comercialización, la imposición de altas tasas de impuestos, la imposición obligatoria del trabajo en minas y otros iba generando conflictos entre mineros y mercaderes españoles por el control de la industria minera, situación que desencadenó en una guerra abierta entre los diferentes bandos.

Así pues, el fin del primer siglo de expansión económica iría seguido de un periodo secular de depresión, que tendría profundos y prolongados efectos tanto en el sector urbano como rural de la sociedad y economía boliviana
.


La sociedad colonial tardía: crisis y crecimiento

La depresión originada por el decaimiento en la producción de plata, que había alcanzado su cima en las décadas del siglo XVII, empezó a producir un cambio fundamental en el espacio económico y en la organización dentro de la sociedad de Charcas. El efecto inmediato fue el despoblamiento de sus centros urbanos que afectó las redes de abastecimiento regional transformando la importancia económica lograda.

La contracción demográfica y de la producción de la plata condujo a una reducción de los amplios mercados internos que abastecían los centros mineros, situación que afectó a las zonas productoras convirtiéndolas en economías de subsistencia, el fin de las exportaciones significó la decadencia de la clase hacendada y la conversión de las grandes haciendas en parcelas que fueron arrendadas. En forma general todas las regiones experimentaron estancamiento en su crecimiento.

Este arrendamiento de tierras, que en otrora habían estado en manos de hacendados poderosos, originó cambios en la tenencia de la tierra, dando lugar al surgimiento de pequeños agricultores denominados "libres", logrando expandirse a costa de las propiedades privadas. Expansión reforzada además con el crecimiento demográfico de la población india, demostrando ser capaces de sobrevivir con un nivel poco diferente al de sus conquistadores europeos. La crisis minera provocó cambios estructurales, obligando a una reorganización de los vínculos comerciales y el análisis de las restricciones vigentes hasta entonces, como ser: el control de la exportación minera entre otros. Ante esta situación la corona no solo reorganizó el comercio, sino que subvencionó el precio del mercurio que era utilizado por los mineros locales, y redujo los impuestos. Esta situación impulsó a los mineros logrando estimular un aumento constante en la producción.

La importancia de los ingresos tributarios de la época, se debía esencialmente a tres fenómenos: el primero, y más importante, fue la tendencia positiva de crecimiento demográfico. El segundo la reducción de la explotación de la población rural, como resultado de la crisis minera, permitiendo que puedan recuperar sus recursos y seguir creciendo. El tercero correspondió a que el tributo fue extendido a todos los adultos varones indios sin importar su rango y del acceso a la tierra, transformando la extensión del sistema fiscal tributario.

Pero todos aquellos cambios, en particular el relacionado a la explotación de la población rural, no dieron contento a los campesinos, puesto que ellos seguían oponiéndose a sus señores.

Finalmente se desencadena la gran rebelión de Tupaq Amaru, considerada como una de las primeras grandes movilizaciones en pos de la libertad y justicia para su pueblo, la que sin embargo solo causó destrucción de vidas humanas y de la propiedad, no logrando prosperar.

Charcas se recuperó rápidamente de los efectos de la rebelión gracias a las reformas borbónicas de la economía que tuvieron lugar en el siglo XVIII, dando origen a una renovada prosperidad de la producción minera y del comercio.

Para ordenar la estructura política y administrativa, la corona llevó a cabo una masiva reorganización que incluyó el ámbito comercial y económico. Pero a pesar de los cambios, la corona seguía manteniendo el sistema opresor de corregidores de indios, denominados subintendentes, que explotaban a los indios mediante los sistemas acostumbrados de la venta forzosa y la intervención en el ámbito de organización política.

Los cambios implementados, particularmente en el sector económico, influyeron en la actividad artística que se manifestó en el cambio de estilos, aumento de la actividad en la pintura, la construcción. Sin embargo el campo literario quedó subdesarrollado.

La actividad universitaria, durante la época del siglo XVII, fue muy vigorosa, muchos de los que encabezaron las grandes luchas por la independencia del siglo XIX se educaron en ella.

(continuará ...)

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viernes, noviembre 21, 2008

Poli (s) - Tica: entre la nepocracia, la oclocracia y la cleptocracia. Parte I.


1.0. Nace un estado centroamericano

En el Palacio Nacional de Guatemala, el 15 de Setiembre de 1821, se promulgó el Acta de Independencia del Gobierno español de la Capitanía General de Guatemala, con la que quedaba disuelta y daba libertad absoluta a las Provincias para acordar su gobierno e institución de su Ley Fundamental o Constitución. El Acta de Independencia fue enviada posteriormente a todas las Provincias pertenecientes a la Capitanía General. Esto desató el primer conflicto interno entre Guatemala y Nicaragua que no aceptaba someterse a la primera. Los informes de estos sucesos, llegaron el 13 de octubre, a la más pobre y débil de las provincias de la Capitanía General: Costa Rica. El 29 de ese mes fue firmada y jurada el Acta de Independencia en la ciudad de Cartago la Independencia absoluta de Costa Rica del gobierno español. Con incertidumbre ante lo acontecido, en la capital de entonces, la ciudad de Cartago, los cartagineses aprobaron el 1 de diciembre de 1821 el Pacto de la Concordia, que puede ser considerado como la Primera Constitución Política de Costa Rica. En este se establecía lo siguiente: "Costa Rica está en absoluta libertad y posesión exclusiva de sus derechos para constituirse en una nueva forma de gobierno".

