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sábado, enero 03, 2015

Los Hedge Funds, el marginalismo austríaco y la debacle económica mundial

En la desregulación, de los instrumentos financieros derivados, se encuentra en el núcleo del desplome económico mundial, que terminaron por convertirse en activos tóxicos. El problema de base, no ha sido resuelto aun, sino todo lo contrario, se han inyectado billones de dólares/euros en rescates bancarios, a partir de los erarios públicos, lo cual ha anulado el "riesgo moral" de los agentes de mercado; por lo que ahora, se encuentran en plena desregulación, en libertad total de flujo de capitales y activos, y sin atender a ningún principio de riesgo/incertidumbre de mercados; esto pues, cualquier fracaso de los agentes de mercado, se convertiría en sistémico y por ende, serán rescatados por lo que los Bancos Centrales, los cuales seguirán emitiendo deuda inorgánica pública para salvar las deudas privadas. Entonces, la pregunta no es si todo el sistema económico global está destinado a caerse, sino ¿cuánto podrán los erarios públicos y las divisas nacionales, seguir sosteniendo este tipo de deudas privadas.

Una de las expresiones más conspicuas del tipo de movimientos financieros que requieren plena libertad económica, el libre flujo de capitales desregulados, son los fondos de inversión libre o Hedge Funds (Fondos de cobertura). El objetivo de un hedge fund es revalorizar el dinero depositado por los inversores, y para ello se acude a todos los mercados financieros (acciones, deuda privada, deuda pública, futuros, etc.) buscando rentabilidades. Es decir, se trata de especular sin riesgo, y para eso prácticamente todo vale. 
Pero, surgen diversas preguntas, como: ¿qué da el valor a los capitales dinerarios utilizados en este tipo de movimientos financieros?, ¿de dónde provienen?, ¿cómo se han producido?. ¿Cómo se establece el valor/precio de un servicio o de un bien (mercancía?, ¿Oferta versus demanda?, ¿Valores marginales subjetivos?, ¿Valores de presente versus valores de futuro?, ¿cuál es el vínculo de los precios/valores con la economía productiva real?. 
El marginalismo económico, es una teoría económica, que ha permeado los mercados financieros. De tal manera que se establecen valores presentes, sobre la base del precios futuros, es decir, es el teorema de la utilidad marginal, desarrollada por la Escuela Austríaca, por economistas burgueses como Carl Menger, E. von Böhm Baverek o F. Hayek. Las tesis de la utilidad marginal de la escuela austriaca de economía, son las que facultaron la creación de gigantescas ficciones financieras, convirtiendo pasivos (deuda privada), en activos financieros derivados sobre utilidades futuras, y los cuales, cuando el soporte financiero proveniente del sector trabajo, de los ahorrantes, de los cotizantes, de los casa-habientes, de los sustentadores de valor-trabajo real, no pudieron soportar la gigantesca pirámide Ponzi invertida que recaía sobre sus espaldas, todo el esquema financiero de desplomó, y se dejó caer todo el peso destructivo sobre los trabajadores y los casa-habientes.  Un caso, del poder de estos tipos de instrumentos financieros desregulados, lo mostró George Soros, quien utilizó su Hedge Fund para especular contra la libra esterlina. Primero George Soros pidió prestado 15.000 millones de libras esterlinas, y las cambió sigilosamente a dólares. El objetivo de Soros era apostar en corto con las libras, es decir, apostar a que perderían valor. Cuando tenía todo preparado y quiso atacar se las arregló para que fuera muy sonado: convocó a los medios y anunció que estaba convencido de que la libra caería.
Entonces vendió masivamente sus libras prestadas y envió así la señal al mercado de que la libra caía de verdad (en efecto, la venta masiva, sumada al miedo del resto de tenedores de libras(psicología de rebaño), hizo que cayera). El gobierno británico respondió con todas sus armas de política monetaria, pero tras gastar más de 50.000 millones de dólares tuvo que rendirse: los especuladores le habían vencido. Con la libra por los suelos Soros compró 15.000 millones de libras (que ahora valían muchos menos dólares) y las devolvió (era un préstamo). Las ganancias fueron descomunales, y la enseñanza más: un especulador, a partir de la desregulación promovida por los criterios de libertad económica,  uno solo, podía hundir a un país entero, pero cientos o miles, se encargaron de hundir el mundo. Por eso, es fácil evidenciar que  tras los países mejor rankeados con los índices de libertad económica, se ocultan las mayores deudas privadas del mundo, que luego son convertidas en deudas públicas (bail-out), transfierendo los costos de la bacanal privada de los mercados a los activos de los estados, a los servicios sociales, de salud y de educación, al trabajo y la vivienda de millones de personas y finalmente a los recursos de los ahorrantes bancarios (bail-in). Es una tragedia planetaria, producto de los dogmas del fundamentalismo de mercado y del mercenarismo financiero derivado. 


