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viernes, mayo 13, 2016

Costa Rica:¿Y quién se robó mi BMW? Sobre la desarticulación de la cohesión social y la pauperización del pueblo costarricense


Costa Rica y su perverso modelo económico, desarticula día a día, los residuos de cohesión que aun sobreviven: in crescendo acumulación de riqueza en sectores como el financiero, y desplomándose la economía sostenida en el trabajo productivo real, como el sector agrario y agro-industrial. 

Las consecuencias se hacen entonces, a su vez, cada día más obvias, a decir, un apartheid amurallado de exclusión social, en el cual, la lucha por la sobrevivencia de los sectores poblacionales mayoritarios y excluidos, se acentúa y se traduce en una guerra de todos contra todos, en la ruptura de los filamentos de la cohesión social, que permitían niveles de convivencia humana, que hoy desparecen, iniciando por los viciados ambientes de violencia puertas adentro, esto es intrafamiliar, a la violencia diaria puertas afuera, producto de un Estado insolvente para cumplir sus funciones básicas, que se hace evidente en el caos de los servicios públicos, las pésimas infraestructuras, un sistema vehicular y de transportes colapsado y en violencia armada callejera, que se volvió cotidiana, desde asaltos a mano armada hasta los cotidianos asesinatos selectivos de bandas.

Ajusticiamiento de un sicario en Desamparados, San José, Costa Rica
Escenas como esta, cada vez son más frecuentes.
El narcotráfico internacional, es la otra cara del mercado libre transnacionalizado


¿Dónde está el crecimiento laboral, económico y social, con BMW incluidos, que prometieron los sectores políticos representantes de la oligarquía plutocrática de  Costa Rica, si se aprobaba el TLC - EE.UU. (CAFTA-DR) y demás Tratados de Comercio internacional?. Es obvio, que no sólo han sido una estafa económica, ha significado una regresión social, que se ha convertido en una caída en una espiral que parece no tener fin.   

 Costa Rica es el único país que incrementa su desigualdad en América Latina

De acuerdo al Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), se mostró una variación interanual de 4,7% en marzo de 2016, según datos de la tendencia ciclo publicados por el Banco Central de Costa Rica (BCCR). Si se analizan los detalles, queda en evidencia, quienes son los ganadores y quiénes son los perdedores, del modelo económico de tendencia "neoliberal", que se ha impuesto en Costa Rica en las últimas tres décadas, e institucionalizado por medio de una estructura jurídico-administrativa, alevosamente ensamblada, para la acumulación de riqueza en ciertos sectores privilegiados, y dejar a la libre, un desempleo que aumente desaforadamente el ejército industrial de reserva (Marx), se incrementen los índices de exclusión social, medidos por el Coeficiente de Gini, y que se traducen en una brutal pauperización humana, y en aumento de la pobreza y la miseria, que llega a niveles inéditos en los quintiles inferiores de la población costarricense, silenciosos y sin una voz con la cual exigir equidad o cuando menos cual pedir auxilio

martes, abril 26, 2016

Carmen Lyra, la Orquídea más Roja de la historia política de Costa Rica


Entrevista a Alfonso Chase,
en torno a la influencia que ejerció Carmen Lyra
  a nivel estético e ideológico en la formación  de la política costarricense.


Carmen Lyra, 
seudónimo de María Isabel Carvajal Quesada 
(San José, 15 de enero de 1887
- México, 14 de mayo de 1949)
Escritora, pedagoga y política costarricense de izquierda.

