lunes, diciembre 02, 2013

¡Índices de Libertad Económica!:Farsas alevosas que ocultan deudas privadas catastróficas

Tras los países mejor rankeados con los índices de libertad económica, se ocultan las mayores deudas privadas del mundo, que luego son convertidas en deudas públicas (bail-out), transfierendo los costos de la bacanal privada de los mercados a los activos de los estados, a los servicios sociales, de salud y de educación, al trabajo y la vivienda de millones de personas y finalmente a los recursos de los ahorrantes bancarios (bail-in). Es una tragedia planetaria, producto de los dogmas del fundamentalismo de mercado y del mercenarismo financiero derivado. 



 
La manera alevosa de manipular la información por parte de los exponentes de la economía burguesa, quedó en evidencia recientemente, en lo que se ha denominado como "error" de Reinhart y Rogoff (- Ver: La pseudociencia de la economía burguesa: el error Reinhart-Rogoff -), que más que un simple error, es un horror descomunal que ha tenido implicaciones sobre los rescates financieros de muchas naciones y millones de personas. 
Pero, también queda en evidencia, que este tipo de economistas, distan mucho de ser científicos buscando resultados fiables, conocimiento verdadero, pues son más bien un tipo de ideólogos, al servicio de las agendas de algunos sectores de poder económico mundial, por lo que sus informes, no sólo fraccionan la realidad de los sistemas económicos concretos,  sino que permiten justificar teóricamente la toma de decisiones que garantiza la acumulación dineraria en una parte y el sacrificio del presente y el futuro económico y social de millones de personas. 

Tal fragmentación de la realidad, las farsas teóricas, falacias y falsedades, son comunes entre este tipo de ideólogos, que en no pocas ocasiones se autodenominan "liberales" y defensores de la "libertad económica" de las naciones. 

No obstante, descubrir el error de Reinhart y Rogoff, no sólo es una prueba patente, que ni se sigue una metodología de investigación científica, ni se asume responsabilidad  ética sobre los impactos sociales de tales resultados, pues son millones de seres humanos, en sus necesidades básicas que se verán afectadas.  De hecho, el análisis de la deuda realizado por Reinhart y Rogoff es fragmentario, dado que rinde única importancia al endeudamiento público (de ahí la exigencia de los planes de austeridad a muchas naciones) pero genera una exclusión selectiva alevosa, cuando invisiviliza los  peligros de la deuda privada. 

El informe de marras, asume sus resultados como objetivamente "científicos", y se toman como punto de partida para instaurar los planes de austeridad que hoy tienen a Europa en una recesión tan brutal como innecesaria.  Este es el momento, que no se han exigido las explicaciones, sobre el hecho qué dejaron fuera la deuda privada, que es la que hoy tiene paralizada la economía por el efecto del desapalancamiento. Ni mucho menos, se ha tomado en consideración los errores y sesgos descubiertos en el infome, para corregir los errores y cambiar las políticas económicas sobre los países de la zona euro. 

  Deuda pública y privada como porcentajes del PIB

El Wall Street Journal publicó un mapa interactivo con la evolución de la deuda pública y privada como porcentaje del PIB desde 1990 hasta 2012, para una importante cantidad de países, incluyendo a los más grandes y endeudados como Estados Unidos, Japón, Holanda, Reino Unido, Alemania, España e Italia, que he reunido en esta gráfica.
 Deudas pública versus deudas privadas, respecto del PIB, desde 1990

Resulta particularmente preocupante, cómo los agentes causantes de la crisis mundial, no sólo no han resuelto los factores que hicieron estallar la burbuja subprime, sino todo lo contrario, se han mantenido, dentro de una inmensa bacanal de endeudamiento privado, de especulación bursátil con instrumentos derivados, que fue lo que llevó a un nivel de insolvencia tal, por parte las deudas privadas, tanto del sector financiero como corporativo, que tuvieron que ser asumidas por los estados y se convirtieron en deudas públicas, generando una espiral en ascenso, tanto de las deudas privadas, como de las deudas públicas, y que obligan al erario público a hacer gigantescas emisiones dinerarias inorgánicas, para realizar rescates financieros billonarios al sector privado, por parte del los Bancos Centrales, y que más que ser una solución temporal, cinco años después, parece haberse convertido en permanente, mostrando que las teorías económicas vigentes del capitalismo, son incapaces de dar cuenta de la realidad económica, mucho menos de poder dar una solución permanente a los factores causantes de la crisis. Lo que los organismos financieros internacionales y los bancos centrales de las naciones han hecho ante la descomunal crisis producto de la desregulación y endeudamiento del sector privado (¿libertad económica?), han pretendido para mantener a flote sus sistemas financieros y bursátiles, ha sido emitir deuda y más deuda, para evitar que todo el sector privado se desplome de manera sistémica. Además, los bancos centrales, como la Reserva Federal de la FED de EE.UU., no solo hacen trillonarias emisiones inorgánicas para poder seguir pagando los gastos básicos estatales, sino que tienen que intervenir en directo en los mercados financieros y bursátiles, tanto para rescatar bancos, como para la compra directa de activos financieros y bursátiles (¿tóxicos?), como si fuera otro agente de mercado y es  por eso que las bolsas han hecho verdaderas orgías con fondos provenientes de los erarios públicos, alcanzando récords históricos, por eso, es que en la actualidad los mercados aparentan que la crisis financiera parece ser superada (-Ver: Se acabó el recreo-).