sábado, agosto 01, 2009

¡Pero si el emperador está desnudo!.

1.0. Ideología encubierta con piel de cientificidad
La crisis desatada por el estallido de las burbujas subprime, ha dejado al desnudo el carácter pseudo-científico de las tesis económicas sostenidas por los enfoques neoclásicos como el monetarista de la Escuela de Chicago y el marginalista de la Escuela Austríaca. Tal situación, recuerda el cuento del "Traje nuevo del Emperador", quien obligó a sus súbditos a aceptar la notabilidad y elegancia de su nuevo "traje" y que quien que no aceptace tales cualidades del traje, eran tontos de remate (-argumento de expediente de inmunización). El Emperador salió a lucir en público su majestuoso traje nuevo, y todos los súbditos debían elogiarle. Pero la verdad es que los tontos de remate fueron los que aceptaron la existencia de dicho traje invisible. Así lo grandes líderes de los bancos centrales se convirtieron en cuasi-sacerdotes de las "tesis monetaristas dominantes", es decir del "traje invisible del emperador" y quien se atreviese a contradecirlos era un loco o suicida económico. Pero el estallido de la burbuja subprime, dejó al desnudo, que como el emperador, quedaron en ridículo y no les ha quedado más que guardar silencio ante tan estruendoso desplome de sus creencias. 