Desde finales del siglo XIX, y conforme el pueblo costarricense, gradualmente comienza a tener acceso a la educación básica y secundaria, despierta la conciencia de la clase obrera y proletaria, iniciándose un proceso de cambio social, y el motor de este cambio, será la lucha de clases. La conciencia de la propia clase social,  el reconocimiento de la propia miseria y explotación, frente a los privilegios y riqueza de unos reducidos grupos de la clase burguesa, es el caldo de cultivo de las luchas sociales que se suscitarán desde inicios del siglo XX, hasta desembocar en la Guerra Civil de 1948.  
Reflexionar sobre la propia historia, es clave, particularmente en un momento en que Costa Rica, se enfrenta a inicios del siglo XXI, a un recrudecimiento de la explotación laboral, a una mayor exclusión social, y teniendo la mayor cantidad de pobres en términos absolutos de toda su historia; aunado todo ello, a un conspicuo cinismo de una corrupta de clase política, que ha instaurado un sistema jurídico-administrativo, orientado a la acumulación de riqueza cuasi-faraónica en una cada vez más reducida oligarquía plutocrática; lo cual es sostenido por un amurallado apartheid de exclusión social in crescendo. 
En medio de este desolador panorama, resulta esperanzador, volver los ojos hacia el pasado y percatarnos, que en nuestra historia hubo hombres y mujeres, que surgieron entre los marginados, y tuvieron el valor de luchar en contra esa explotación humana, por parte de un poder oligárquico entronizado sobre la Costa Rica desde esa entonces. 
Las clases dominantes de Costa Rica, se han vuelto cada vez más reaccionarias, acaparadoras de los recursos sociales y excluyentes de las clases sociales pauperizadas. Se trata de un poder oligárquico que no sólo se ha negado a hacer nuevas concesiones sociales, sino cada vez impone sus cuotas de poder al sector político, para inmunizar cualquier posible cambio jurídico, administrativo o hacendario, que perjudique sus intereses. Una evidente muestra de ello, han sido los éxitos iterativos, para evitar cualquier tipo de reforma tributaria progresiva y con un sentido socialmente distributivo. A la vez, el asedio a los últimos residuos de las instituciones de bienestar social, en lo educativo, en la salud y sobre los recursos energéticos, es cada vez más implacable, en función de una deliberada estrategia de privatización acaparativa
La plutocracia oligocrática que se se ha empoderado en la Costa Rica del siglo XXI, al no tener un contrapeso significativo, al servirse de una fauna política genuflexa de turno, al tener el aparato mediático masivo en favor de sus matrices desinformativas; como también, al tener a su servicio los mismos aparatos coercitivos del estado;  les permite refugiarse en sus mansiones amuralladas, protegidas por un cada vez más grande ejército de seguridad privada; y, desde ahí, decidir, cuáles serán los representantes políticos que les convienen sean electos o cuáles no, cuáles son los grandes negocios que deberán institucionalizarse en la próxima legislatura y cuáles son las instituciones públicas que deben desmantelarse o venderse al mejor postor.
Por ello, los sectores plutócratas, se encuentran obnubilados en su poder cuasi-absoluto y por su cada vez más marcado desprecio hacia las cada vez más indefensas clases trabajadoras, explotadas y pauperizadas en función de sus intereses; y al no tener ningún contrapeso significativo, muestran sin empacho que no les interesa compartir los recursos sociales de la nación costarricense, que cada día acaparan avariciosamente con mayor ímpetu. 
Aquellos recursos e instituciones que aun no han sido copadas por los tentáculos políticos y económicos de los sectores oligocráticos y que se convierten en la excepción, son producto de aquellas reivindicaciones sociales, logradas en otros momentos históricos por las luchas orgánicas levantadas por los sectores excluidos. 
En la historia costarricense, sólo cuando la clase dominante, se ha sentido amenazada por la fuerza reivindicatoria de las masas organizadas, esto es, por medio de las luchas sociales, es que se dieron algunos cambios paulatinos, como los acontecidos en los años 20´s, 30´s y 40´s del siglo XX, que permitieron imponer muy a pesar de los grupos oligárquicos y plutocráticos, reformas sociales, que cambiaron las características de la nación costarricense, e hicieron de Costa Rica, un país más inclusivo, al menos durante unas décadas, aunque eso se volvió a revertir, a fines del siglo XX e inicios del XXI,  en favor de los sectores plutocráticos dominantes.  
Por ello la tensión dialéctica entre el capital y el trabajo, se ha acrecentado en las últimas décadas, permitiendo que la cohesión social de un pueblo desarticulado ideológicamente, germine en brotes dispersos de protestas, que gradualmente van dando organicidad a las clases marginadas y excluidas, lo que se traduce paso a paso en la toma cada vez mayor de su conciencia de clase trabajadora, y que por ende, exige un nuevo tipo de gobernanza, a decir, un inexorable cambio radical, de su situación actual. 
La experiencia histórica, demuestra que los derechos sociales no se imploran, se toman por asalto, en contra de los asaltadores de los recursos sociales, que le pertenecen a toda la nación, a todos sus ciudadanos, y no tan sólo a un reducido sector, que se considera dueño de los mismos y del resto de seres humanos, quienes son sometidos a diversas formas de esclavismo asalariado. 



Una de las figuras señeras en la historia patria, es sin lugar a dudas: Carmen Lyra, o María Isabel Carvajal Quesada, que si Rosa Luxemburgo fue la Rosa más Roja, de las luchas proletarias europeas a inicios del siglo XX, Carmen Lyra, fue sin duda la Orquídea más Roja de la historia política costarricense.  
Carmen Lyra pasa a la historia patria, no sólo por el aporte estético a literatura costarricense, como una de sus representantes más conspicuas, sino por sus luchas sociales, en nombre de la clase obrera.  En 1919 encabeza la lucha contra la dictadura de los Tinoco y en una manifestación de protesta iniciada por las maestras de San José, arenga a la multitud, la cual enardecida termina por quemar el diario del gobierno:  "La Información". Es perseguida por la policía a la cual logra evadir disfrazada de vendedora de periódicos. En 1931 entró a formar parte del Partido Comunista, donde se integró con pasión y con alta exigencia intelectual. Formó, con Luisa González, el Sindicato Único de Mujeres Trabajadoras y propuso la creación de la Organización de Maestras Costarricenses. 
Es la escritora que más cerca está del realismo en sus inicios en nuestro país. Ha sido considerada la fundadora de la narrativa de tendencia realista social en nuestra patria, luego de escribir sus interesantes cuentos: “Bananos y Hombres” y “Siluetas de la Maternal” que le dieron un gran renombre en nuestra patria y en el extranjero. Sin embargo la obra más conocida en su trayectoria literaria es la popular Cuentos de mi Tía Panchita, publicados en 1920 por su gran amigo Joaquín García Monge, y de la cual se han hecho numerosas ediciones. El resto de su obra quedó repartida en periódicos y revistas, entre ellas “Bananos y Hombres” (1933), cuento que inicia, con gran realismo la literatura de las bananeras.
Otras obras suyas son: En una silla de ruedas (1918), Las fantasías de Juan Silvestre (1918), Obras completas (1972), La cucarachita mandinga (1976), Relatos escogidos (1977) y Los otros cuentos de Carmen Lyra (1985).
Los últimos años de su vida se dedicó por entero a la actividad política, destacándose en este campo como periodista expositora de ideas y como hábil dirigente del Partido Vanguardia Popular (comunista). Luego de la caída del gobierno del presidente Teodoro Picado, al concluir la guerra civil de 1948, viajó fuera del país el 23 de abril y se exilió en México ya con su salud quebrantada. Solicitó su retorno, pero éste le fue denegado y el 14 de mayo de 1949 murió lejos de su país. Solicitó su retorno, pero éste le fue denegado y el 13 o el 14 de mayo de 1949, no hay seguridad de cuál de los dos días, murió en el exilio, añorando volver a su tierra, Sus restos llegaron el 20 de mayo y fueron sepultados el 22 de mayo en el Cementerio General de la ciudad de San José.