2.0. Las tres Repúblicas costarricenses

A partir de la promulgación del Pacto de la Concordia, la historia política costarricense ha oscilado entre las más diversas vicisitudes, como el incipiente conflicto entre imperialistas y republicanos, las luchas armadas por decidir la capital del país, los golpes de estado, las dictaduras, las guerras civiles y extra-fronteras, y muy diversos intentos de fraguar una República inspirada en los ideales democráticos modernos. Esta historia se ha enmarcado en términos generales en dos Repúblicas constitucionales y una nueva meta - constitucionalmente, sin necesidad de una constituyente.

Las tres Repúblicas costarricenses, han sido tres laboratorios históricos, que demuestran que la Democracia, no es el tipo de gobierno menos malo, sino es en realidad un mito social, perpetuado por las clases dominantes para someter a las clases dominadas al autoengaño colectivo de la autodeterminación de los pueblos. Lo que de hecho ha existido bajo la etiqueta de democracias, han sido oclocracias o degeneraciones del ideal democrático.

3.0 Breve historia del ideal democrático

La democracia o gobierno del pueblo, bien podría considerarse que a lo sumo fue ejercida por los representantes de las "ciudades estado" o "Polis" griegas ( - que se les denomina como ciudades estado, en tanto son totalmente independientes entre sí -), hace 25 siglos, cuando decidieron asumir esta "democracia", palabra griega cuyo prefijo: "deemos" connota: tanto a lo ciudadanos libres de un pueblo (- lo que hoy sería la nación -), como al territorio de un pueblo (- lo que hoy sería el país -) y el sufijo proveniente de "kratos": connota: poder, autoridad, supremacía, que bien podría ser definida en su acepción etimológica como: "el poder de los ciudadanos libres de un pueblo". La "democracia griega, consistía entonces en una asamblea (Ekklesia) conformada por todos los ciudadanos libres (- que en teoría se debían reunir en asamblea todos los ciudadanos griegos libres -), los cuales elegían cada año a diez estrategas (o generales), uno por cada una de las diez tribus ciudadanas. No obstante, se trata de una democracia elitista, pues solamente los varones libres mayores de 21 años tenían el derecho a voto, excluyendo a mujeres, niños, esclavos y extranjeros (- metecos -) de este derecho. Desde esta perspectiva, la democracia griega nunca se cuestionó la legitimidad de su contexto patriarcal, clasista, racista y esclavista.

Incluso los más grandes exponentes del pensamiento griego de la antigüedad, como lo fueron: Platón y Aristóteles, rechazaron los principios de la democracia ateniense, como existía en aquella época, pues llegaron a considerar que muy pocos estaban en capacidad de gobernar. Platón dedica su obra más completa a esto: "La República", pero que en su acepción griega es: "Az Politeía", y el sentido más puntual de esta "Politeia" (- traducida también como Política" -), connota la relación entre los ciudadanos con el Estado, la constitución de una Estado, la forma de gobierno.
Platón es participe de un gobierno de la "Aristocracia" (- aristos, el mejor y krátos, poder) entendida como el gobierno de los mejores,que eran los filósofos, buscadores de la verdad y de un claro sistema ético.

Por su parte Aristóteles, distinguió la aristocracia de la monarquía, gobierno de uno solo, y de la democracia, gobierno del pueblo. En la teoría aristotélica, los pocos ejercen el poder en beneficio del todo. Cuando no lo hacen así, la aristocracia se convierte en oligarquía, gobierno de facción. Expresó esto en su su libro IV de su libro "La Política": "... hemos distinguido tres constituciones rectas (...): monarquía, aristocracia y república, así como tres desviaciones: de la monarquía, la tiranía; de la aristocracia, la oligarquía; y de la república (politeia), la democracia" (- Aristóteles entiende por "democracia" el gobierno de las masas o de los pobres -).

Tanto Platón como Aristóteles, plasman en sus doctrinas éticas, que se encuentran indisolublemente ligadas a sus tesis políticas, una visión de mundo clasista, pues manifiestan sus "intereses de clase", en tanto ellos fueron preclaros exponentes de las clases hegemónicas y económicamente dominantes de la época, enfrentando reaccionariamente los incipientes ideales democráticos que intentaron forjarse como una forma de gobierno o "politeia" del siglo de oro griego hace ya 25 siglos. Se trató pues, de una lucha de clases, entre un viejo orden de oligarquías agrarias, frente a un liberalismo mercantil emergente que intentó fraguar los subversivos ideales de una "democracia", que socavaba el "status quo" de la época .

Aristóteles forjó sus ideales políticos en el contexto de doctrina de la desigualdad natural, en la que considera que lo natural es que el amo domine al esclavo, el hombre a la mujer, y el cuerpo al alma. Se muestra un manifiesto discurso de poder, que se explicita en distintos estratos de relaciones de poder:
1)Relación de poder, como el conflicto en la relación de producción: amo - esclavo, como una base que soporta otro estrato o relación de poder: 2)El conflicto en las relaciones de género: hombre - mujer, que soporta a su vez otro estrato o relación de poder: 3)El conflicto alma -
cuerpo, que sirve de soporte para establecer discursos dualistas de poder: moral, religioso, jurídico y político, que justifican ideológicamente las condiciones privilegiadas de las clases hegemónicas sobre las condiciones no privilegiadas de las clases sociales hegemonizadas. Así los órganos ideológicos del poder político, como la religión y la educación, se encargan que sea masificada la reproducción ideológica de estos dualismos (-como en el caso del cristianismo, que históricamente se convertirá en el platonismo para las masas -), que impone en las clases hegemonizadas, las creencias que servirán para aceptar un modo de producción particular (esclavista, feudalista, capitalista, etc.), como un hecho natural e inmutable.

