1.0. Nace un estado centroamericano
En el Palacio Nacional de Guatemala, el 15 de Setiembre de 1821, se promulgó el Acta de Independencia del Gobierno español de la Capitanía General de Guatemala, con la que quedaba disuelta y daba libertad absoluta a las Provincias para acordar su gobierno e institución de su Ley Fundamental o Constitución. El Acta de Independencia fue enviada posteriormente a todas las Provincias pertenecientes a la Capitanía General. Esto desató el primer conflicto interno entre Guatemala y Nicaragua que no aceptaba someterse a la primera. Los informes de estos sucesos, llegaron el 13 de octubre, a la más pobre y débil de las provincias de la Capitanía General: Costa Rica.
Acta de Independencia del
Gobierno español de la
Capitanía General de Guatemala
El 29 de ese mes fue firmada y jurada el Acta de Independencia en la ciudad de Cartago la Independencia absoluta de Costa Rica del gobierno español. Con incertidumbre ante lo acontecido, en la capital de entonces, la ciudad de Cartago, los cartagineses aprobaron el 1 de diciembre de 1821 el Pacto de la Concordia, que puede ser considerado como la Primera Constitución Política de Costa Rica. En este se establecía lo siguiente: "Costa Rica está en absoluta libertad y posesión exclusiva de sus derechos para constituirse en una nueva forma de gobierno".
Paisaje de San José, siglo XIX
2.0. Las tres Repúblicas costarricenses
Paisaje del Cuartel Bella Vista de principios del siglo XX
A partir de la promulgación del Pacto de la Concordia, la historia política costarricense ha oscilado entre las más diversas vicisitudes, como el incipiente conflicto entre imperialistas y republicanos, las luchas armadas por decidir la capital del país, los golpes de estado, las dictaduras, las guerras civiles y extra-fronteras, y muy diversos intentos de fraguar una República inspirada en los ideales democráticos modernos. Esta historia se ha enmarcado en términos generales en dos Repúblicas constitucionales y una nueva meta - constitucionalmente, sin necesidad de una constituyente.
Las tres Repúblicas costarricenses, han sido tres laboratorios históricos, que demuestran que la Democracia, no es el tipo de gobierno menos malo, sino es en realidad un mito social, perpetuado por las clases dominantes para someter a las clases dominadas al autoengaño colectivo de la autodeterminación de los pueblos. Lo que de hecho ha existido bajo la etiqueta de democracias, han sido oclocracias o degeneraciones del ideal democrático.
3.0 Breve historia del ideal democrático
Democracia griega, siglo V. a.e.c.
La democracia o gobierno del pueblo, bien podría considerarse que a lo sumo fue ejercida por los representantes de las "ciudades estado" o "Polis" griegas ( - que se les denomina como ciudades estado, en tanto son totalmente independientes entre sí -), hace 25 siglos, cuando decidieron asumir esta "democracia", palabra griega cuyo prefijo: "deemos" connota: tanto a lo ciudadanos libres de un pueblo (- lo que hoy sería la nación -), como al territorio de un pueblo (- lo que hoy sería el país -) y el sufijo proveniente de "kratos": connota: poder, autoridad, supremacía, que bien podría ser definida en su acepción etimológica como: "el poder de los ciudadanos libres de un pueblo". La "democracia griega, consistía entonces en una asamblea (Ekklesia) conformada por todos los ciudadanos libres (- que en teoría se debían reunir en asamblea todos los ciudadanos griegos libres -), los cuales elegían cada año a diez estrategas (o generales), uno por cada una de las diez tribus ciudadanas. No obstante, se trata de una democracia elitista, pues solamente los varones libres mayores de 21 años tenían el derecho a voto, excluyendo a mujeres, niños, esclavos y extranjeros (- metecos -) de este derecho. Desde esta perspectiva, la democracia griega nunca se cuestionó la legitimidad de su contexto patriarcal, clasista, racista y esclavista.
Platón y Aristóteles
(Detalle de la Escuela de Atenas de Rafael, s.XVI d.e.c)
Incluso los más grandes exponentes del pensamiento griego de la antigüedad, como lo fueron: Platón y Aristóteles, rechazaron los principios de la democracia ateniense, como existía en aquella época, pues llegaron a considerar que muy pocos estaban en capacidad de gobernar. Platón dedica su obra más completa a esto: "La República", pero que en su acepción griega es: "Az Politeía", y el sentido más puntual de esta "Politeia" (- traducida también como Política" -), connota la relación entre los ciudadanos con el Estado, la constitución de una Estado, la forma de gobierno.Platón es participe de un gobierno de la "Aristocracia" (- aristos, el mejor y krátos, poder) entendida como el gobierno de los mejores,que eran los filósofos, buscadores de la verdad y de un claro sistema ético.
La Política de Aristóteles (texto original griego)
Por su parte Aristóteles, distinguió la aristocracia de la monarquía, gobierno de uno solo, y de la democracia, gobierno del pueblo. En la teoría aristotélica, los pocos ejercen el poder en beneficio del todo. Cuando no lo hacen así, la aristocracia se convierte en oligarquía, gobierno de facción. Expresó esto en su su libro IV de su libro "La Política": "... hemos distinguido tres constituciones rectas (...): monarquía, aristocracia y república, así como tres desviaciones: de la monarquía, la tiranía; de la aristocracia, la oligarquía; y de la república (politeia), la democracia" (- Aristóteles entiende por "democracia" el gobierno de las masas o de los pobres -).