Paso Llano, San José de la Montaña, 1940.  
En una reunión con un grupo de sus amigos,
entre los cuales se encuentran
Manuel Mora V., Carlos Luis Sáenz, Arnoldo Ferreto, 
Adela Ferreto de Sáenz y Luisa González.

viernes, octubre 31, 2014

Costa Rica: Una espiral creciente de pauperización y regresión social

Indicadores de Coeficiente de Gini en América Latina y el Caribe

Los datos del Informe sobre Desarrollo Humano  del 2013,  y que fueron liberados por medio del Google Public Data Explorer, el cual  permite generar gráficos interactivos y personalizados. Aun así, es posible tener acceso al índice sobre la desigualdad en los ingresos, que es un instrumento de aproximación operativa a los grados de exclusión social o de pauperización, y que es conocido como: "Coeficiente de Gini".  

América Latina ha sido catalogado como el continente con más desigualdad social, cuyas causales habría que buscarlas en su historia colonial y  su más reciente historia de neocolonialismo. Una etapa en la cual aun se encuentra inmersa, lo que representa varias tensiones dialécticas, externas e internas. Una externa entre la injerencia en los asuntos internos por parte de potencias neocolonialistas y la identidad como estados nacionales, soberanos e independientes. Y las internas como la tensión entre capital y trabajo, típica de una lucha de clases entre obreros y burgueses, y que más recientemente, ha sido descentrada en tensiones entre diversos intereses capitalistas y movimientos reivindicativos dispersos (-ecologismo, feminismo, indigenismo, sindicalismo, solidarismo, etc.-), sin un solo frente en común, sin lograr una identidad de clase social; situación que ha permitido más fácilmente que tanto los grandes capitales locales, como los transnacionales, establecezcan o manipulen sin mucha fricción, las pautas tanto económicas, jurídicas como políticas; lo que desemboca en la concentración de grandes capitales en pequeños sectores y el aumento de la miseria y pauperización en el grueso de la población latinoamericana. 

No obstante, visto en perspectiva, resulta particularmente alarmante, cómo a partir de las reformas neo-liberales impuestas en Costa Rica a mediados de los años 80´s del siglo XX, y cuyo ideario se tradujo en un recetario denominado como: Consenso de Washington, el cual fue aplicado a pie juntillas, desde los Programas de Ajuste Estructural hasta la ratificación del CAFTA-DR, es posible establecer un paralelo, con un franco retroceso en los indicadores de desarrollo social que se habían logrado en las décadas anteriores.
Las políticas económicas, impuestas en las últimas tres décadas e inspiradas en el Consenso de Washington, permitieron tanto de manera explícita, como de manera velada, desmantelar o reducir a un mínimo funcional e impedir su crecimiento, muchas de las instituciones estatales, dada la anatemización del gasto social y del tamaño del estado(-mitos neoliberales hoy abandonados-). De tales directrices, se siguió que muchas instituciones estatales fueron privatizadas, o convertidas en cascarones huecos, para permitir en su lugar el surgimiento de empresas privadas, tanto de capital local, como transnacionales. Pero para que estas suplieran las funciones de muchas de las instituciones sociales, era necesario eliminar o debilitar estas últimas. Un simple ejemplo es el CNP. Cuando el Presidente Rafael Ángel Calderón Guardia, estableció sus reformas sociales en los años 40´s del siglo XX, tuvo que hacer ajustes en una Constitución de la República, herencia de los liberales de fines del siglo XIX, para que la nueva legislación y sus instituciones derivadas fueran compatibles y funcionales. Entre ellos, se encontró el Consejo Nacional de Producción (CNP), que permitió a las clases bajas a acceder alimentos subvencionados por el Estado. 

jueves, julio 01, 2010

Destino manifiesto y luchas oligárquicas en la Centroamérica del siglo XIX

1.0 Cornelius Vanderbilt versus William Walker



Desde la proclamación de la denominada “independencia” en 1821 de Centroamérica respecto de la corona española, los grupos oligárquicos de cada país emergente, -que se refigurarán como burguesías agromercantiles -, no fueron capaces de lograr la reunificación centroamericana en un sólo Estado Federal que garantizara una relativa independencia política, económica, con la respectiva soberanía de un estado nacional. Los diversos intentos de reunificación de Centroamérica, fracasaron estrepitosamente, en tanto predominaron los intereses particulares de las distintas oligarquías burguesas nacionales, y no los intereses del bien común y desarrollo social de sus poblaciones.
Los estados centroamericanos en poco tiempo se vieron involucrados en las contiendas derivadas de los intereses neocolonialistas, del gran imperio británico por una parte y de los intereses encontrados entre los distintos sectores políticos y financieros hegemónicos estadounidenses, que terminarán por llevarlos a una guerra civil. Los intereses imperiosos de las potencias neocolonialistas, estaban orientados a construir el canal interoceánico por el río San Juan y el Lago de Nicaragua, pero que por ser una región limítrofe, este proyecto llegará a provocar conflictos entre Nicaragua y Costa Rica por el control del futuro canal, de manera velada o abierta.
El Ferrocarril a vapor, centro del imperio ferroviario de C. Vanderbild