Por otra parte, la República Romana, sostenida bajo un modo de producción esclavista, fue la primera forma representativa de gobierno tras la democracia directa al estilo griego. El poder legislativo correspondía al Senado y el poder ejecutivo lo conformaban las magistraturas, cuestores, pretores y cónsules entre otros cargos, que eran elegidos por los ciudadanos con derechos, los patricios inicialmente y posteriormente también la plebe, en verdaderas campañas electorales en las que se renovaban, por elección directa, multitud de cargos públicos. No obstante, siempre estuvo sometida a las luchas intestinas de los grandes patricios y militares como clases dominantes en el contexto de sus respectivas luchas electorales. Con la expansión territorial la República se convirtió en difícilmente gobernable y degeneró en los Triunviratos. Finalmente, se convirtió en Imperio de manos de Julio César y, sobre todo de Augusto.

Roma antigua fue un ejemplo preclaro como los sistemas políticos que pauperizan grandes masas de seres humanos, desembocan en luchas entre las clases sociales, como, las que se suscitaron ya desde el siglo II a.C. entre patricios, équites, plebeyos y esclavos.

Estos conflictos se hicieron manifiestos desde los tiempos de Tiberio Graco (130 a.JC.), cuando los patriotas habían intentado liberar al país del dominio de los grandes terratenientes y repartirlo entre la gente sin tierras, pero fueron ahogados, golpeados o apedreados hasta morir y los usureros y especuladores regresaron.

Los grupos hegemónicos romanos explotaban despiadadamente a los granjeros y pequeños arrendatarios, los expulsaba, les compraba las tierras, les arrebataba toda posibilidad de progreso. Así, los campesinos fueron reemplazados por los grandes terratenientes y los trabajadores libres por los esclavos, cuyo número crecía con cada guerra. No había alternativa. Pandillas de granjeros expulsados atestaban los caminos, se dedicaban al robo, se escondían en las montañas.

Esto llevó a una gran a rebelión de los gladiadores y esclavos huidos de sus amos y que dio dio a miles de esclavos en toda Italia una esperanza de libertad, unos 70.000 personas (incluyendo a mujeres, niños y ancianos), formando un pavoroso ejército y encabezado por el gladiador tracio: Espartaco, hicieron temblar a la legión imperial romana y un ejército de esclavos humilló a la todopoderosa Roma (74-71 a.C).

Para vencerlos, el Senado Romano se vio obligado a traer del extranjero las veteranas legiones, lo que finalmente significó una masacre para las tropas rebeldes. No obstante, el nombre de Espartaco se convirtió en sinónimo de rebeldía, de lucha por la libertad y por la igualdad entre los seres humanos. Su leyenda ha servido durante siglos a las causas y rebeliones (tanto personales como colectivas) que se han producido desde entonces, y ha quedado impresa en la memoria colectiva de la mayoría de ciudadanos libres de este mundo. Sirvió de inspiración al movimiento marxista internacional, como demuestra la formación de la "liga espartaquista" en los años de la oposición marxista de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, en el partido socialdemócrata alemán.

Asimismo los ideales de por instaurar una República Democrática, inspiraron a las revoluciones burguesas en Inglaterra y los Países Bajos y a la independencia de los EE.UU. No obstante, estos ideales políticos, terminan convirtiéndose en instrumentos de dominación económica de sus pueblos, por parte de clases hegemónicas de plutócratas, que explotan inmisericordemente a las grandes masas de proletarios y campesinos, que por su condiciones de vida miserable y pauperizada, no pueden ser considerados ni ciudadanos libres, ni autónomos; que permitirían a su vez igualdad política y económica, y que son las condiciones "si ne qua non", para que puedan plasmarse las decisiones por consenso, exigidas por el ideal democrático.

La revolución francesa se inspira en el El Contrato Social de Jean-Jacques Rousseau, quien había entendido por oclocracia, lo mismo que Aristóteles: la degeneración de la democracia, pero que según el ginebrino, el origen de esta degeneración es una desnaturalización de la voluntad general, que deja de ser general tan pronto como comienza a presentar vicios en sí misma, encarnando los intereses de algunos y no de la población en general, pudiendo tratarse ésta, en última instancia, de una "voluntad de todos" o "voluntad de la mayoría", pero no de una voluntad general.

Es claro, que los ideales roussonianos de democracia no llegarán a cumplirse en la República Francesa, y todo lo contrario, Napoleón terminará convirtiéndose en Emperador de en un nuevo Imperio. Bajo este crisol surgen las denominadas Repúblicas democráticas de los Estados de derecho burgués, pero que nunca alcanzarán el ideal de democracia.

La forma de gobierno denominado como: "democracia", se ha mostrado históricamente como una farsa colectiva y lo único que ha triunfado, son los intereses y privilegios de las plutocracias, las oligarquías, las nepocracias y muy en boga en los grandes sistemas capitalistas y permeando todos los sectores sociales, la cleptocracia, como un producto derivado de las oclocracias.


4.0. Breve historia del ideal republicano costarricense

4.1. La Primera República

A partir del Pacto de la Concordia en 1821, se inicia la consolidación jurídica, social, política y económica del Estado costarricense. La importancia de promulgar una carta magna que establezca los estamentos de un Estado está presente desde los mismos orígenes históricos de Costa Rica como nación y como República. Se consensuó desde los orígenes, depositar en civiles el poder político, aun cuando el poder militar estuviera soportándolos.

Cuatro años después del Pacto de la Concordia, se promulgó la Ley Fundamental del Estado en 1825, y 19 años después, en 1844, que se convocará una Asamblea Constituyente por el un Jefe de Estado civil: José María Alfaro (1842 - 1844, 1846 - 1847).