Pero la economía real está desmantelada, por lo que el sector productivo de la U.E., Japón y EE.UU., no es capaz de echar a andar sus motores económicos, de tal manera puedan solventar eventualmente tanto al deuda pública, como la deuda privada. Todo lo contrario, las deudas siguen creciendo exponencialmente, pues EE.UU tiene un 86.4% de Deuda Pública y 259.8% de Deuda Privada respecto de su PIB. Y permanentemente tienen que estar pidiendo al Congreso de EE.UU. que levante el tope de la deuda, para seguir haciendo emisiones inorgánicas y así mantener la farsa, que son la mayor economía del mundo. Pero el sistema total se encuentra colapsado y tienen que endeudarse para poder pagar sus gastos básicos y seguir sosteniendo de manera artificiosa el sistema financiero y bursátil (Ver: Los acreedores advierten:la burbuja de la deuda estallará y provocará la peor crisis). Aun cuando aparecen informes de algunos indicadores, que parecen ser positivos, como es el caso que se reporta que el desempleo disminuye, lo cierto es que luego de cinco años de crisis, los indicadores de desempleo abierto (atenuados por un subempleo que lo triplica, pues se contabilizan como empleados diferentes, aquellos que trabajan fraccionariamente por horas, y en diversos empleos parciales y temporales), es más lo que ocultan de los millones de personas desempleadas y que ya no encuentran empleo, ni solicitan asistencia pública por desempleo, que lo que se reporta oficialmente que es un 7.6%. De hecho los datos no oficiales e independientes, reportan un desempleo abierto de 14,3% (-Ver: Unemployment Is Really 14.3%. -- Not 7.6%).

  No obstante, los tanques de pensamiento de sectores conservadores, que se autodenominan como "liberales", defensores de la libertad, del éxito económico, de la liberalización de las economías, de la economía de mercado; en torno a a la actual crisis económica global, jamás han aceptado la responsabilidad de las teorías económicas a las que se adhieren, y por medio de una serie de hipótesis auxiliares, ad hoc, de manera anti-científica, han protegido el núcleo duro sustentador de sus doctrinas capitalistas. El cinturón protector de hipótesis ad hoc, se realiza, exculpando la responsabilidad de la desregulación de los mercados financieros, todo lo contrario a como sí lo reconoció el mismo ex Presidente de la Reserva Federal de EE.UU.Alan Greenspan, en octubre 23 de 2008, frente al Presidente del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental del Congreso de los EEUU, que investigaba las causas de la crisis financiera (Ver: Greenspan, reconoce su error). 

Greenspan, quien estuvo al frente la política monetaria estadounidense entre 1987 y 2006, reconoció que los mercados "deberían estar mucho más regulados para impedir el peor tsunami financiero del último siglo", lo cual es un "mea culpa" tardío, pues mientras estuvo al frente de la FED, aceleró el proceso de desregulación, que permitió a los mercados financieros multiplicar los sofisticados derivados financieros o instrumentos derivados como productos financieros,  cuyo valor se basa en los precios de otros activos, tal y como lo son los fondo de inversión libre (Hedge Funds) y las permutas financieras (swaps). 
Una de las expresiones más conspicuas del tipo de movimientos financieros que requieren plena libertad económica, el libre flujo de capitales desregulados, son los fondos de inversión libre o Hedge Funds. El objetivo de un hedge fund es revalorizar el dinero depositado por los inversores, y para ello se acude a todos los mercados financieros (acciones, deuda privada, deuda pública, futuros, etc.) buscando rentabilidades. El objetivo es especular, y para eso prácticamente todo vale. Se establecen valores presentes, sobre la base del precios futuros, es decir, es el teorema de la utilidad marginal, desarrollada por la Escuela Austríaca, por economistas burgueses como Carl Menger, E. von Böhm Baverek o F. Hayek. Un caso, del poder de estos tipos de instrumentos financieros desregulados, lo mostró George Soros, quien utilizó su Hedge Fund para especular contra la libra esterlina. Primero George Soros pidió prestado 15.000 millones de libras esterlinas, y las cambió sigilosamente a dólares. El objetivo de Soros era apostar en corto con las libras, es decir, apostar a que perderían valor. Cuando tenía todo preparado y quiso atacar se las arregló para que fuera muy sonado: convocó a los medios y anunció que estaba convencido de que la libra caería. Entonces vendió masivamente sus libras prestadas y envió así la señal al mercado de que la libra caía de verdad (en efecto, la venta masiva, sumada al miedo del resto de tenedores de libras(psicología de rebaño), hizo que cayera). El gobierno británico respondió con todas sus armas de política monetaria, pero tras gastar más de 50.000 millones de dólares tuvo que rendirse: los especuladores le habían vencido. Con la libra por los suelos Soros compró 15.000 millones de libras (que ahora valían muchos menos dólares) y las devolvió (era un préstamo). Las ganancias fueron descomunales, y la enseñanza más: un especulador, desregulado guiándose por los principios de libertad económica, uno solo, podía hundir a un país entero.  