Los intereses norteamericanos estuvieron representados por varios sectores, de los cuales, el más poderoso, fue del magnate del ferrocarril estadounidense: Cornelius Vanderbilt (1794–1877), quien tenía en un primer momento, el apoyo tanto político como militar, de su gobierno, para que lograra someter bajo su control la ruta del tránsito que se ubicaba en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica por medio del río San Juán y en el Lago de Nicaragua, de especial interés, no sólo comercial, sino geopolítico. Vanderbilt, desde 1849, se apoderó de la ruta del tránsito que conducía al oro de California, generándole extraordinarias ganancias para la época: $1 millón por año. En un primer momento era accionista más importante de la Compañía del Transito de Nicaragua. 
Ruta del Tránsito por el Río San Juan y Nicaragua, XIX
No obstante, para 1853, en el voraz mundo financiero, ya lo han desplazado. Así las cosas, sus socios y enconados rivales Charles Morgan y C. K. Garrison, se propusieron quitarle el negocio de transportación de pasajeros que él había conseguido a través de la concesión que Nicaragua otorgó oportunamente a la Compañía del Tránsito.
A su vez, con el objetivo de conquistar Nicaragua, se planificó una incursión filibustera por el coronel tejano H. Kinney entre 1854 y 1855, había fraguado un plan para apoderarse de la Mosquitia (la costa atlántica de Nicaragua) y quien se encontraban en contubernio con el presidente Franklin Pierce (1804- 1869) y apoyado por varios empresarios estadounidenses.
No obstante todos estos intereses económicos en la región, fueron perturbados por la traición de su amigo William Walker, quien pretendía quedarse con la ruta del tránsito por medio de su pequeño grupo de mercenarios armados, sacar provecho de la guerra civil nicaragüense entre los grupos oligarcas de León y los de Granada y de paso anexar los estados centroamericanos a los estados esclavistas sureños. Walker llega a Nicaragua en 1855 y toma Granada. Morgan y Garrison convencieron al ya poderoso William Walker para que le “recomendara” al entonces presidente de Nicaragua: Patricio Rivas que procediera a embargar buques y bienes de la Compañía del Tránsito con el propósito de exigir el pago de una fuerte suma de dinero que esta compañía era en deber a Nicaragua: Walker mordió el anzuelo. Como consecuencia de la “recomendación” de Walker, el presidente Patricio Rivas decretó la revocación del contrato concesionario de la Compañía del Tránsito, noticia que --gracias a los intereses de Walker-- Morgan y Garrison conocieron varias semanas antes que el comodoro Vanderbilt. Cuando esta noticia reventó en Nueva York y fue del pleno conocimiento de Vanderbilt, Morgan y Garrison ya habían vendido muy bien sus acciones de la Compañía del Tránsito en el mercado de valores (por cierto fueron compradas con gusto por el propio comodoro Vanderbilt y sus asociados) y ya también el valor de mercado de las mismas había caído de forma dramática; esta movida financiera de Morgan y Garrison dejó cuantiosas pérdidas al comodoro Vanderbilt y a sus asociados, a quienes no les quedó otra salida que soportar el golpe y comenzar a maquinar en silencio la correspondiente venganza; la enemistad que Walker adquirió innecesariamente en la persona del multimillonario Cornelius Vanderbilt, le traería muy pronto su propia destrucción.

2.0. Las oligarquías centroamericanas frente a Walker
Ante la irrupción de Walker en Nicaragua los grupos oligarcas centroamericanos reaccionaron horrorizados, y se vieron obligados a defenderse contra lo que amenazaba sus bienes: sus esposas, bienes y haciendas. Para entonces el presidente de Guatemala era: Rafael Carrera, en de El El Salvador: Rafael Campo, de Honduras: Santos Guardiola y de Costa Rica: Juan Rafael Mora Porras; quienes representaban los sectores conservadores de grupos oligárquicos de sus propias naciones y que vieron amenazados sus intereses con la llegada de Walker.

Mapa de la región centroamericana en el siglo XIX

Como parte de las ficciones creadas por los historiadores burgueses, se encuentran las llamadas “guerra nacionales” específicas de cada nación, cuando en realidad se produjo una guerra centroamericana, en la que estuvieron involucrados los grupos oligarcas centroamericanos, incluidos los oligarcas nicaragüenses que se encontraban en guerra entre sí y que provocaron la llegada de Walker y los filibusteros sureños, así como los grandes intereses plutocráticos de los norteños como Cornelius Vanderbilt.

lunes, junio 08, 2009

Costa Rica en recesión: Contracción económica proyectada aumenta a: - 4.10 % (según EIU)

Nuevas proyecciones
de contracción económica para el 2009:

CEPAL: -3.0 %(revisado en Julio)

Banco Central de Costa Rica: -1.8%

The Economist (EIU): - 4.10 %.
Según CEPAL la recesión afectará principalmente
a economías abiertas:
las centroamericanas(CAFTA)
y en norteamérica (NAFTA).



Costa Rica:
primer país del CAFTA en recesión, y
una de las peores recesiones en América Latina.

Proyección de tasa monetaria de cambio:
¢637.10 por US $ 1.00


Desempleo superará el 8,5%
(50000 nuevos desempleados en un año).

El fantasma de la pobreza y la miseria,
recorren los hogares de cientos de miles de costarricenses
.


Caída en picada de los ingresos públicos totales:
-8,5% entre enero y abril.

Caída en picada en los ingresos aduaneros: -21%.

Déficit en Cuenta Corriente:
US $ -5,698,000,000
(2008, The World Factbook, CIA).

De vuelta al FMI y al BM: Los victimarios contraatacan:
líneas de créditos por un total de
US $ 1.235 000 000 de dólares,
para cubrir el déficit.