Serán tres años después en 1847, cuando una nueva Asamblea Constituyente, enmienda la Constitución anterior, a partir de la cual, se celebran elecciones y es electo como primer Presidente de la República a José María Castro (1847 - 1849, 1866 -1868 ), considerado como el "Maestro de la Democracia Costarricense" y que llevará el 31 de Agosto de 1848 a declarar a Costa Rica como República. No obstante, José María Castro, puede llevar a la práctica sus ideales ilustrados y democráticos y se ve obligado renunciar ante las presiones y luchas internas entre políticos y militares pertenecientes a los grupos los plutocráticos, como una muestra que más que lo que se fragua sea una democracia, en realidad se trata de una consolidación de una oclocracia.

Esta primera República costarricense, se fraguó por medio de ese motor de la historia decimonónica costarricense: la lucha de clases entre el liberalismo de una burguesía ascendente frente el conservadurismo de raigambre clerical ligado a una oligarquía agraria, cuyos perdedores fueron estos últimos, con la pérdida de su influencia política y de diversos privilegios ostentados desde la época colonial. La Constitución de 1847, sirvió de fundamento a la 1859 y esta a su vez de la de 1871, como expresión preclara de un liberalismo ilustrado que entra en conflicto con los intereses de una oligarquía mercantil y del poder del alto clero.







Costa Rica: 1900: La Belle Époque

4.2. La Segunda República

La Segunda República costarricense, se fragua en los ideales socialistas y democráticos de una Junta Fundadora creada para este fin en 1949, tras la lucha fratricida de la guerra civil de 1948, pero que termina desembocando en una gran decepción para los ideales sociales, cuando un sofisticado proyecto de Constitución, con propuestas de transformación social, es presentado ante la recién nombrada Asamblea Constituyente y que ha emergido bajo ideales democráticos, pero cuyos representantes, demostraron ser partidarios de los ideales oclocráticos y más bien defendieron los intereses de los grupos de plutócratas conservadores, abjurando de las reformas sociales propuestas por el nuevo proyecto de Constitución, prefiriendo mantener la Constitución de ideales burgueses decimonónicos de 1871. De nuevo triunfa la oclocracia por encima de cualquier democracia posible y en este contexto se forja la Segunda República costarricense.

La segunda República es el producto de una lucha de clases en las de dos últimas décadas primera mitad del siglo XX, que culmina con la guerra civil de 1948. Esta última lucha de clases, se manifestó entre los sectores comunistas representantes del Bloque de los obreros proletarios y campesinado y los sectores de un reformismo anticomunista (Partido Republicano Nacional), que devolvió privilegios al clero que le habían sido quitados por los liberales en el siglo XIX, y cuyo sector dominante promulgó una visión de estado sustentada en la Doctrina Social de la Iglesia Católica, enmarcada en los concordatos clero-fascistas (Alemania, Italia, Croacia, España), en encíclicas como la Quadragesimo Anno (1931) del Papa: Pio XI, inspirada en el modelo del "Estado corporativo" clero-fascista de il Duce Benito Mussolini (que será de inspiración también para Mein Kampf de A. Hitler).

Por su parte su sucesor y heredero de los beneficios del Pacto de Letrán, de reconocimiento mutuo entre El Vaticano y el régimen del fascista Benito Mussolini: el Papa Pío XII (- Papa quien promulgó el ingnominioso concordato entre El Vaticano y la Alemania Nazi de Hitler, y que ha pasado a la historia por su silencio cómplice frente al Holocausto judío -), condecoró con la Gran Cruz de la Orden Piana en 1946 al y líder del Partido Republicano Nacional y ex Presidente: Rafael Angel Calderón Guardia. De ahí se puede inferir que no solo se inspira para su plan de reformas sociales en el "Estado Corporativo" de Mussolini encubierto con la piel de oveja como: "Doctrina Social de la Iglesia", sino también en la prerrogativa tanto fascista como Nazi, de que una vez en el poder, nadie los podrá sacar de este (- Calderón Guardia será sustentatario de tres fraudes electorales y de administraciónes gubernamentales que llevaron a una malversasión de fondos del erario público sin control o limitación alguna -). En este contexto surge un contubernio utilitario entre este calderonismo - que lleva la careta de social cristianismo, con la que encubre un programa clero-fascista - y el comunismo criollo de inspiración estalinista, tendencia dominante en el comunismo internacional de la época y que llegaron a aceptar el ideal democrático de este reformismo conservador de manera instrumental. Aun cuando los comunistas intentan resguardar los logros sociales para los trabajadores, ante las prebendas de una aparente compartición del poder por parte de calderonismo, este contubernio los transforma de un estatus de un comunismo beligerantemente revolucionario, a un socialismo reformista, y que fue la estrategia premeditada por el reformismo anticomunista del clero-fascismo calderonista, que asume como propios todos los logros, - al menos nominales -, de inspiración socialista y cuyo fin se orientaba a obtener réditos electorales, tomándole el pelo entonces a los comunistas criollos en sus propias caras. Frente a este contubernio caldero - comunista, emerge una fuerte oposición, por medio del Centro de Estudios de los Problemas Nacionales, el Grupo Acción Democrática, liderado por José Figueres Ferrer, con un proyecto de Estado enmarcado en un tipo de socialismo estatal reformista, con una herencia lejana de la Social Democracia.

A partir de los comicios de febrero de 1948, triunfa el opositor Otilio Ulate, pero la elección presidencial es anulada en marzo por un Congreso dominado por los calderonistas y comunistas.