Este tipo de instrumentos financieros derivados, son contratos privados pactados directamente por las partes, donde se establece la obligación de comprar / vender un bien o activo en una fecha futura, fijando hoy el precio y otras condiciones. Esta compra de activos financieros, estableciendo valores presentes, sobre la base del precios futuros, encuentra su fundamento teórico en la teoría de la utilidad marginal, desarrollada por la Escuela Austríaca, por economistas burgueses como Carl Menger, E. von Böhm Baverek o F. Hayek. De hecho, estas teorías de la utilidad marginal y su análisis del interés y de los tiempos de producción son uno de los pilares financiero-corporativos en que se sustenta toda la economía especulativa y por ende, son por defecto, las factores de fondo, de las burbujas especulativas y sus estallidos, que tienen hundido al mundo en la crisis actual. 

Las tesis de la utilidad marginal de la escuela austriaca de economía, son las que facultaron la creación de gigantescas ficciones financieras, convirtiendo pasivos (deuda privada), en activos financieros derivados sobre utilidades futuras, y los cuales, cuando el soporte financiero proveniente del sector trabajo, de los ahorrantes, de los cotizantes, de los casa-habientes, de los sustentadores de valor-trabajo real, no pudieron soportar la gigantesca pirámide ponzi invertida que recaía sobre sus espaldas, todo el esquema financiero de desplomó, y se dejó caer todo el peso destructivo sobre los trabajadores y los casa-habientes. 

Luego de la caída de Lehman Brothers(15 de Setiembre, 2008), la Secretaría del Tesoro de EE.UU., en vez de dejar caer las instituciones financieras privadas que generaron la crisis, ante la inminente caída de la aseguradora AIG, que implicaba un desplome económico sistémico, se iniciaron los mega-rescates financieros (bail out) de estos activos "toxicos" del sector financiero privado, llegando incluso a la nacionalización de los bancos más importantes, convirtiéndo así la deuda privada en pública, pues en caso contrario, todo el sistema capitalista, se hubiese desplomado y muy probablemente, EE.UU, hubiese desaparecido como una nación unificada (Ver: Greenspan entona el 'mea culpa' por la desregulación de los mercados financieros ).

 Así pues, confiar en la autoregulación de las instituciones financieras de libre mercado (-mano invisible de Adam Smith-), por parte Greenspan, un economista inspirado en el monetarismo de Friedman y en el objetivismo de Rand, llevó a estallido de la burbuja subprime, que obligó a EE.UU. a tomar la dirección inversa para impedir una caída sistémica del modelo capitalista, pues el Gobierno de EE.UU. en poco tiempo tuvo que asumir el control de entidades hipotecarias como Freddie Mac y Fannie Mae, nacionalizó buena parte del negocio de seguros con su intervención en American International Group (AIG), compró los paquetes de contro de acciones en los grandes bancos privados, como también de las grandes corporaciones automotoras (-Ver: La nacionalización de General Motors -). La deuda pública se disparó, en un intento desesperado de salvar al sector privado de sus gigantescas deudas. Esto palió el problema temporalmente, pero los factores que generaron la crisis, no sólo no se subsanaron, sino se incrementaron, y hoy, la deuda privada en EE.UU. es muchas veces mayor que la deuda pública (Ver: La crisis financiera en Estados Unidos). El efecto dominó sobre el resto de las grandes economías no se hizo esperar, y este es el momento que las grandes naciones industrializadas, se encuentran en una caída en espiral de sus economías y nada hace prever alguna solución de fondo, todo lo contrario, parece avecinarse una crisis mucho mayor que la iniciada en 2008. (Ver: World debt comparison: The global debt clock http://econ.st/19aKepyNational Debt Clocks From Around The World).

En la imagen superior, los Hedge Funds privados, se convierten en activos tóxicos en el 2008 y son reflotados, por medio de Deuda pública, convirtiendo la especulación y latrocinio privado, en la quiebra de los erarios públicos y la miseria de millones. El estallido de la burbuja inmobiliaria en el 2008, convirtió los instrumentos de inversión libre como los Hedge Funds, en "activos" tóxicos, y todas las entidades financieras que se soportaban en ellas, entraron en insolvencias o quiebras, por lo que tuvieron que ser rescatados con billones de dólares provenientes del erario público (bail out), por parte de políticos vinculados estrechamente a la banca y las bolsas. El primer caso fue el del banco de inversión Bear Stearns , puesto que en 2008 tuvo que responder ante las pérdidas de dos hedge funds que gestionaba (en paraísos fiscales) y eso le hizo hundirse definitivamente. Fue vendido a precio de saldo a JP Morgan por intermedio de su ex CEO, Henry Paulson, que en ese momento fungía como Secretario del Tesoro de G.W. Bush en la Casa Blanca y quien fue el gestor a nivel planetario de este tipo de rescates, por medio de los cuales, este tipo de fondos, fueron reflotados artificialmente, por lo que volvieron a hacer beneficios y a proseguir con su actividad especulativa.Ante esta situación, el subjetivismo de la utilidad marginal de la Escuela Austríaca volvió a tomar fuerza, dado que los rescates, modificaron las creencias de los agentes financiero-bursátiles, dado que eliminaron el "riesgo moral" de sus movimientos financieramente riesgosos en los mercados bursátiles. Por lo que todos los agentes financieros (inversores y gestores especialmente), no tuvieron empacho en seguir sus especulaciones desregulados de este tipo de fondos, dado que los Estados salvarán a cualquier entidad financiera que tenga pérdidas y con ello hagan peligrar el sistema (casi todos), por lo que no tienen presente el riesgo real de pérdidas. Es el teorema de la utilidad marginal, sin riesgos futuros. Los agentes financeros de los mercados, saben que la factura la pagan los trabajadores con los planes de ajuste, restructuración, recortes salariales, privatizaciones y otras medidas, de modo que no se preocupan en no repetir las mismas actividades que les han hecho una acumulación dineraria sin freno. Para el 2013, en España por ejemplo, en medio de seis millones de desempleados y la gente suicidándose por deshaucios, exiten 1500 agentes nuevos, con un capital a más de un millón de dólares. Son unos reducidos sectores de clases altas los que se benefician de los negocios de los fondos de inversión libre o de inversiones colectivas (fondos de pensiones, fondos de inversión, hedge funds, etc.) y por ello, crece exponencialmente la diferencia entre quienes ingresan cada vez menos por su salario y quienes ingresan cada vez más por sus actividades financieras. 