Tanto Platón como Aristóteles, plasman en sus doctrinas éticas, que se encuentran indisolublemente ligadas a sus tesis políticas, una visión de mundo clasista, pues manifiestan sus "intereses de clase", en tanto ellos fueron preclaros exponentes de las clases hegemónicas y económicamente dominantes de la época, enfrentando reaccionariamente los incipientes ideales democráticos que intentaron forjarse como una forma de gobierno o "politeia" del siglo de oro griego hace ya 25 siglos. Se trató pues, de una lucha de clases, entre un viejo orden de oligarquías agrarias, frente a un liberalismo mercantil emergente que intentó fraguar los subversivos ideales de una "democracia", que socavaba el "status quo" de la época .
Aristóteles forjó sus ideales políticos en el contexto de doctrina de la desigualdad natural, en la que considera que lo natural es que el amo domine al esclavo, el hombre a la mujer, y el cuerpo al alma. Se muestra un manifiesto discurso de poder, que se explicita en distintos estratos de relaciones de poder:
1)Relación de poder, como el conflicto en la relación de producción: amo - esclavo, como una base que soporta otro estrato o relación de poder: 2)El conflicto en las relaciones de género: hombre - mujer, que soporta a su vez otro estrato o relación de poder: 3)El conflicto alma - cuerpo, que sirve de soporte para establecer discursos dualistas de poder: moral, religioso, jurídico y político, que justifican ideológicamente las condiciones privilegiadas de las clases hegemónicas sobre las condiciones no privilegiadas de las clases sociales hegemonizadas. Así los órganos ideológicos del poder político, como la religión y la educación, se encargan que sea masificada la reproducción ideológica de estos dualismos (-como en el caso del cristianismo, que históricamente se convertirá en el platonismo para las masas -), que impone en las clases hegemonizadas, las creencias que servirán para aceptar un modo de producción particular (esclavista, feudalista, capitalista, etc.), como un hecho natural e inmutable.
1)Relación de poder, como el conflicto en la relación de producción: amo - esclavo, como una base que soporta otro estrato o relación de poder: 2)El conflicto en las relaciones de género: hombre - mujer, que soporta a su vez otro estrato o relación de poder: 3)El conflicto alma - cuerpo, que sirve de soporte para establecer discursos dualistas de poder: moral, religioso, jurídico y político, que justifican ideológicamente las condiciones privilegiadas de las clases hegemónicas sobre las condiciones no privilegiadas de las clases sociales hegemonizadas. Así los órganos ideológicos del poder político, como la religión y la educación, se encargan que sea masificada la reproducción ideológica de estos dualismos (-como en el caso del cristianismo, que históricamente se convertirá en el platonismo para las masas -), que impone en las clases hegemonizadas, las creencias que servirán para aceptar un modo de producción particular (esclavista, feudalista, capitalista, etc.), como un hecho natural e inmutable.
Senado Romano
(C. Maccari: Cicerón: Catalinarias, 1888)
Fresco con esclavos romanos
Roma antigua fue un ejemplo preclaro como los sistemas políticos que pauperizan grandes masas de seres humanos, desembocan en luchas entre las clases sociales, como, las que se suscitaron ya desde el siglo II a.C. entre patricios, équites, plebeyos y esclavos.
Estos conflictos se hicieron manifiestos desde los tiempos de Tiberio Graco (130 a.JC.), cuando los patriotas habían intentado liberar al país del dominio de los grandes terratenientes y repartirlo entre la gente sin tierras, pero fueron ahogados, golpeados o apedreados hasta morir y los usureros y especuladores regresaron.
Fresco con labores de esclavos romanos
Los grupos hegemónicos romanos explotaban despiadadamente a los granjeros y pequeños arrendatarios, los expulsaba, les compraba las tierras, les arrebataba toda posibilidad de progreso. Así, los campesinos fueron reemplazados por los grandes terratenientes y los trabajadores libres por los esclavos, cuyo número crecía con cada guerra. No había alternativa. Pandillas de granjeros expulsados atestaban los caminos, se dedicaban al robo, se escondían en las montañas.
Rebelión de esclavos en antigua Roma
Esto llevó a una gran a rebelión de los gladiadores y esclavos huidos de sus amos y que dio dio a miles de esclavos en toda Italia una esperanza de libertad, unos 70.000 personas (incluyendo a mujeres, niños y ancianos), formando un pavoroso ejército y encabezado por el gladiador tracio: Espartaco, hicieron temblar a la legión imperial romana y un ejército de esclavos humilló a la todopoderosa Roma (74-71 a.C).
Legión romana
Para vencerlos, el Senado Romano se vio obligado a traer del extranjero las veteranas legiones, lo que finalmente significó una masacre para las tropas rebeldes. No obstante, el nombre de Espartaco se convirtió en sinónimo de rebeldía, de lucha por la libertad y por la igualdad entre los seres humanos. Su leyenda ha servido durante siglos a las causas y rebeliones (tanto personales como colectivas) que se han producido desde entonces, y ha quedado impresa en la memoria colectiva de la mayoría de ciudadanos libres de este mundo. Sirvió de inspiración al movimiento marxista internacional, como demuestra la formación de la "liga espartaquista" en los años de la oposición marxista de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, en el partido socialdemócrata alemán.






.jpg)