Condicionantes históricos
de la guerra civil de 1948


Los seguidores de Figueres Ferrer inician un levantamiento armado, por considerar que se estaba enfrente de un fraude electoral y que se convertía en tercer fraude electoral en la década de los años 40´s, por parte del calderonismo, que por años había impuesto a su vez una marcada represión contra cualquier disidencia o protesta antigubernamental, por medio de la persecución personal, los allanamientos de viviendas de sus opositores, por medio de las "tropas de choque" gubernamentales en un claro estilo de los totalitarismos fascistas, llegando incluso al exilio, como el que vivió el propio José Figueres Ferrer






El Pacto Caldero-Comunista

Se desata entonces una la guerra civil, y José Figueres lidera al ejército rebelde de: "Liberación de Nacional", que se enfrenta a un débil ejército nacional. No obstante, aquellos que realmente le hicieron frente a los rebeldes, - y paradójicamente -, fueron los comunistas, liderados por figuras señeras como: Manuel Mora, Arnoldo Ferreto, Carlos Luis Fallas, Luisa Gonzáles y Carmen Lyra.

Estas circunstancias marcan un hecho particularmente "sui géneris". Los comunistas en vez de estar levantando una revolución armada en contra de los sustentatarios del poder burgués, se convierten en feroces defensores armados del gobierno y de los ideales del reformismo conservador del clero fascismo cuya gran figura política era Rafael Angel Calderón Guardia. El reformismo anticomunista del calderonismo, no solo se apropia de las proclamas y luchas sociales que hizo emerger fuertemente el comunismo costarricense en los años 30´s, sino que también logra poner a los comunistas como "carne de cañón" contra los rebeldes y todo ello para defender a un gobierno que representaba realmente los ideales burgueses y clericales. Este fue el error fatal del comunismo criollo, al aliarse al reformismo calderonista, que finalmente lo llevará prácticamente a su desmantelamiento como fuerza política emergente, por lo que nunca volverá a tener la fuerza que evidenció en los años 30´s y 40´s.

Después de algunas cruentas luchas, que duraron cinco semanas ( -del 12 de marzo al 19 de abril de 1948 -), el Ejército de Liberación Nacional de Figueres, derrotó sin demora a las ya decadentes tropas oficiales, a partir de lo cual, tras negociaciones diplomáticas, los partidarios del régimen se rindieron, evitando una gran batalla final en San José frente a las milicias pro-gubernamentales (- los denominados como mariachis -).

En esta guerra murieron 4000 personas, generó unos 7000 exiliados y más de 3000 presos políticos (- un 4 % de la población adulta de la época -). Siguió un período de persecución de calderonistas y comunistas a partir de 1948, que se prolongó por más de una década. Aunque la izquierda mantuvo algunos anillos de influencia entre obreros bananeros, las organizaciones y la cultura de los operarios urbanos tendieron a desaparecer. Se inició el gran período de una ofensiva antisindical del Estado y de los patronos, que se afianzará por un manejo estratégico de la información por los medios de comunicación colectiva: prensa escrita, radio, televisión, que forjará la ideología dominante, sustentada por un pequeño círculo de familias acaudaladas que se manifestaban como una plutocracia celosamente reaccionaria y dispuesta a anular cualquier intento de resurgimiento de un comunismo robustamente organizado, como sucedió en Chile con Salvador Allende. De esta manera también se impone un conservadurismo moral de los sectores medios, deslumbrados por la prosperidad, así como una creciente influencia de la Iglesia Católica, de la esfera pública, en tanto que la nueva constitución de 1949 le dio rango constitucional al la profesión de la fe católica al Estado costarricense, que en su artículo 75, reza lo siguiente: "La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado, el cual contribuye a su mantenimiento, sin impedir el libre ejercicio en la República de otros cultos que no se opongan a la moral universal ni a las buenas costumbres". Gradualmente la jerarquía de la Iglesia Católica, al descubrir que no necesitaba la careta de la Doctrina Social para recuperar sus privilegios, instituidos constitucionalmente y sus prerrogativas sobre las directrices sobre la educación costarricense, se distanció del compromiso social que distinguió en la década de los 40´s, adversando "la opción por los pobres", que había sido promovida por el Concilio Vaticano II (1962 - 1965).

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Nota: La Iglesia Católica costarricense empresarial en el siglo XXI:
A inicios del siglo XXI, las finanzas de la Iglesia Católica, representan un tipo de "oligopolio religioso" o la "gran plutocracia de Dios", que se sustenta en una clase económicamente poderosa de líderes eclesiásticos, por medio del manejo de capitales exorbitantes, - no siempre transparentes -, con inversiones bursátiles y empresariales, convirtiéndose incluso en uno de los grandes accionistas de la Cervecería Costa Rica. Como muestra del poder de las transacciones financieros de la Iglesia Católica costarricense, a mediados de Abril del 2008, salió a la luz de algunos medios de prensa costarricense, las poco transparentes transacciones financieras de las cuentas bancarias de la “Conferencia Episcopal Nacional de Costa Rica, Servicios Pastorales”, abiertas en el Banco Nacional de Costa Rica. Se giraron cheques para un préstamo por un total de US $3 millones que la empresaria Ana Moscarelli pactó con el administrador de Servicios Pastorales: Jorge Torres Fuentes. Así, los pagos por esa deuda se depositaban en la cuenta bancaria de Servicios Pastorales. Los cheques entregados a la empresaria Moscarelli salían con la firma del administrador de Servicios Pastorales, el sacerdote Guillermo Godínez Zúñiga.
Moscarelli demandó a monseñor José Francisco Ulloa Rojas y a Guillermo Godínez Zúñiga (entre otros), por el presunto delito de administración fraudulenta, en relación con la liquidación del fideicomiso que garantizaba el préstamo a su favor. Asimismo, se ha demostrado documentadamente como la Iglesia Católica de Costa Rica es socia del Grupo Empresarial Sama, ligado a capitales de la famila de Oscar Arias Sánchez. Su representante en esa compañía es el administrador de Servicios Pastorales, y es precisamente el sacerdote Guillermo Godínez Zúñiga. Sama es un conjunto de empresas financieras y bursátiles que maneja las inversiones y el capital de la Iglesia Católica de Costa Rica. La Iglesia Católica de Costa Rica, a través de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (Cecor), posee al menos un 20% del paquete accionario del Grupo Sama. El sacerdote Godínez Zúñiga ocupa cargos en las juntas directivas de seis empresas ligadas a ese grupo financiero. El religioso es secretario de la junta directiva de Grupo Consolidado Sama S. A.; es director vocal segundo de Sama Internacional (GS) S. A.; director vocal segundo de Sama Sociedad Fondos de Inversión S.A.; director vocal segundo de Sama Casa de Cambios GS S. A. y director vocal segundo de Inversiones Sama S. A. En diciembre del 2003 se había reportado que socios del Grupo Sama adquirieron las empresa Pipasa y As de Oros. Uno de los inversionistas en esa operación fue Sarita Trading S. A. , empresa panameña cuyo propietario era el entonces administrador de Servicios Pastorales: Jorge Torres. La compra de las acciones de Pipasa se financió con recursos de Servicios Bursátiles Internacionales (SBI), firma representada en Costa Rica por el Grupo Sama.