Ya sean las tesis monetaristas, marginalistas, keynesianas o neokeynesianas (-variantes dentro del mismo sistema capitalista, y que comparten los mismos errores en sus puntos de partida, como en sus puntos de llegada, aunque tengan algunas divergencias metodológicas de grado-), ninguna da en clavo, respecto a cómo solventar el problema, pues renuncian a reconocer, que el problema se origina en el desface entre las relaciones de producción y los medios de producción.  Ni los estímulos neokeynesianos (Paul Krugman), ni la austeridad hayekiana (medidas similares impuestas por la Troika en la Zona Euro, pero las que afectan a la población, no a las instituciones financieras privadas que provocaron la crisis, como sugirió Hayek, porque si lo aplicaran, la contracción monetaria sería tal, que la economía mundial volvería al medioevo), ni el monetarismo expansivo friedmaniano (EE.UU. en la era Greenspan y luego convertido por Bernanke, en un neo-keyne- monetarismo, aplicando salvamentos billonarios a los bancos y las bolsas a costa del erario público, por lo que es un frankestein neokeynesino-friedmeniano, ver: “Is Fed chairman Ben Bernanke a follower of John Maynard Keynes or Milton Friedman?”, Bernanke's Monetarism Is a Logical Impossibility) no han dado muestras, que hayan acertado para resolver los factores de fondo de la gran recesión económica (-Ver: Crisis económica de 2008-2013-). 

Todo lo contrario, los más conspicuos "liberales" se mantienen porfiadamente apelando a las recetas del fundamentalismo de mercado, por lo que, proyectan su responsabilidad y deforman la realidad, apelando a que nunca se liberalizó lo suficiente los mercados o las inversiones monetarias, que sus regulaciones fueron las causantes de la crisis, y que más bien, lo que se han tomado son soluciones de "socialismo monetario" (-escandaloso oxímoron-) o expansionismo monetario, al cual acusan de ser el causante de la crisis. Esta negación de los fallos endógenos a los mercados desregulados,  más que errado es perverso y muestra un problema más que económico, de carácter ético. Este tipo de proyecciones de sus propios errores, deriva en una esquizofrenia económica, pero que es asumida como una explicación válida, por muchos de los crédulos seguidores de tales doctrinas liberales, lo cual evidencia que el fundamentalismo de mercado es un fenómeno más cercano a la religión que a la ciencia

Pero estos "liberales", o más bien "pseudo-liberales"  (-basados en un falacioso concepto de libertad burguesa, del acaparamiento de los recursos y servicios que son públicos, por parte del Sector Capital-), apelan permanentemente a los índices de libertad económica, elaborados por Tanques de Pensamiento (Think Tanks) ultra-conservadores, como:  Fraser Institute y Heritage Foundation. Según esta última, lo que se busca medir es como las instituciones básicas que protegen la libertad de los individuos para perseguir sus propios intereses económicos y como esta libertad se traduce en prosperidad para la sociedad.  Entre los países mejor raqueados en esas listas de libertad económica, se encuentran: Hong Kong, Singapure, Nueva Zelandia, Australia, Suiza, Canadá y por América Latina, el mayor exponente es Chile. 
Pero no se muestran datos sobre sus realidades sociales concretas, sobre sus encadenamientos productivos, sobre las relaciones sociales de producción, sobre las condiciones del sector trabajo, sobre sus niveles de pobreza, sobre su exclusión social, y más bien se ignoran indicadores como el Coeficientes de Gini  y otros que revelan diversos factores sociales, pues fraccionan lo social de lo económico y de los político; dejando en evidencia que su metodología clasificatoria, no sólo es incompleta, sino fragmentaria de las dinámicas reales de los sistemas sociales.
Esto, en un momento, que los investigadores de punta, para dar cuenta de la realidad social y económica, apuntan a modelaciones de sistemas dinámicos y complejos, a modelos no determinísticos (caóticos) y probabilísticos, que permitan hacer una aproximación a los patrones de interacción dinámicos de las múltiples variables y sus valores dentro de un sistema económico (Ver: “Probabilidad, economía y la teoría del valor trabajo (E. Farjoun & M. Machover)” , A new attractor for the rate of profit (Paul Cockshott, Allin Cottrell and Tamerlan Tajaddinov) http://bit.ly/1amQuvS, Econophysics and the complexity of financial marketsPolitical economy: value and labourEconophysics of Stock and Other Markets http://bit.ly/1bOYcwOEconophysics — Economics E-JournalHyperion International Journal of Econophysics & New Economy).

lunes, noviembre 01, 2010

Walker: La conquista de Nicaragua en el siglo XIX (Una versión heterodoxa) (+Vídeo)


Walker (Una historia verdadera) 
(Alex Cox, 1987) (Completa, subs-esp)


William Walker, recibido como libertador

Walker es una película de 1987, dirigida por Alex Cox y protagonizada por Ed Harris, Richard Masur, René Auberjonois, Peter Boyle, Sy Richardson, Xander Berkeley, Alfonso Arau, Marlee Matlin y Miguel Sandoval. La película está basada en la historia de la vida de William Walker, el filibustero estadounidense que invadió México en la década de 1850 y luego se hizo presidente de Nicaragua. Fue escrita por Rudy Wurlitzer y revisada por Joe Strummer, que también juega un pequeño papel como miembro del ejército de Walker.  