El monetarismo y el marginalismo, quedaron en evidencia como constructos ideológicos pseudocientíficos, alevosamente forjados para crear mercados financieros desregulados, para imponer globalmente el libre flujo de capitales y activos, para la emisión de dinero inorgánico y con ello fomentar la especulación financiera y bursátil, prácticas que quedaron institucionalizadas por una serie de recetarios neo-liberales, en el Banco Mundial, el FMI y especialmente en el denominado como: "Consenso de Washington", recetarios que permitieron realizar ajustes estructurales en las economías de muchos países, por medio de doctrinas de shock, que anulan la resistencia social ante los recortes en los servicios sociales y las masivas privatizaciones de los recursos naturales e industrias más rentables de sus países. No obstante, la esperpéntica concentración de riqueza en ciertos sectores y la brutal concentración de la miseria en el grueso de la poblaciones, dejó en evidencia que las supuestas "curas" económicas, resultaron mucho más perniciosas que la enfermedad que intentaban curar, y que no tenían más que una promesa de luz al final túnel, la cual nunca llegó, y que no era más que una ingenua perspectiva de la complejidad social, que se trataba de una postulación unidimensional de la naturaleza del ser humano, de la primacía de los intereses comerciales por encima del bienestar social y la preservación del medio ambiente; por eso la crisis dejó al desnudo a los gurús monetaristas y el pueblo ha gritado en coro: "¡Pero si el emperador está desnudo!"; y sí, por supuesto, el emperador o las "leyes del libre mercado" y las "recetas neoliberales de shock y austeridad", han quedado al desnudo. Más bien la connotada tesis de una  "mano invisible"  que regulaba los mercados según Adam Smith (-y que según este autor en "La Riqueza de las naciones" es en realidad la mano de un Dios providente-), ha mostrado que es un postulado tan absurdo y anticientífico, y seguirlo sosteniendo es como si la termodinámica estadística de la física actual acudiera para dar sus explicaciones científicas a entidades como "el calórico" o "el flogisto", y como que la física relativista quiera seguir sosteniendo entidades como "el éter". Por eso, se requiere una teoría del valor, sustentada en el trabajo real, en la economía real, en las relaciones de producción concretas y no en ficciones financieras. 
2.0. Las crisis de finales de la primera década del siglo XXI
En EE.UU. se está presentado a finales de la primera década del siglo XXI, las peores crisis económicas que se haya dado desde la gran Depresión de los años 30´s. Iniciada como una burbuja inmobiliaria, generada por transacciones especulativas con hipotecas altamente riesgosas, se traslada al sector financiero y de ahí se expande como una metástasis a los otros sectores de la economía y a las otras grandes economías del mundo. Los economistas encargados de dirigir las políticas monetarias comienzan a tomar decisiones, que resultan erráticas y lo hacen dando tumbos de ciego, dejando al desnudo que sus acciones no se encuentran fundamentadas en teorías económicas tan sólidas como han querido aparentar.
2.1. Un fantasma recorre Wall Street: la estanflación