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La fundación de la Segunda República

Al finalizar la guerra civil, Figueres asume el poder de facto, al mando de una Junta fundadora de la Segunda República, conformada por líderes rebeldes; Junta que estuvo vigente entre el 8 de mayo de 1948 y el 8 de noviembre de 1949, y que se encargó de abolir el ejército, eliminar el control de la burguesía del café sobre el crédito, - esto al nacionalizar los bancos -, fortalecer las reformas sociales, crear el Instituto Costarricense de electricidad ((ICE) y lograr que la United Fruit Company cancelara un impuesto más elevado por el banano que exportaba.

La junta de gobierno convocó a una Asamblea constituyente, el 8 de enero de 1949, con el propósito de restablecer el orden constitucional, y para que redactara una nueva Carta Magna. Esta se instaló el 15 de enero de 1949. Un moderno y detallado proyecto constitucional redactado por una comisión de juristas, a encargo de la Junta, fue desechado por la Asamblea que había quedado configurada el 8 de Diciembre de 1948 y que quedó dominada por los miembros del Partido Unión Nacional ( - ulatistas -), quienes rechazaron el proyecto de Constitución de la Junta y se limitaron a actualizar la vieja Carta Magna de 1871. Esto representó una vuelta al conservadurismo sobre las ideas socialistas emergentes. No obstante representó algunos cambios sustanciales como: debilitamiento del Poder Ejecutivo, el derecho al voto de la mujeres y la población de la etnia negra, se creo la Contraloría General de la República, el Servicio Civil, el régimen de instituciones autónomas, el Tribunal Supremo de Elecciones. Figueres, una vez cumplido el plazo de la junta, permitió que Ulate asumirá el poder y, junto con sus más cercanos colaboradores, organizó el Partido Liberación Nacional, fundado en 1951.

4.2.1. Florecimiento de la segunda República

Durante la segunda parte del siglo XX, la República de Costa Rica se transforma. Entre los 50 y los 70´s se fortalecen la clase media y se gestan en el contexto socio - estatistas nuevas clases de plutócratas, se fortalecen el estado social de derecho y la educación y se consolidan las instituciones de bienestar social como: la Caja Costarricense de Seguro Social y el Instituto Costarricense de Electricidad. Los indicadores sociales de la Costa Rica de finales de los 70´s, eran muy superiores a los del común de paises del común de los países no centrales: la esperanza de vida era en promedio de 70 años; la mortalidad infantil ascendía a 20 por mil nacimientos, el alfabetismo había llegado a un 90%, el Seguro Social cubría a tres cuartas partes de la fuerza de trabajo y el desempleo de no alcanzaba un 5%.

4.2.2. Contrareforma social de perfil neoliberal

Entre los años 80´s y los 90´s, se fortalecen poderosamente las clases plutocráticas bajo la protección de las reformas neoliberales propiciadas por el Consenso de Washington y se inicia el desmantelamiento de las instituciones del Estado, para especializar la producción, tal que se convierta en una pieza del rompecabezas económico mundial, promulgado por instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial e iniciando una nueva polarización significativa de la riqueza.

La contrareforma social iniciada en los años 80´s, ha propiciado la concentración de la riqueza en un sector muy reducido y se concentra la pobreza y la miseria en un amplio sector. Según los informes del "Estado de la Nación", la inequidad social del estado costarricense se muestra por un “núcleo duro de pobreza”, compuesto por un 14% de hogares que viven con una privación crónica de bienes, recursos y servicios. Estos hogares tienen como rasgos principales una negación sistemática de su ciudadanía social, debido a la prolongada falta de acceso a los beneficios de las políticas sociales (educación y seguridad social, por ejemplo) y una consistentemente precaria inserción laboral, que convierte a sus miembros en parte del excedente laboral. La persistencia de este “núcleo duro” de pobreza, con ingresos bajos y estancados, en un contexto en el que, en el otro extremo, los grupos con mejor inserción laboral y mayor calificación ven incrementarse rápidamente sus ingresos, hace inevitable el crecimiento de la desigualdad social. A inicios del siglo XXI, la pobreza se mantuvo estancada en 20%, y la polarización de la riqueza, quedó demostrada cuando el indicador denominado como Coeficiente de Gini que creció significativamente de 0,374 (1990) a 0,465 (2007), con lo cual queda en evidencia numérica, como ha venido revirtiéndose el proceso gradual de reducción de la desigualdad social, que había sido observado previamente como producto de décadas de reformas sociales. Más bien, conforme se consolidan las políticas neoliberales, la pobreza, la miseria y la desigualdad se muestran en cifras en un aumento significativo. En tanto las políticas de la contrareforma social neoliberal, iniciada en los años 80´s, especialmente en la primera administración de Oscar Arias, se han consolidado llegando a su máxima expresión en el contexto de la aprobación del TLC con EE.UU., han hecho posible predecir un aumento de la pobreza y un aumento de la desigualdad mostrada por el Coeficiente de Gini . Este coeficiente de Gini es una medida internacionalmente validada para medir la desigualdad en la distribución del ingreso Se trata de una medida cuyo valor oscila entre “0” y “1”. A medida que el índice se acerca a la unidad, la desigualdad es mayor.