La película se puede decir, es deconstructiva de la historia real, pues se encuentra llena deliberadamente de anacronismos tales como helicópteros, encendedores Zippo, fusiles automáticos y un auto que pasa junto a un coche de caballos. 




Helicóptero, frente al Palacio Nacional, Managua, Nicaragua



Fue filmada en Nicaragua, justo cuando el Gobierno Sandinista se enfrentaba en una cruenta guerra conta los Contras, financiados por la administración de Ronald Reagan.




William Walker frente a Iglesia-Convento de San Francisco

Granada, Nicaragua


La película, narra como en 1853, un caza fortunas, William Walker (Ed Harris) huye de México después de un fallido intento de incitar a una insurrección armada . Es sometido a juicio por  funcionarios estadounidenses por haber roto una supuesta Ley de Neutralidad frente a México (una ficción anacrónica más), pero gana la absolución. No obstante, muestra de manera manifiesta, como Walker cree firmemente en la Doctrina del Destino Manifiesto, es decir, el designio divino del pueblo de Estados Unidos, de expandir sus territorios e ideas, por el resto de América y el mundo. Luego Walker funda un periódico y se dedica al periodismo hasta que su novia Ellen Martin ( Marlee Matlin ) muere de cólera.

jueves, julio 01, 2010

Destino manifiesto y luchas oligárquicas en la Centroamérica del siglo XIX

1.0 Cornelius Vanderbilt versus William Walker



Desde la proclamación de la denominada “independencia” en 1821 de Centroamérica respecto de la corona española, los grupos oligárquicos de cada país emergente, -que se refigurarán como burguesías agromercantiles -, no fueron capaces de lograr la reunificación centroamericana en un sólo Estado Federal que garantizara una relativa independencia política, económica, con la respectiva soberanía de un estado nacional. Los diversos intentos de reunificación de Centroamérica, fracasaron estrepitosamente, en tanto predominaron los intereses particulares de las distintas oligarquías burguesas nacionales, y no los intereses del bien común y desarrollo social de sus poblaciones.
Los estados centroamericanos en poco tiempo se vieron involucrados en las contiendas derivadas de los intereses neocolonialistas, del gran imperio británico por una parte y de los intereses encontrados entre los distintos sectores políticos y financieros hegemónicos estadounidenses, que terminarán por llevarlos a una guerra civil. Los intereses imperiosos de las potencias neocolonialistas, estaban orientados a construir el canal interoceánico por el río San Juan y el Lago de Nicaragua, pero que por ser una región limítrofe, este proyecto llegará a provocar conflictos entre Nicaragua y Costa Rica por el control del futuro canal, de manera velada o abierta.
El Ferrocarril a vapor, centro del imperio ferroviario de C. Vanderbild

Los intereses norteamericanos estuvieron representados por varios sectores, de los cuales, el más poderoso, fue del magnate del ferrocarril estadounidense: Cornelius Vanderbilt (1794–1877), quien tenía en un primer momento, el apoyo tanto político como militar, de su gobierno, para que lograra someter bajo su control la ruta del tránsito que se ubicaba en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica por medio del río San Juán y en el Lago de Nicaragua, de especial interés, no sólo comercial, sino geopolítico. Vanderbilt, desde 1849, se apoderó de la ruta del tránsito que conducía al oro de California, generándole extraordinarias ganancias para la época: $1 millón por año. En un primer momento era accionista más importante de la Compañía del Transito de Nicaragua. 
Ruta del Tránsito por el Río San Juan y Nicaragua, XIX
No obstante, para 1853, en el voraz mundo financiero, ya lo han desplazado. Así las cosas, sus socios y enconados rivales Charles Morgan y C. K. Garrison, se propusieron quitarle el negocio de transportación de pasajeros que él había conseguido a través de la concesión que Nicaragua otorgó oportunamente a la Compañía del Tránsito.
A su vez, con el objetivo de conquistar Nicaragua, se planificó una incursión filibustera por el coronel tejano H. Kinney entre 1854 y 1855, había fraguado un plan para apoderarse de la Mosquitia (la costa atlántica de Nicaragua) y quien se encontraban en contubernio con el presidente Franklin Pierce (1804- 1869) y apoyado por varios empresarios estadounidenses.
No obstante todos estos intereses económicos en la región, fueron perturbados por la traición de su amigo William Walker, quien pretendía quedarse con la ruta del tránsito por medio de su pequeño grupo de mercenarios armados, sacar provecho de la guerra civil nicaragüense entre los grupos oligarcas de León y los de Granada y de paso anexar los estados centroamericanos a los estados esclavistas sureños. Walker llega a Nicaragua en 1855 y toma Granada. Morgan y Garrison convencieron al ya poderoso William Walker para que le “recomendara” al entonces presidente de Nicaragua: Patricio Rivas que procediera a embargar buques y bienes de la Compañía del Tránsito con el propósito de exigir el pago de una fuerte suma de dinero que esta compañía era en deber a Nicaragua: Walker mordió el anzuelo. Como consecuencia de la “recomendación” de Walker, el presidente Patricio Rivas decretó la revocación del contrato concesionario de la Compañía del Tránsito, noticia que --gracias a los intereses de Walker-- Morgan y Garrison conocieron varias semanas antes que el comodoro Vanderbilt. Cuando esta noticia reventó en Nueva York y fue del pleno conocimiento de Vanderbilt, Morgan y Garrison ya habían vendido muy bien sus acciones de la Compañía del Tránsito en el mercado de valores (por cierto fueron compradas con gusto por el propio comodoro Vanderbilt y sus asociados) y ya también el valor de mercado de las mismas había caído de forma dramática; esta movida financiera de Morgan y Garrison dejó cuantiosas pérdidas al comodoro Vanderbilt y a sus asociados, a quienes no les quedó otra salida que soportar el golpe y comenzar a maquinar en silencio la correspondiente venganza; la enemistad que Walker adquirió innecesariamente en la persona del multimillonario Cornelius Vanderbilt, le traería muy pronto su propia destrucción.