El fantasma que aun recorre Wall Street y de cuando en cuando, le quita el sueño a los economistas de la Reserva Federal (Banco Central de EE.UU.), es la gran Depresión iniciada en el año 1929. Esta crisis representó una reevaluación de las teorías económicas capitalistas, y se intentó dar cuenta de qué fue lo que llevó a la misma. El más importante análisis lo realizó el economista británico John Maynard Keynes, quien en su obra: "Teoría General del Empleo, Interés y Dinero", de 1936, quien explicó, como los supuestos mecanismos de auto-corrección de los mercanismos podían no funcionar en la práctica. En este sentido dio cuenta de cómmo una política no intervencionista durante una recesión, conllevava a una disminución en el consumo, y si el consumo se reducía, a continuación caerían los tipos de interés.  De acuerdo con los postulados de la economía clásica, la reducción de los tipos de interés lleva al aumento del gasto en inversión, y la demanda se mantendría constante. No obstante, Keynes dio cuenta que la inversión no necesariamente debía aumentar de forma automática como respuesta a una caída en los tipos de interés. Las empresas hacen sus inversiones sobre expectativas de beneficio.  Así que, si se puede pronosticar una caída en el consumo a largo plazo, las empresas de análisis de tendencias bajarían las expectativas de ventas futuras, de tal manera que no querrían invertir en el aumento de la producción futura, incluso si los tipos de interés más bajos hacían el capital más barato. Entonces, contrariamente a la denominada como: "ley de Say", la economía se dirige entonces a una depresión general. Y fue esto lo que sucedió en grado extremo durante la Gran Depresión, es decir una dinámica de auto-refuerzo, donde las quiebras eran comunes, y la inversión, que requiere un cierto grado de optimismo, era muy poco probable. Por eso, para Keynes, no se puede contar con el sector privado para crear demanda durante una recesión, el gobierno tiene la responsabilidad de crear esa demanda durante ese período, incluso si tiene que entrar en déficit. Así las tesis de Keynes dominaron a partir de la Gran Recesión y en el capitalismo tardía post-guerra, hasta pasada la crisis de los 70´s, cuando fueron reemplazados por modelos neoclásicos de libre mercado en las últimas décadas del siglo XX y que desembocaron en la gran Recesión del 2008.
2.2. Contrapunto de teorías económicas
Por otra  parte, se esbozaron las postulaciones económicas de la escuela austriaca: L. von Mises, F. Hayek y la reelaborada versión de Murray N. Rothbard, y que es esbozada en su obra: "America’s Great Depresión" (1963). Así también, la versión monetarista de la Escuela de Chicago presentó su propia versión, con Milton Friedman y Anna Schwartz: "A Monetary History of the United States, 1897-1958" (1963).
Las respuestas de las causas de la gran Depresión difieren entre sí. Para el modelo de Friedman- Schwartz fue la contracción monetaria, para el modelo de Rothbard fue la expansión monetaria. Esto porque Rothbard busca el causante en 1924, cuando se inicia una expansión crediticia. Mientras que la contracción monetaria de Friedman- Schwartz fue un problema de liquidez.
Por otra parte, el modelo austriaco, propone que la única salida para este tipo de crisis es dolorosa, pero rápida. Cuanto más se la posterga, más díficil es salir sin un colapso del sistema (devaluación + inflación + recesión), por lo que se debe dejar que quiebren las entidades financieras que han hecho inadecuadamente sus transacciones. 
Esto, a su vez, habría producido una disminución de la cantidad de dinero. La Fed en los 30´s observó pasivamente como la oferta monetaria se contraía.
Por su parte, Friedman y Schwartz llegaron a la conclusión de que el Fed habría sido la responsable de la gravedad que tuvo la Gran Depresión, por no haber hecho lo que se suponía que podía hacer. Si la oferta monetaria se reduce por una demanda de saldos reales, es necesario inyectar más para evitar esa demanda, y así se evita una contracción crediticia(-un emparche para evitar el estrangulamiento de la necesidad de efectivo de la estructura económica-), que en el modelo Friedman y Schwartz fue la causante de la crisis de los 30´s.