Un déficit fiscal de US $ 220 000 000,
y creciendo aceleradamente,
intenta ser resuelto con
el aumento endeudamiento externo
para sostener gastos públicos ordinarios,
y que pone en riesgo las calificaciones financieras
de las empresas nacionales.

Cuando menos se duplicará el ritmo de desempleo,
en el 2009, según la OIT.

Familias ahogadas en deudas
y reduciendo el consumo alimenticio básico.

El plan escudo se desploma
y muestra su farsa.

Depredación salarial de las clases obreras
por parte del contubernio
de los sectores político-empresariales.

El sector financiero privado acude al gobierno por ayuda.

Se le retornan US
$ 10 000000 al BCIE,
por parte del erario público,
que fueron erogados en prebendas políticas,
en la campaña a favor del TLC.

Nueva alzada en los precios del petróleo
y de otras materias primas,
auguran un agresivo ciclo inflacionario.

Costa Rica en la picota: "Maldita sea la patria falsa"


Se desploma el aparente crecimiento económico que la nación costarricense había venido ostentando, y como el cuento de "El traje del emperador", la crisis mundial deja al desnudo la economía tica, mostrando que tal traje de "progreso económico" era sencillamente ficticio, y que la ostentación del nivel de vida de diversos sectores de la población costarricense ha sido fatua, sostenida tan solo sobre la apariencia. Por el momento, el éxito social en este contexto ficticio, privilegiaba a los anillos enraizados institucionalmente de grupos que hacían gala de una mediocridad superlativa y prácticas corruptas socialmente naturalizadas, como a políticos genuflexos, quiénes son la máxima expresión de la ligereza promiscua con la que muchos ticos y ticas han encontrado como solución a sus pretensiones pecuniarias.

Esta es una dinámica social ligera y de prácticas alevosamente corruptas, -sostenidas como modus vivendi de algunos de los representantes de la plutocracia costarricense, y las cuales han permeado los más diversos sectores de la población costarricense-, que se encuentran en un momento crítico; pues las coyunturas económicas actuales, pueden derrumbar estrepitosamente las estructuras del estado burgués costarricense, que se sostenían artificiosamente. Así pues, por una parte un déficit en cuenta corriente descomunal y cuidadosamente encubierto por sus gobernantes, con tal de seguir endeudando a la nación, y así poder sostener su tráfico de influencias, a la vez que propulsan sus amañadas prácticas electoreras, cuyo pilar fundamental ha sido un descarado clientelismo político. Estas prácticas han permitido la instauración de una arrogante e impune clase cleptocrática.
La expresión superlativa de estos anillos cleptocráticos costarricenses, fue la danza del becerro de oro en que se convirtió la campaña a favor de la aprobación del TLC (CAFTA), habiendo sido un lujurioso carnaval de financiamientos espurios, en el contexto de una verdadera lucha de clases, con las que se buscó aplastar a la clase obrera y reprimir así su grito popular, que se negaba a aceptar las exigencias impositivas de la firma de este Tratado de Libre Comercio con EE.UU., en tanto que se trataba de un gigantesco caballo de Troya, que en sus macabras entrañas, no tenía nada de libre ni de comercio, sino que traía un plan fraguado con alevosía, nocturnidad y premeditación, por un contubernio entre grupos plutocráticos costarricenses y diversos oligopolios transnacionales; que tenían como consigna fundamental, desmantelar los vestigios del estado de bienestar social forjado en Costa Rica con mucho esfuerzo en el siglo XX. La aprobación de este tratado, por medio de las más diversas matrafulas jurídicas y legislativas, transformó la estructura jurídica, económica y social del Estado costarricense; en detrimento del pueblo costarricense, favoreciendo así, a los sectores plutocráticos y a los oligopolios transnacionales, de manera prácticamente irreversible; a no ser que por condiciones políticas excepcionales, como las acontecidas en 1948, se desarme desde sus cimientos, la actual estructura de este tipo de "estado de derecho burgués".
Las cantidades de dinero que fluyeron, en este carnaval de prebendas y compra de conciencias, son sencillamente inconmensurables. El encubrimiento de estas orgías cleptocráticas, ha sido propiciada por un burdas estrategias de alienación, que son planificadas alevosamente por los estrategas de los medios de comunicación, que construyen un muro mediático, con tal de mantener en un estado de enajenación, al grueso de los ciudadanos(as) costarricenses, que son reducidos a obreros explotados y consumidores conspicuos. Este consumismo conspicuo, se construye en un proceso de socialización, que es promovido por los estilos ostentosos de vida de ciertos sectores sociales y que alcanzan una amplia resonancia por los aparatos de alienación mediática. Se propicia entonces el consumo compulsivo por imitación y con ello poder equiparase con los niveles de ostentación consumista de los otros. Es precisamente este fenómeno social, donde se ha manifestado el consumismo conspicuo como una válvula de escape para amplios sectores de la población costarricense, al sentirse excluidos de las grandes fantasías que promete el marketing y la publicidad, y que a su vez, permite el tornillo sin fin del ciclo de: "consumo / despilfarro / desecho", como instrumentación alevosamente planificada para satisfacer la voracidad de los diversos agentes dominantes del capitalismo oligopólico.

Pero ha sido entonces un consumismo ficticio, sostenido con base en créditos insostenibles, por lo que ha llegado la hora en que se ahogan en deudas, que ya tienen unos 400 000 000000 de colones de deudas en tarjetas de crédito y cada vez, son más las familias que quedan reducidas a la insolvencia.
No obstante, debe considerarse que este consumismo conspicuo, es propiciado por la ruptura de la cohesión social, a partir de la fetichización de las mercancías. Los individuos entonces, se relacionan socialmente, tan solo en función de las mercancías y que por ende se han transformado en fetiches.En este sentido las personas son rebajadas a mercancías y las mercancías adquieren un estatus de mayor valía que las personas. Este tipo de ruptura de la cohesión social, conlleva a los individuos a estar sujetos a procesos de alienación económica y que imposibilita la emancipación de los obreros de su condición de explotados y consumidores conspicuos. (-cualquier intento de defensa gremial o sindical de derechos laborales, es anatemizada ad portas, por los ideólogos y diversos representantes de los sectores plutocráticos-).