Aumento significativo de la pauperización

Indicador de coeficiente Gini en Costa Rica:

De 1990: 0,374 a 2007: 0,465

Aunque el coeficiente de Gini se utiliza sobre todo para medir la desigualdad en los ingresos, también puede utilizarse para medir la desigualdad en la riqueza. El coeficiente de gini se calcula como una razón de las áreas en el diagrama de la curva de Lorenz. Si el área entre la línea de perfecta igualdad y la curva de Lorenz es A, y el área por debajo de la curva de Lorenz es B, entonces el coeficiente de Gini es A/(A+B). Esta ratio se expresa como porcentaje o como equivalente numérico de ese porcentaje, que es siempre un número entre 0 y 1. De forma resumida, la Curva de Lorenz es una gráfica de concentración acumulada de la distribución de la riqueza superpuesta a la curva de la distribución de frecuencias de los individuos que la poseen, y su expresión en porcentajes es el Índice de Gini.

Esta situación de creciente desigualdad social ha generado una nueva lucha de clases entre algunos sectores de las nuevas clases medias y bajas emergentes, que dado su acceso a la educación y a información por medios de comunicación alternativos al muro impuesto por los medios de comunicación al servicio de las clases plutócratas, adquieren una conciencia histórica de su situación y les permite percatarse de la desmesurada ambición de las clases dominantes de políticos y plutócratas, que decidieron desmantelar lo que quedaba de las instituciones de bienestar social. No obstante, los grupos plutócratas han comenzado a preparase para cualquier revuelta social, por medio de fuerzas de seguridad privada y el el gobierno ha fortalecido sus fuerzas de seguridad represiva, la Policía Política: la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (conocida como DIS),que fue pasada del Ministerio de Seguridad al Ministerio de la Presidencia, convirtiéndose en un órgano de inteligencia, del "Super Ministro" de la presidencia, que le permita espiar y controlar sin ningún control a los ciudadanos e informa al Ministro de la Presidencia y al Presidente de la República de cualquier conducta “desestabilizadora”, en el peor sentido de los organismo represores de las dictaduras durante la guerra fría.La DIS quedó adscrito al Ministerio de la Presidencia y creado mediante la Ley General de Policía número 7410 vigente desde 1994. Entre sus atribuciones están la de “ejecutar labores de vigilancia en materia de seguridad del Estado y de sus bienes”, teniendo como misión “preservar y defender la "democracia". Esa labor la realizan a partir de informantes cuya identidad protegen y del análisis de los datos que estos brindan. La persecución de "grupos subversivos" ha estado presente, pero lo guardan en secreto para "no debilitar el país".En el contexto de las luchas contra el TLC contra EE.UU., el Gobierno de los Arias le dio una inyección de recursos, entre carros, computadores y aumento de salarios. El nepocrático duo de los Arias ha expresado públicamente su apoyo y han dicho que: "donde no hay ejército la inteligencia es importantísima" (- según lo expresado por Roberto Solórzano, director de la DIS -). Una de las estratagemas de los Arias de vincular a algunos de sus opositores con las FARC, surge con un informe de la DIS: "FARC en Costa Rica", sin sellos ni firmas, donde aparecen fotografías y datos de costarricenses que se reunieron con personas supuestamente vinculadas a las FARC en las últimas dos décadas. Entre ellas el diputado de izquierda: José Merino Del Río. Además, se presentó información de miembros de organizaciones y movimientos como el Partido Izquierda Unida, así como grupos pro derechos humanos y sindicatos. La DIS enfrentó en la administración Figueres (1994-1998) acusaciones de intervenir teléfonos ilegalmente. Esta clase de informes sin firmas ni sellos sobre personas u organizaciones llevaron al propio fiscal general de la República, Francisco Dall’Anese, a considerar a la DIS como “una policía política"..
El nepocrático dúo de los hermanos Arias, ha evidenciado la inhibición para sostener sus privilegios por medio de un poder oclocrático "de facto" y que el hermano del Presidente Oscar Arias Sánchez: Rodrigo Arias Sánchez, como Ministro de la Presidencia, no solo se ha convertido inconstitucionalmente en un "Primer Ministro", sino que es el "Gran Hermano", encargado de vigilar y espiar a sus enemigos y disidentes políticos y otras figuras políticas que queden a su arbitrio, por medio de la D.I.S. La DIS organizó seguimientos y fotografió clandestinamente a dirigentes políticos nacionales, incluyendo al menos a uno de nuestros actuales legisladores. Al respecto, no solo el fiscal general, Francisco Dall´Anese, ha calificado a la DIS como policía política, sino que el exdirector del organismo (1994 - 1996): Mario Soto ha admitido que esta dependencia evidencia esas características, afirmando que "la DIS fue una policía política durante la Guerra Fría pero, en 1991, al concluir ese conflicto, el concepto “desapareció”".
La policía política del nepocrático dúo de los Arias, no solo se ha convertido en su brazo sustentador del oclocrático control políticos, sino que ha todas luces evidenció su carácter delincuencial y que dicho carácter cuenta con el aval del "Gran Hermano". La evidencia de esto no podía ser más explícita, cuando a fines de Noviembre del 2008,la Fiscalía de Fraudes y la Policía Judicial allanaron el 19 de noviembre la oficina del jefe de operaciones y subdirector de la DIS, Roberto Guillén, a quien las autoridades le atribuyeron formar parte de una organización delictiva, que desde el 2007 se dedicaba supuestamente a saquear cuentas corrientes de empresas y personas mediante el robo y la falsificación de cheques. Los presuntos fraudes ascienden a unos ¢200 millones y la Policía identificó a una 14 personas y empresas perjudicadas. Las autoridades judiciales arrestaron a nueve personas por estos delitos, entre ellos el subjefe de la DIS. El OIJ acusó a Guillén, de usar una clave de la base de datos Datum. Net en Internet para obtener información. Mediante la clave de acceso a Datum. Net registrada a nombre de Guillén se hicieron desde su despacho en la DIS y otras oficinas consultas sobre personas que luego resultaron estafadas por la banda. Con los datos de residencia, teléfonos, propiedades, vehículos, fotografía y sociedades, los sujetos ingresaban a Internet y suplantaban las identidades en los bancos con el fin de obtener las fórmulas de cheques o sustraer de las empresas las fórmulas. Luego, el grupo falsificaba las firmas así como los documentos requeridos para sacar el dinero.
Lo lamentable es que el "Gran Hermano" del ministro Rodrigo Arias, se burla de normas más básicas de la ética pública y del respeto a la constitucionalidad, y en vez de renunciar como máximo responsable de ese cuerpo policial, presiona la renuncia del Director del organismo: Roberto Solórzano y burlándose en la cara de todos medios de comunicación, de las las garantías constitucionales y de aquellos y aquellas costarricenses con reservas de dignidad, y en vez de ordenar el cierre definitivo de la DIS, señaló de la manera más cínica que: “Hay temas de seguridad del Estado costarricense que ameritan tener una agencia como esa” y considerando que la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) debe seguir existiendo para atender: "asuntos de seguridad del Estado que escapan al ámbito judicial".
No hay duda que en función de las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias, la DIS, será un poderoso dispositivo de un oclocrático poder, en manos del "Gran Hermano", valiéndose de que esta entidad funciona con sorprendente informalidad, se convierte de un aterrorizante medio de persecución política, que bien podría estar infiltrado por anillos financieros de intereses oscuros. El ex-ministro de Seguridad Pública Fernando Berrocal, expresó que conocía casos en que ex- agentes de la DIS brindaron seguridad a narcotraficantes