La Fed, tenía la capacidad de controlar, aunque de manera imperfecta, la cantidad de dinero, que correspondía en buena medida a billetes de banco supuestamente respaldados por oro y depósitos a la vista. En cambio el modelo de perfil austriaco de Rothbard, parte de la base de que el dinero es aquel bien que las personas consideran como medio de intercambio de aceptación generalizada. Cuando los individuos entendieron que el oro no alcanzaba para respaldar todos los billetes, abandonaron esta ficción monetaria, dejaron de aceptar billetes y exigieron su oro de vuelta.

Ante este escenario, el Fed habría perdido la capacidad de controlar la oferta monetaria. Desde este punto de vista, la responsabilidad del Fed radicaría en las políticas que mantuvo durante la década de los 20´s, que condujeron a la desconfianza del público en la convertibilidad del papel moneda en oro. Una vez perdida la confianza, la contracción monetaria habría sido inevitable, a menos de que se confiscara todo el oro y se obligara a los ciudadanos a aceptar el papel moneda, lo que finalmente se hizo durante el gobierno de Roosevelt.
2.3. Arrecian los vientos huracanados de la crisis financiera
En la crisis iniciada hacia finales del 2007 y que se recrudece a partir del primer trimestre del 2008, aun cuando buena parte de las entidades financieras se encuentran gravemente afectadas, el primer caso verdaderamente dramático que se presentó, fue el banco de inversiones estadounidense: Bear Stearns, y este, de acuerdo a las tesis austríacas, debería haberse liquidado, por el fracaso de sus transacciones riesgosas propiciadas por la voracidad financiera típica de una ética de negocios basada en el utilitarismo egoísta. Pero entonces, las altas autoridades (Fed, Secretaría del Tesoro) parecen apoyarse más bien en las tesis económicas del monetarismo de la escuela de Chicago(-Friedman y Schwartz-), y para impedir la contracción de la masa monetaria a partir de la desaparición de su capital especulativo, la Fed interviene con U$ 29000 millones de recursos del erario público, con una intermediación que fue brutalmente especulativa por J.P. Morgan, pues el gangsterismo de Wall Street, manipula las cosas de tal manera que las acciones de Bear Stearns pasen en menos de una semana de U$ 70 a U$2, y en menos de la siguiente semana le ofrecen U$10, para salvar un poco las apariencias de lo que en el fondo fue un verdadero latrocinio que involucró a la Reserva Federal y a la Secretaría del Tesoro de EE.UU.

lunes, junio 08, 2009

Costa Rica en recesión: Contracción económica proyectada aumenta a: - 4.10 % (según EIU)

Nuevas proyecciones
de contracción económica para el 2009:

CEPAL: -3.0 %(revisado en Julio)

Banco Central de Costa Rica: -1.8%

The Economist (EIU): - 4.10 %.
Según CEPAL la recesión afectará principalmente
a economías abiertas:
las centroamericanas(CAFTA)
y en norteamérica (NAFTA).



Costa Rica:
primer país del CAFTA en recesión, y
una de las peores recesiones en América Latina.

Proyección de tasa monetaria de cambio:
¢637.10 por US $ 1.00


Desempleo superará el 8,5%
(50000 nuevos desempleados en un año).