Esta ruptura de la cohesión social, del desmembramiento del sutil entramado de las relaciones sociales fundamentales, sobre las que se construye las cualidades básicas de la naturaleza humana; y su derivada fetichización de la mercancía, que se reifica (cosifica) el valor del ser humano y las relaciones humanas, reduciéndolas a relaciones mercantiles, cayendo estas por debajo del valor monetario y de las relaciones monetarias, por ende, obtener dinero y mercancías es el fin, y las cualidades de los medios para lograr tal fin, resultan irrelevantes en este contexto, incluso si se tiene que pasar por encima
del dolor humano y de la vida de otras personas.Y esta es "la guerra de todos contra contra todos"(-Bellum omnium contra omnes-, T. Hobbes), que se da en todos los niveles de la sociedad costarricense, empezando por la criminalidad en las calles (-hecho muy conveniente, para proteger los intereses pecuniarios de los diversos sectores plutocráticos, pues así la tensión social y las frustraciones individuales, se canalizan de manera no consciente y por medio de la violencia, entre los mismas relaciones sociales presentes en estratos bajos y medios de la población y evitándose así que esta tensión se traduzca en una lucha de clases, tal que la violencia de los grupos pauperizados se oriente consciente y organizadamente contra los grupos política y económicamente dominantes.-). Entonces el nivel de criminalidad inicia en las calles y continúa con los sobornos descarados en los cinco poderes de la República como los que se evidenciaron en la campaña a favor de la aprobación del CAFTA, luego las descarnadas y sucias luchas por el poder político, para que con todo ello mantener así vigente, una oclocracia con antifaz de democracia. Entonces la violencia en las calles no es una causa, es el efecto de la sustentación del "status quo" de las estructuras y prácticas político-económicas por medio de actuaciones intrínsecamente corruptas, sostenidas alevosamente por los anillos oclocráticos de unos reducidos grupos de entronados plutócratas. El aumento de la violencia en Costa Rica, no debería ser buscado en las calles o en los barrios marginales, en tanto es posible hallarla en el "modus vivendi" de los "cacos de cuello blanco", que se encuentran principalmente relacionados con los distintos poderes de la República, y que con desenfadado cinismo son los sustentatarios de un "status quo", que les garantiza una procaz vida de privilegios, a costa del dolor humano del grueso de la población costarricense.La sustentación de los más diversos privilegios de unos grupúsculos que tienen acceso al poder político y económico, se posibilita por medio de las más diversas estrategias de alienación colectiva, alevosamente planificadas por parte de los ideólogos de estos grupúsculos, apelando a los recursos de la más baja estirpe que puedan ser imaginados, permitiendo fomentar compulsivamente la masificación de la estulticia y exaltar los más bajos instintos de la especie humana. Todo ello, con tal de ocultar las matrafulas que se tejen en los entretelones de las entidades políticas y financieras; y con tal de mantener así sus garras en el poder gubernamental, por medio de sofisticadas y caras maquinarias electoreras, que encuentran su sustento en un clientelismo político superlativo y descarado. Un secreto a voces, es que el poder gubernamental inyecta recursos públicos, del mismo explotado y empobrecido pueblo costarricense, para utilizarlo en promover por medio de estas caras maquinarias electoras, al próximo(a) títere de turno en el poder político. Una vez obtenido el poder gubernamental, se procede a reproducir sistemáticamente los patrones sustentatarios de este tipo de ensamblaje político, por medio de los órganos ideológicos del mismo estado costarricense, como lo es el sistema educativo estatal, sesgadamente sustentatario de las creencias burguesas; como por medio de los órganos de coerción e intimidación con que cuenta el gobierno, desde las estructuras policiales deliberadamente organizadas para reprimir revueltas, por parte del Ministerio de Seguridad, hasta la DIS, que es la policía política al servicio de los intereses poco transparentes del nepocrático dúo de los hermanos Arias. A esto se añade los procesos de alienación colectiva propiciados por los diversos tipos de religiones, que son reproductores de una ideología de las clases dominantes y son replicadas con amplia resonancia en los medios de comunicación de masas. Esta alienación se traduce en mecanismos de evasión de la propia y cruenta realidad, por medio de las más diversas ficciones, como: fanatismos religiosos, agresiones físicas y verbales en las "barras" de los equipos de fútbol, los juegos de azar, el consumismo conspicuo, la violencia intrafamiliar, las relaciones sociales violentas, el consumo de sustancias tóxicas, que se traducen en diversos fenómenos, como una permanente "cultura del guaro", que conlleva a miles de muertes en las calles por accidentes de tránsito. Todo estos fenómenos dan cuenta de la pobre y miserable vida cotidiana y alienada de un tico promedio.