4.3. La tercera República

La tercera República, se fragua solapadamente y meta - constitucionalmente, pues a partir de la fundación de la Sala Constitucional, la Constitución Política de la República de Costa Rica, queda supeditada a las interpretaciones temporales de los intereses creados de los magistrados constitucionalistas del momento. Esto se evidenció cuando un grupo de magistrados revirtieron una resolución previamente tomada, por parte de un grupo anterior de magistrados de la misma Sala Constitucional, y todo ello para privilegiar las pretensiones de reelección presidencial de Oscar Arias Sánchez y del grupo de plutócratas que lo habían apoyado en tal pretensión.

Antes que Ricardo Jiménez asumiera por segunda vez la presidencia de la República, este había expresado que: "Decía Platón que a los poetas hay que coronarlos y sacarlos de la República. Y yo digo que a los expresidentes hay que ponerles una corona de espinas y sacarlos de la política." No obstante, su práctica política lo llevaría dos veces más a ocupar la primera magistratura, sentando un precedente que se ha asumido por algunos ex-presidentes como aplicable a ellos mismos.

Como una decisión legislativa, como enmienda constitucional se había prohibido la reelección presidencial. No obstante, los magistrados de la Sala Constitucional, no sólo fueron capaces de invalidar una decisión previa de la misma Sala, sino fueron capaces, por un subterfugio poco transparente, de enmendar la Constitución Política, sobre una decisión de la Asamblea Legislativa y con ello establecer constitucionalmente la reelección presidencial, sentando un precedente, que marca la ruptura con la tradición legislativa y constitucional, dejándola supeditada a las arbitrariedades y a la perspectiva relativista de la jurisprudencia constitucional.

Las consecuencias de esta decisión terminaron por transformar la naturaleza del Estado costarricense, pues una vez lograda la Presidencia de la República, en un estilo singularmente napoleónico, Oscar Arias y su hermano: Rodrigo Arias, como Ministro de la Presidencia (- quedando manifiesto que las prácticas nepotistas de los gobernantes costarricenses, se mantiene en pleno siglo XXI, sin que la normativa jurídica del estado burgués costarricense pueda prohibir estas prácticas evidentemente corruptas -), se encargan de llevar a su máxima expresión la contrarreforma social iniciada en los años 80´s, al servicio ya no solo de los grupos plutocráticos nacionales, sino también al servicio de los voraces intereses de los gigantescos oligopolios transnacionales, que son los nuevos dueños del mundo.

Esta imposición de una Tercera República meta - constitucional, por parte de la nepocracia oclocrática de los hermanos Arias, marca el fin del estado de Bienestar social costarricense y el fin de la independencia soberana de la República costarricense, pues la "reforma" del Estado por ellos propulsada de manera inescrupulosa, se muestra como una adhesión mancomunada al traspatio de intereses económicos y geopolíticos de los EE.UU. en el contexto de programa de dominación de las Américas: ALCA, que es una nueva manifestación de su Doctrina del Destino Manifiesto, en pleno siglo XXI.