2.0. Las oligarquías centroamericanas frente a Walker
Ante la irrupción de Walker en Nicaragua los grupos oligarcas centroamericanos reaccionaron horrorizados, y se vieron obligados a defenderse contra lo que amenazaba sus bienes: sus esposas, bienes y haciendas. Para entonces el presidente de Guatemala era: Rafael Carrera, en de El El Salvador: Rafael Campo, de Honduras: Santos Guardiola y de Costa Rica: Juan Rafael Mora Porras; quienes representaban los sectores conservadores de grupos oligárquicos de sus propias naciones y que vieron amenazados sus intereses con la llegada de Walker.

Mapa de la región centroamericana en el siglo XIX

Como parte de las ficciones creadas por los historiadores burgueses, se encuentran las llamadas “guerra nacionales” específicas de cada nación, cuando en realidad se produjo una guerra centroamericana, en la que estuvieron involucrados los grupos oligarcas centroamericanos, incluidos los oligarcas nicaragüenses que se encontraban en guerra entre sí y que provocaron la llegada de Walker y los filibusteros sureños, así como los grandes intereses plutocráticos de los norteños como Cornelius Vanderbilt.

sábado, agosto 01, 2009

Un Requiem para Friedman y los Chicago boys

1. Introito épico

El economista Milton Friedman, líder de la Escuela de Chicago, ha sido el promotor de las teorías económicas denominadas como: monetarismo o neoliberalismo. El auge del programa de investigación monetarista, se dio a partir del fenómeno de la "estanflación" (inflación sin crecimiento económico) suscitado en la década de los 70´s del siglo XX, y que el programa de investigación keynesiano (J. M. Keynes), -entonces dominante entre las comunidades hegemónicas de economistas-, no pudo explicar satisfactoriamente.

2. Alegro keynesianismo, un poco maestoso

El programa de investigación económico de John Maynard Keynes (1884-1946) se gestó a partir de la revisión la doctrina imperante en la época, influido por las consecuencias de la Gran Depresión que sufría la economía mundial durante los años 30´s, y que entre otras calamidades estaba ocasionando 18 millones de parados en EEUU y 6 en Alemania ("Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero",1936) suscitando una controversia con la escuela neoclásica -heredera de la tradición liberal más ortodoxa- que representaban entonces los exponentes de la denominada tradición o escuelade Cambridge como: Alfred Marshall y Arthur Cecil Pigou.

Keynes llegó a admitir que el capitalismo produce a corto plazo paro involuntario y crisis de sobreproducción, por lo que indicó que esto puede remediarse invocando la intervención del Estado en el control de las magnitudes agregadas: "Consumo e Inversión", aplicando las oportunas medidas de política monetaria y fiscal.


En este sentido Keynes considera que la demanda de los consumidores estaría en función del ingreso nacional disponible. Pero no todo el consumo aumenta del mismo modo que lo hace el ingreso nacional (determinado por las variables macroeconómicas: la suma de todo lo producido y vendido enun período de tiempo). En este sentido, llegó a considerar que para que aumente el ingreso nacional, el sector empresarial deberá aumentar la producción(invertir) y consecuentemente emplear más mano de obra, por lo que establece una relación directa entre la tasa de empleo y la tasa de ingreso nacional. Pero la inversión depende de las expectativas de los inversores, quienes evaluarán la información disponible, el riesgo probable y la incertidumbre no previsible de una inversión.
Curva de demanda de inversión keynesiana

El inversor evalúa la información de acceso al crédito para realizar sus inversiones, así como las tasas de interés, por lo que Keynes demostró la curva de proporción inversa entre las tasas de inversión con las tasas de interés (- curva de demanda de inversión - ).
Intervención de la Reserva Federal de EE.UU.
en la economía por medio del control
de las tasas de interés (1996 - 2008)


En este sentido, Keynes llegó a considerar que la demanda de bienes de la economía nacional hace que los empresarios reduzcan su producción, para lo cual prescinden de mano de obra.


¡Pero si el emperador está desnudo!.