Tal alienación colectiva, propicia que los políticos, títeres de poderosos sectores plutocráticos, han convertido a Costa Rica en un prostíbulo fiscal, a la vez que en la Tailandia del traspatio gringo. Una prueba evidente de ello, ha quedado manifiesto con que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), considera a Costa Rica, como paraíso fiscal, y que ni más ni menos, se encuentra entre los cuatro más significativos de su lista negra.
La OCDE ha estimado cuatro criterios para definir un paraíso fiscal: impuestos insignificantes o inexistentes, ausencia de transparencia en el régimen fiscal, carencia de intercambio de información fiscal con otros Estados y el hecho de atraer a empresas fantasmas que desempeñan una actividad ficticia. No obstante, la OCDE, ante el compromiso de adoptar los estándares internacionales, ha pasado a Costa Rica a la lista gris de los paraísos fiscales.--








viernes, noviembre 21, 2008

Poli (s) - Tica: entre la nepocracia, la oclocracia y la cleptocracia. Parte I.

1.0. Nace un estado centroamericano

En el Palacio Nacional de Guatemala, el 15 de Setiembre de 1821, se promulgó el Acta de Independencia del Gobierno español de la Capitanía General de Guatemala, con la que quedaba disuelta y daba libertad absoluta a las Provincias para acordar su gobierno e institución de su Ley Fundamental o Constitución. El Acta de Independencia fue enviada posteriormente a todas las Provincias pertenecientes a la Capitanía General. Esto desató el primer conflicto interno entre Guatemala y Nicaragua que no aceptaba someterse a la primera. Los informes de estos sucesos, llegaron el 13 de octubre, a la más pobre y débil de las provincias de la Capitanía General: Costa Rica. 
Acta de Independencia del 
Gobierno español de la 
Capitanía General de Guatemala
El 29 de ese mes fue firmada y jurada el Acta de Independencia en la ciudad de Cartago la Independencia absoluta de Costa Rica del gobierno español. Con incertidumbre ante lo acontecido, en la capital de entonces, la ciudad de Cartago, los cartagineses aprobaron el 1 de diciembre de 1821 el Pacto de la Concordia, que puede ser considerado como la Primera Constitución Política de Costa Rica. En este se establecía lo siguiente: "Costa Rica está en absoluta libertad y posesión exclusiva de sus derechos para constituirse en una nueva forma de gobierno".
Paisaje de San José, siglo XIX 
2.0. Las tres Repúblicas costarricenses
 
Paisaje del Cuartel Bella Vista de principios del siglo XX
A partir de la promulgación del Pacto de la Concordia, la historia política costarricense ha oscilado entre las más diversas vicisitudes, como el incipiente conflicto entre imperialistas y republicanos, las luchas armadas por decidir la capital del país, los golpes de estado, las dictaduras, las guerras civiles y extra-fronteras, y muy diversos intentos de fraguar una República inspirada en los ideales democráticos modernos. Esta historia se ha enmarcado en términos generales en dos Repúblicas constitucionales y una nueva meta - constitucionalmente, sin necesidad de una constituyente.
Las tres Repúblicas costarricenses, han sido tres laboratorios históricos, que demuestran que la Democracia, no es el tipo de gobierno menos malo, sino es en realidad un mito social, perpetuado por las clases dominantes para someter a las clases dominadas al autoengaño colectivo de la autodeterminación de los pueblos. Lo que de hecho ha existido bajo la etiqueta de democracias, han sido oclocracias o degeneraciones del ideal democrático.
3.0 Breve historia del ideal democrático
 
Democracia griega, siglo V. a.e.c.
La democracia o gobierno del pueblo, bien podría considerarse que a lo sumo fue ejercida por los representantes de las "ciudades estado" o "Polis" griegas ( - que se les denomina como ciudades estado, en tanto son totalmente independientes entre sí -), hace 25 siglos, cuando decidieron asumir esta "democracia", palabra griega cuyo prefijo: "deemos" connota: tanto a lo ciudadanos libres de un pueblo (- lo que hoy sería la nación -), como al territorio de un pueblo (- lo que hoy sería el país -) y el sufijo proveniente de "kratos": connota: poder, autoridad, supremacía, que bien podría ser definida en su acepción etimológica como: "el poder de los ciudadanos libres de un pueblo". La "democracia griega, consistía entonces en una asamblea (Ekklesia) conformada por todos los ciudadanos libres (- que en teoría se debían reunir en asamblea todos los ciudadanos griegos libres -), los cuales elegían cada año a diez estrategas (o generales), uno por cada una de las diez tribus ciudadanas. No obstante, se trata de una democracia elitista, pues solamente los varones libres mayores de 21 años tenían el derecho a voto, excluyendo a mujeres, niños, esclavos y extranjeros (- metecos -) de este derecho. Desde esta perspectiva, la democracia griega nunca se cuestionó la legitimidad de su contexto patriarcal, clasista, racista y esclavista.
 
Platón y Aristóteles 
(Detalle de la Escuela de Atenas de Rafael, s.XVI d.e.c)
Incluso los más grandes exponentes del pensamiento griego de la antigüedad, como lo fueron: Platón y Aristóteles, rechazaron los principios de la democracia ateniense, como existía en aquella época, pues llegaron a considerar que muy pocos estaban en capacidad de gobernar. Platón dedica su obra más completa a esto: "La República", pero que en su acepción griega es: "Az Politeía", y el sentido más puntual de esta "Politeia" (- traducida también como Política" -), connota la relación entre los ciudadanos con el Estado, la constitución de una Estado, la forma de gobierno.
Platón es participe de un gobierno de la "Aristocracia" (- aristos, el mejor y krátos, poder) entendida como el gobierno de los mejores,que eran los filósofos, buscadores de la verdad y de un claro sistema ético.
 