El fantasma de la pobreza y la miseria,
recorren los hogares de cientos de miles de costarricenses
.


Caída en picada de los ingresos públicos totales:
-8,5% entre enero y abril.

Caída en picada en los ingresos aduaneros: -21%.

Déficit en Cuenta Corriente:
US $ -5,698,000,000
(2008, The World Factbook, CIA).

De vuelta al FMI y al BM: Los victimarios contraatacan:
líneas de créditos por un total de
US $ 1.235 000 000 de dólares,
para cubrir el déficit.

Un déficit fiscal de US $ 220 000 000,
y creciendo aceleradamente,
intenta ser resuelto con
el aumento endeudamiento externo
para sostener gastos públicos ordinarios,
y que pone en riesgo las calificaciones financieras
de las empresas nacionales.

Cuando menos se duplicará el ritmo de desempleo,
en el 2009, según la OIT.

Familias ahogadas en deudas
y reduciendo el consumo alimenticio básico.

El plan escudo se desploma
y muestra su farsa.

Depredación salarial de las clases obreras
por parte del contubernio
de los sectores político-empresariales.

El sector financiero privado acude al gobierno por ayuda.

Se le retornan US
$ 10 000000 al BCIE,
por parte del erario público,
que fueron erogados en prebendas políticas,
en la campaña a favor del TLC.

Nueva alzada en los precios del petróleo
y de otras materias primas,
auguran un agresivo ciclo inflacionario.

Costa Rica en la picota: "Maldita sea la patria falsa"


Se desploma el aparente crecimiento económico que la nación costarricense había venido ostentando, y como el cuento de "El traje del emperador", la crisis mundial deja al desnudo la economía tica, mostrando que tal traje de "progreso económico" era sencillamente ficticio, y que la ostentación del nivel de vida de diversos sectores de la población costarricense ha sido fatua, sostenida tan solo sobre la apariencia. Por el momento, el éxito social en este contexto ficticio, privilegiaba a los anillos enraizados institucionalmente de grupos que hacían gala de una mediocridad superlativa y prácticas corruptas socialmente naturalizadas, como a políticos genuflexos, quiénes son la máxima expresión de la ligereza promiscua con la que muchos ticos y ticas han encontrado como solución a sus pretensiones pecuniarias.

Esta es una dinámica social ligera y de prácticas alevosamente corruptas, -sostenidas como modus vivendi de algunos de los representantes de la plutocracia costarricense, y las cuales han permeado los más diversos sectores de la población costarricense-, que se encuentran en un momento crítico; pues las coyunturas económicas actuales, pueden derrumbar estrepitosamente las estructuras del estado burgués costarricense, que se sostenían artificiosamente. Así pues, por una parte un déficit en cuenta corriente descomunal y cuidadosamente encubierto por sus gobernantes, con tal de seguir endeudando a la nación, y así poder sostener su tráfico de influencias, a la vez que propulsan sus amañadas prácticas electoreras, cuyo pilar fundamental ha sido un descarado clientelismo político. Estas prácticas han permitido la instauración de una arrogante e impune clase cleptocrática.
La expresión superlativa de estos anillos cleptocráticos costarricenses, fue la danza del becerro de oro en que se convirtió la campaña a favor de la aprobación del TLC (CAFTA), habiendo sido un lujurioso carnaval de financiamientos espurios, en el contexto de una verdadera lucha de clases, con las que se buscó aplastar a la clase obrera y reprimir así su grito popular, que se negaba a aceptar las exigencias impositivas de la firma de este Tratado de Libre Comercio con EE.UU., en tanto que se trataba de un gigantesco caballo de Troya, que en sus macabras entrañas, no tenía nada de libre ni de comercio, sino que traía un plan fraguado con alevosía, nocturnidad y premeditación, por un contubernio entre grupos plutocráticos costarricenses y diversos oligopolios transnacionales; que tenían como consigna fundamental, desmantelar los vestigios del estado de bienestar social forjado en Costa Rica con mucho esfuerzo en el siglo XX. La aprobación de este tratado, por medio de las más diversas matrafulas jurídicas y legislativas, transformó la estructura jurídica, económica y social del Estado costarricense; en detrimento del pueblo costarricense, favoreciendo así, a los sectores plutocráticos y a los oligopolios transnacionales, de manera prácticamente irreversible; a no ser que por condiciones políticas excepcionales, como las acontecidas en 1948, se desarme desde sus cimientos, la actual estructura de este tipo de "estado de derecho burgués".
Las cantidades de dinero que fluyeron, en este carnaval de prebendas y compra de conciencias, son sencillamente inconmensurables. El encubrimiento de estas orgías cleptocráticas, ha sido propiciada por un burdas estrategias de alienación, que son planificadas alevosamente por los estrategas de los medios de comunicación, que construyen un muro mediático, con tal de mantener en un estado de enajenación, al grueso de los ciudadanos(as) costarricenses, que son reducidos a obreros explotados y consumidores conspicuos. Este consumismo conspicuo, se construye en un proceso de socialización, que es promovido por los estilos ostentosos de vida de ciertos sectores sociales y que alcanzan una amplia resonancia por los aparatos de alienación mediática. Se propicia entonces el consumo compulsivo por imitación y con ello poder equiparase con los niveles de ostentación consumista de los otros. Es precisamente este fenómeno social, donde se ha manifestado el consumismo conspicuo como una válvula de escape para amplios sectores de la población costarricense, al sentirse excluidos de las grandes fantasías que promete el marketing y la publicidad, y que a su vez, permite el tornillo sin fin del ciclo de: "consumo / despilfarro / desecho", como instrumentación alevosamente planificada para satisfacer la voracidad de los diversos agentes dominantes del capitalismo oligopólico.