1.0. Ideología encubierta con piel de cientificidad
La crisis desatada por el estallido de las burbujas subprime, ha dejado al desnudo el carácter pseudo-científico de las tesis económicas sostenidas por los enfoques neoclásicos como el monetarista de la Escuela de Chicago y el marginalista de la Escuela Austríaca. Tal situación, recuerda el cuento del "Traje nuevo del Emperador", quien obligó a sus súbditos a aceptar la notabilidad y elegancia de su nuevo "traje" y que quien que no aceptace tales cualidades del traje, eran tontos de remate (-argumento de expediente de inmunización). El Emperador salió a lucir en público su majestuoso traje nuevo, y todos los súbditos debían elogiarle. Pero la verdad es que los tontos de remate fueron los que aceptaron la existencia de dicho traje invisible. Así lo grandes líderes de los bancos centrales se convirtieron en cuasi-sacerdotes de las "tesis monetaristas dominantes", es decir del "traje invisible del emperador" y quien se atreviese a contradecirlos era un loco o suicida económico. Pero el estallido de la burbuja subprime, dejó al desnudo, que como el emperador, quedaron en ridículo y no les ha quedado más que guardar silencio ante tan estruendoso desplome de sus creencias. 





El monetarismo y el marginalismo, quedaron en evidencia como constructos ideológicos pseudocientíficos, alevosamente forjados para crear mercados financieros desregulados, para imponer globalmente el libre flujo de capitales y activos, para la emisión de dinero inorgánico y con ello fomentar la especulación financiera y bursátil, prácticas que quedaron institucionalizadas por una serie de recetarios neo-liberales, en el Banco Mundial, el FMI y especialmente en el denominado como: "Consenso de Washington", recetarios que permitieron realizar ajustes estructurales en las economías de muchos países, por medio de doctrinas de shock, que anulan la resistencia social ante los recortes en los servicios sociales y las masivas privatizaciones de los recursos naturales e industrias más rentables de sus países. No obstante, la esperpéntica concentración de riqueza en ciertos sectores y la brutal concentración de la miseria en el grueso de la poblaciones, dejó en evidencia que las supuestas "curas" económicas, resultaron mucho más perniciosas que la enfermedad que intentaban curar, y que no tenían más que una promesa de luz al final túnel, la cual nunca llegó, y que no era más que una ingenua perspectiva de la complejidad social, que se trataba de una postulación unidimensional de la naturaleza del ser humano, de la primacía de los intereses comerciales por encima del bienestar social y la preservación del medio ambiente; por eso la crisis dejó al desnudo a los gurús monetaristas y el pueblo ha gritado en coro: "¡Pero si el emperador está desnudo!"; y sí, por supuesto, el emperador o las "leyes del libre mercado" y las "recetas neoliberales de shock y austeridad", han quedado al desnudo. Más bien la connotada tesis de una  "mano invisible"  que regulaba los mercados según Adam Smith (-y que según este autor en "La Riqueza de las naciones" es en realidad la mano de un Dios providente-), ha mostrado que es un postulado tan absurdo y anticientífico, y seguirlo sosteniendo es como si la termodinámica estadística de la física actual acudiera para dar sus explicaciones científicas a entidades como "el calórico" o "el flogisto", y como que la física relativista quiera seguir sosteniendo entidades como "el éter". Por eso, se requiere una teoría del valor, sustentada en el trabajo real, en la economía real, en las relaciones de producción concretas y no en ficciones financieras. 
2.0. Las crisis de finales de la primera década del siglo XXI
En EE.UU. se está presentado a finales de la primera década del siglo XXI, las peores crisis económicas que se haya dado desde la gran Depresión de los años 30´s. Iniciada como una burbuja inmobiliaria, generada por transacciones especulativas con hipotecas altamente riesgosas, se traslada al sector financiero y de ahí se expande como una metástasis a los otros sectores de la economía y a las otras grandes economías del mundo. Los economistas encargados de dirigir las políticas monetarias comienzan a tomar decisiones, que resultan erráticas y lo hacen dando tumbos de ciego, dejando al desnudo que sus acciones no se encuentran fundamentadas en teorías económicas tan sólidas como han querido aparentar.
2.1. Un fantasma recorre Wall Street: la estanflación
El fantasma que aun recorre Wall Street y de cuando en cuando, le quita el sueño a los economistas de la Reserva Federal (Banco Central de EE.UU.), es la gran Depresión iniciada en el año 1929. Esta crisis representó una reevaluación de las teorías económicas capitalistas, y se intentó dar cuenta de qué fue lo que llevó a la misma. El más importante análisis lo realizó el economista británico John Maynard Keynes, quien en su obra: "Teoría General del Empleo, Interés y Dinero", de 1936, quien explicó, como los supuestos mecanismos de auto-corrección de los mercanismos podían no funcionar en la práctica. En este sentido dio cuenta de cómmo una política no intervencionista durante una recesión, conllevava a una disminución en el consumo, y si el consumo se reducía, a continuación caerían los tipos de interés.  De acuerdo con los postulados de la economía clásica, la reducción de los tipos de interés lleva al aumento del gasto en inversión, y la demanda se mantendría constante. No obstante, Keynes dio cuenta que la inversión no necesariamente debía aumentar de forma automática como respuesta a una caída en los tipos de interés. Las empresas hacen sus inversiones sobre expectativas de beneficio.  Así que, si se puede pronosticar una caída en el consumo a largo plazo, las empresas de análisis de tendencias bajarían las expectativas de ventas futuras, de tal manera que no querrían invertir en el aumento de la producción futura, incluso si los tipos de interés más bajos hacían el capital más barato. Entonces, contrariamente a la denominada como: "ley de Say", la economía se dirige entonces a una depresión general. Y fue esto lo que sucedió en grado extremo durante la Gran Depresión, es decir una dinámica de auto-refuerzo, donde las quiebras eran comunes, y la inversión, que requiere un cierto grado de optimismo, era muy poco probable. Por eso, para Keynes, no se puede contar con el sector privado para crear demanda durante una recesión, el gobierno tiene la responsabilidad de crear esa demanda durante ese período, incluso si tiene que entrar en déficit. Así las tesis de Keynes dominaron a partir de la Gran Recesión y en el capitalismo tardía post-guerra, hasta pasada la crisis de los 70´s, cuando fueron reemplazados por modelos neoclásicos de libre mercado en las últimas décadas del siglo XX y que desembocaron en la gran Recesión del 2008.
2.2. Contrapunto de teorías económicas
Por otra  parte, se esbozaron las postulaciones económicas de la escuela austriaca: L. von Mises, F. Hayek y la reelaborada versión de Murray N. Rothbard, y que es esbozada en su obra: "America’s Great Depresión" (1963). Así también, la versión monetarista de la Escuela de Chicago presentó su propia versión, con Milton Friedman y Anna Schwartz: "A Monetary History of the United States, 1897-1958" (1963).
Las respuestas de las causas de la gran Depresión difieren entre sí. Para el modelo de Friedman- Schwartz fue la contracción monetaria, para el modelo de Rothbard fue la expansión monetaria. Esto porque Rothbard busca el causante en 1924, cuando se inicia una expansión crediticia. Mientras que la contracción monetaria de Friedman- Schwartz fue un problema de liquidez.
Por otra parte, el modelo austriaco, propone que la única salida para este tipo de crisis es dolorosa, pero rápida. Cuanto más se la posterga, más díficil es salir sin un colapso del sistema (devaluación + inflación + recesión), por lo que se debe dejar que quiebren las entidades financieras que han hecho inadecuadamente sus transacciones. 
Esto, a su vez, habría producido una disminución de la cantidad de dinero. La Fed en los 30´s observó pasivamente como la oferta monetaria se contraía.
Por su parte, Friedman y Schwartz llegaron a la conclusión de que el Fed habría sido la responsable de la gravedad que tuvo la Gran Depresión, por no haber hecho lo que se suponía que podía hacer. Si la oferta monetaria se reduce por una demanda de saldos reales, es necesario inyectar más para evitar esa demanda, y así se evita una contracción crediticia(-un emparche para evitar el estrangulamiento de la necesidad de efectivo de la estructura económica-), que en el modelo Friedman y Schwartz fue la causante de la crisis de los 30´s.