 La Política de Aristóteles (texto original griego)
Por su parte Aristóteles, distinguió la aristocracia de la monarquía, gobierno de uno solo, y de la democracia, gobierno del pueblo. En la teoría aristotélica, los pocos ejercen el poder en beneficio del todo. Cuando no lo hacen así, la aristocracia se convierte en oligarquía, gobierno de facción. Expresó esto en su su libro IV de su libro "La Política": "... hemos distinguido tres constituciones rectas (...): monarquía, aristocracia y república, así como tres desviaciones: de la monarquía, la tiranía; de la aristocracia, la oligarquía; y de la república (politeia), la democracia" (- Aristóteles entiende por "democracia" el gobierno de las masas o de los pobres -).
Tanto Platón como Aristóteles, plasman en sus doctrinas éticas, que se encuentran indisolublemente ligadas a sus tesis políticas, una visión de mundo clasista, pues manifiestan sus "intereses de clase", en tanto ellos fueron preclaros exponentes de las clases hegemónicas y económicamente dominantes de la época, enfrentando reaccionariamente los incipientes ideales democráticos que intentaron forjarse como una forma de gobierno o "politeia" del siglo de oro griego hace ya 25 siglos. Se trató pues, de una lucha de clases, entre un viejo orden de oligarquías agrarias, frente a un liberalismo mercantil emergente que intentó fraguar los subversivos ideales de una "democracia", que socavaba el "status quo" de la época .
Aristóteles forjó sus ideales políticos en el contexto de doctrina de la desigualdad natural, en la que considera que lo natural es que el amo domine al esclavo, el hombre a la mujer, y el cuerpo al alma. Se muestra un manifiesto discurso de poder, que se explicita en distintos estratos de relaciones de poder:
1)Relación de poder, como el conflicto en la relación de producción: amo - esclavo, como una base que soporta otro estrato o relación de poder: 2)El conflicto en las relaciones de género: hombre - mujer, que soporta a su vez otro estrato o relación de poder: 3)El conflicto alma -
cuerpo, que sirve de soporte para establecer discursos dualistas de poder: moral, religioso, jurídico y político, que justifican ideológicamente las condiciones privilegiadas de las clases hegemónicas sobre las condiciones no privilegiadas de las clases sociales hegemonizadas. Así los órganos ideológicos del poder político, como la religión y la educación, se encargan que sea masificada la reproducción ideológica de estos dualismos (-como en el caso del cristianismo, que históricamente se convertirá en el platonismo para las masas -), que impone en las clases hegemonizadas, las creencias que servirán para aceptar un modo de producción particular (esclavista, feudalista, capitalista, etc.), como un hecho natural e inmutable.
 
Senado Romano 
(C. Maccari: Cicerón: Catalinarias, 1888)
Por otra parte, la República Romana, sostenida bajo un modo de producción esclavista, fue la primera forma representativa de gobierno tras la democracia directa al estilo griego. El poder legislativo correspondía al Senado y el poder ejecutivo lo conformaban las magistraturas, cuestores, pretores y cónsules entre otros cargos, que eran elegidos por los ciudadanos con derechos, los patricios inicialmente y posteriormente también la plebe, en verdaderas campañas electorales en las que se renovaban, por elección directa, multitud de cargos públicos. No obstante, siempre estuvo sometida a las luchas intestinas de los grandes patricios y militares como clases dominantes en el contexto de sus respectivas luchas electorales. Con la expansión territorial la República se convirtió en difícilmente gobernable y degeneró en los Triunviratos. Finalmente, se convirtió en Imperio de manos de Julio César y, sobre todo de Augusto.
 
Fresco con esclavos romanos
Roma antigua fue un ejemplo preclaro como los sistemas políticos que pauperizan grandes masas de seres humanos, desembocan en luchas entre las clases sociales, como, las que se suscitaron ya desde el siglo II a.C. entre patricios, équites, plebeyos y esclavos.
Estos conflictos se hicieron manifiestos desde los tiempos de Tiberio Graco (130 a.JC.), cuando los patriotas habían intentado liberar al país del dominio de los grandes terratenientes y repartirlo entre la gente sin tierras, pero fueron ahogados, golpeados o apedreados hasta morir y los usureros y especuladores regresaron.

 
 Fresco con labores de esclavos romanos
Los grupos hegemónicos romanos explotaban despiadadamente a los granjeros y pequeños arrendatarios, los expulsaba, les compraba las tierras, les arrebataba toda posibilidad de progreso. Así, los campesinos fueron reemplazados por los grandes terratenientes y los trabajadores libres por los esclavos, cuyo número crecía con cada guerra. No había alternativa. Pandillas de granjeros expulsados atestaban los caminos, se dedicaban al robo, se escondían en las montañas.
 
 Rebelión de esclavos en antigua Roma
Esto llevó a una gran a rebelión de los gladiadores y esclavos huidos de sus amos y que dio dio a miles de esclavos en toda Italia una esperanza de libertad, unos 70.000 personas (incluyendo a mujeres, niños y ancianos), formando un pavoroso ejército y encabezado por el gladiador tracio: Espartaco, hicieron temblar a la legión imperial romana y un ejército de esclavos humilló a la todopoderosa Roma (74-71 a.C).
 
 Legión romana
Para vencerlos, el Senado Romano se vio obligado a traer del extranjero las veteranas legiones, lo que finalmente significó una masacre para las tropas rebeldes. No obstante, el nombre de Espartaco se convirtió en sinónimo de rebeldía, de lucha por la libertad y por la igualdad entre los seres humanos. Su leyenda ha servido durante siglos a las causas y rebeliones (tanto personales como colectivas) que se han producido desde entonces, y ha quedado impresa en la memoria colectiva de la mayoría de ciudadanos libres de este mundo. Sirvió de inspiración al movimiento marxista internacional, como demuestra la formación de la "liga espartaquista" en los años de la oposición marxista de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, en el partido socialdemócrata alemán.