Pero ha sido entonces un consumismo ficticio, sostenido con base en créditos insostenibles, por lo que ha llegado la hora en que se ahogan en deudas, que ya tienen unos 400 000 000000 de colones de deudas en tarjetas de crédito y cada vez, son más las familias que quedan reducidas a la insolvencia.
No obstante, debe considerarse que este consumismo conspicuo, es propiciado por la ruptura de la cohesión social, a partir de la fetichización de las mercancías. Los individuos entonces, se relacionan socialmente, tan solo en función de las mercancías y que por ende se han transformado en fetiches.En este sentido las personas son rebajadas a mercancías y las mercancías adquieren un estatus de mayor valía que las personas. Este tipo de ruptura de la cohesión social, conlleva a los individuos a estar sujetos a procesos de alienación económica y que imposibilita la emancipación de los obreros de su condición de explotados y consumidores conspicuos. (-cualquier intento de defensa gremial o sindical de derechos laborales, es anatemizada ad portas, por los ideólogos y diversos representantes de los sectores plutocráticos-).

Esta ruptura de la cohesión social, del desmembramiento del sutil entramado de las relaciones sociales fundamentales, sobre las que se construye las cualidades básicas de la naturaleza humana; y su derivada fetichización de la mercancía, que se reifica (cosifica) el valor del ser humano y las relaciones humanas, reduciéndolas a relaciones mercantiles, cayendo estas por debajo del valor monetario y de las relaciones monetarias, por ende, obtener dinero y mercancías es el fin, y las cualidades de los medios para lograr tal fin, resultan irrelevantes en este contexto, incluso si se tiene que pasar por encima
del dolor humano y de la vida de otras personas.Y esta es "la guerra de todos contra contra todos"(-Bellum omnium contra omnes-, T. Hobbes), que se da en todos los niveles de la sociedad costarricense, empezando por la criminalidad en las calles (-hecho muy conveniente, para proteger los intereses pecuniarios de los diversos sectores plutocráticos, pues así la tensión social y las frustraciones individuales, se canalizan de manera no consciente y por medio de la violencia, entre los mismas relaciones sociales presentes en estratos bajos y medios de la población y evitándose así que esta tensión se traduzca en una lucha de clases, tal que la violencia de los grupos pauperizados se oriente consciente y organizadamente contra los grupos política y económicamente dominantes.-). Entonces el nivel de criminalidad inicia en las calles y continúa con los sobornos descarados en los cinco poderes de la República como los que se evidenciaron en la campaña a favor de la aprobación del CAFTA, luego las descarnadas y sucias luchas por el poder político, para que con todo ello mantener así vigente, una oclocracia con antifaz de democracia. Entonces la violencia en las calles no es una causa, es el efecto de la sustentación del "status quo" de las estructuras y prácticas político-económicas por medio de actuaciones intrínsecamente corruptas, sostenidas alevosamente por los anillos oclocráticos de unos reducidos grupos de entronados plutócratas. El aumento de la violencia en Costa Rica, no debería ser buscado en las calles o en los barrios marginales, en tanto es posible hallarla en el "modus vivendi" de los "cacos de cuello blanco", que se encuentran principalmente relacionados con los distintos poderes de la República, y que con desenfadado cinismo son los sustentatarios de un "status quo", que les garantiza una procaz vida de privilegios, a costa del dolor humano del grueso de la población costarricense.La sustentación de los más diversos privilegios de unos grupúsculos que tienen acceso al poder político y económico, se posibilita por medio de las más diversas estrategias de alienación colectiva, alevosamente planificadas por parte de los ideólogos de estos grupúsculos, apelando a los recursos de la más baja estirpe que puedan ser imaginados, permitiendo fomentar compulsivamente la masificación de la estulticia y exaltar los más bajos instintos de la especie humana. Todo ello, con tal de ocultar las matrafulas que se tejen en los entretelones de las entidades políticas y financieras; y con tal de mantener así sus garras en el poder gubernamental, por medio de sofisticadas y caras maquinarias electoreras, que encuentran su sustento en un clientelismo político superlativo y descarado. Un secreto a voces, es que el poder gubernamental inyecta recursos públicos, del mismo explotado y empobrecido pueblo costarricense, para utilizarlo en promover por medio de estas caras maquinarias electoras, al próximo(a) títere de turno en el poder político. Una vez obtenido el poder gubernamental, se procede a reproducir sistemáticamente los patrones sustentatarios de este tipo de ensamblaje político, por medio de los órganos ideológicos del mismo estado costarricense, como lo es el sistema educativo estatal, sesgadamente sustentatario de las creencias burguesas; como por medio de los órganos de coerción e intimidación con que cuenta el gobierno, desde las estructuras policiales deliberadamente organizadas para reprimir revueltas, por parte del Ministerio de Seguridad, hasta la DIS, que es la policía política al servicio de los intereses poco transparentes del nepocrático dúo de los hermanos Arias. A esto se añade los procesos de alienación colectiva propiciados por los diversos tipos de religiones, que son reproductores de una ideología de las clases dominantes y son replicadas con amplia resonancia en los medios de comunicación de masas. Esta alienación se traduce en mecanismos de evasión de la propia y cruenta realidad, por medio de las más diversas ficciones, como: fanatismos religiosos, agresiones físicas y verbales en las "barras" de los equipos de fútbol, los juegos de azar, el consumismo conspicuo, la violencia intrafamiliar, las relaciones sociales violentas, el consumo de sustancias tóxicas, que se traducen en diversos fenómenos, como una permanente "cultura del guaro", que conlleva a miles de muertes en las calles por accidentes de tránsito. Todo estos fenómenos dan cuenta de la pobre y miserable vida cotidiana y alienada de un tico promedio.

Tal alienación colectiva, propicia que los políticos, títeres de poderosos sectores plutocráticos, han convertido a Costa Rica en un prostíbulo fiscal, a la vez que en la Tailandia del traspatio gringo. Una prueba evidente de ello, ha quedado manifiesto con que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), considera a Costa Rica, como paraíso fiscal, y que ni más ni menos, se encuentra entre los cuatro más significativos de su lista negra.
La OCDE ha estimado cuatro criterios para definir un paraíso fiscal: impuestos insignificantes o inexistentes, ausencia de transparencia en el régimen fiscal, carencia de intercambio de información fiscal con otros Estados y el hecho de atraer a empresas fantasmas que desempeñan una actividad ficticia. No obstante, la OCDE, ante el compromiso de adoptar los estándares internacionales, ha pasado a Costa Rica a la lista gris de los paraísos fiscales.--