La Fed, tenía la capacidad de controlar, aunque de manera imperfecta, la cantidad de dinero, que correspondía en buena medida a billetes de banco supuestamente respaldados por oro y depósitos a la vista. En cambio el modelo de perfil austriaco de Rothbard, parte de la base de que el dinero es aquel bien que las personas consideran como medio de intercambio de aceptación generalizada. Cuando los individuos entendieron que el oro no alcanzaba para respaldar todos los billetes, abandonaron esta ficción monetaria, dejaron de aceptar billetes y exigieron su oro de vuelta.

Ante este escenario, el Fed habría perdido la capacidad de controlar la oferta monetaria. Desde este punto de vista, la responsabilidad del Fed radicaría en las políticas que mantuvo durante la década de los 20´s, que condujeron a la desconfianza del público en la convertibilidad del papel moneda en oro. Una vez perdida la confianza, la contracción monetaria habría sido inevitable, a menos de que se confiscara todo el oro y se obligara a los ciudadanos a aceptar el papel moneda, lo que finalmente se hizo durante el gobierno de Roosevelt.
2.3. Arrecian los vientos huracanados de la crisis financiera
En la crisis iniciada hacia finales del 2007 y que se recrudece a partir del primer trimestre del 2008, aun cuando buena parte de las entidades financieras se encuentran gravemente afectadas, el primer caso verdaderamente dramático que se presentó, fue el banco de inversiones estadounidense: Bear Stearns, y este, de acuerdo a las tesis austríacas, debería haberse liquidado, por el fracaso de sus transacciones riesgosas propiciadas por la voracidad financiera típica de una ética de negocios basada en el utilitarismo egoísta. Pero entonces, las altas autoridades (Fed, Secretaría del Tesoro) parecen apoyarse más bien en las tesis económicas del monetarismo de la escuela de Chicago(-Friedman y Schwartz-), y para impedir la contracción de la masa monetaria a partir de la desaparición de su capital especulativo, la Fed interviene con U$ 29000 millones de recursos del erario público, con una intermediación que fue brutalmente especulativa por J.P. Morgan, pues el gangsterismo de Wall Street, manipula las cosas de tal manera que las acciones de Bear Stearns pasen en menos de una semana de U$ 70 a U$2, y en menos de la siguiente semana le ofrecen U$10, para salvar un poco las apariencias de lo que en el fondo fue un verdadero latrocinio que involucró a la Reserva Federal y a la Secretaría del Tesoro de EE.UU.