Tras los países mejor rankeados con los índices de libertad
económica, se ocultan las mayores deudas privadas del mundo, que luego
son convertidas en deudas públicas (bail-out), transfierendo los costos
de la bacanal privada de los mercados a los activos de los estados, a
los servicios sociales, de salud y de educación, al trabajo y la
vivienda de millones de personas y finalmente a los recursos de los
ahorrantes bancarios (bail-in). Es una tragedia planetaria, producto de
los dogmas del fundamentalismo de mercado y del mercenarismo financiero
derivado.
La manera alevosa de manipular la información por parte de los
exponentes de la economía burguesa, quedó en evidencia recientemente, en
lo que se ha denominado como "error" de Reinhart y Rogoff (- Ver: La pseudociencia de la economía burguesa: el error Reinhart-Rogoff -), que más que un simple error, es un horror descomunal que ha tenido
implicaciones sobre los rescates financieros de muchas naciones y
millones de personas.
Pero, también queda en evidencia, que este tipo de economistas,
distan mucho de ser científicos buscando resultados fiables,
conocimiento verdadero, pues son más bien un tipo de ideólogos, al
servicio de las agendas de algunos sectores de poder económico mundial,
por lo que sus informes, no sólo fraccionan la realidad de los sistemas
económicos concretos, sino que permiten justificar teóricamente la toma
de decisiones que garantiza la acumulación dineraria en una parte y el
sacrificio del presente y el futuro económico y social de millones de
personas.
Tal fragmentación de la realidad, las
farsas teóricas, falacias y falsedades, son comunes entre este tipo de
ideólogos, que en no pocas ocasiones se autodenominan "liberales" y
defensores de la "libertad económica" de las naciones.
No obstante, descubrir el error de Reinhart y Rogoff,
no sólo es una prueba patente, que ni se sigue una metodología de
investigación científica, ni se asume responsabilidad ética sobre los
impactos sociales de tales resultados, pues son millones de seres
humanos, en sus necesidades básicas que se verán afectadas. De hecho, el análisis de la deuda realizado por Reinhart y Rogoff es fragmentario, dado que rinde única importancia al endeudamiento público (de ahí la exigencia de los planes de austeridad a muchas naciones) pero genera una exclusión selectiva alevosa, cuando invisiviliza los peligros de la deuda privada.
El
informe de marras, asume sus resultados como objetivamente
"científicos", y se toman como punto de partida para instaurar los
planes de austeridad que hoy tienen a Europa en una recesión tan brutal como innecesaria. Este es el momento, que no se han exigido las explicaciones, sobre el hecho qué dejaron fuera la deuda privada, que es la que hoy tiene paralizada la economía por el efecto del desapalancamiento.
Ni mucho menos, se ha tomado en consideración los errores y sesgos
descubiertos en el infome, para corregir los errores y cambiar las
políticas económicas sobre los países de la zona euro.
Deuda pública y privada como porcentajes del PIB
El Wall Street Journal publicó un mapa
interactivo con la evolución de la deuda pública y privada como
porcentaje del PIB desde 1990 hasta 2012, para una importante cantidad
de países, incluyendo a los más grandes y endeudados como Estados
Unidos, Japón, Holanda, Reino Unido, Alemania, España e Italia, que he
reunido en esta gráfica.
Deudas pública versus deudas privadas, respecto del PIB, desde 1990
Resulta particularmente preocupante, cómo los agentes causantes de la crisis mundial, no sólo no han resuelto los factores que hicieron estallar la burbuja subprime, sino todo lo contrario, se han mantenido, dentro de una inmensa bacanal de endeudamiento privado, de especulación bursátil con instrumentos derivados, que fue lo que llevó a un nivel de insolvencia tal, por parte las deudas privadas, tanto del sector financiero como corporativo, que
tuvieron que ser asumidas por los estados y se convirtieron en deudas
públicas, generando una espiral en ascenso, tanto de las deudas
privadas, como de las deudas públicas, y que obligan al erario público a
hacer gigantescas emisiones dinerarias inorgánicas, para
realizar rescates financieros billonarios al sector privado, por parte
del los Bancos Centrales, y que más que ser una solución
temporal, cinco años después, parece haberse convertido en permanente,
mostrando que las teorías económicas vigentes del capitalismo, son
incapaces de dar cuenta de la realidad económica, mucho menos de poder
dar una solución permanente a los factores causantes de la crisis. Lo
que los organismos financieros internacionales y los bancos centrales
de las naciones han hecho ante la descomunal crisis producto de la
desregulación y endeudamiento del sector privado (¿libertad económica?),
han pretendido para mantener a flote sus sistemas financieros y
bursátiles, ha sido emitir deuda y más deuda, para evitar que todo el
sector privado se desplome de manera sistémica. Además, los
bancos centrales, como la Reserva Federal de la FED de EE.UU., no solo
hacen trillonarias emisiones inorgánicas para poder seguir pagando los
gastos básicos estatales, sino que tienen que intervenir en directo en los mercados financieros y bursátiles,
tanto para rescatar bancos, como para la compra directa de activos
financieros y bursátiles (¿tóxicos?), como si fuera otro agente de
mercado y es por eso que las bolsas han hecho verdaderas orgías con
fondos provenientes de los erarios públicos, alcanzando récords
históricos, por eso, es que en la actualidad los mercados aparentan que
la crisis financiera parece ser superada (-Ver: Se acabó el recreo-).
Pero la economía real está desmantelada, por lo que el sector
productivo de la U.E., Japón y EE.UU., no es capaz de echar a andar sus
motores económicos, de tal manera puedan solventar eventualmente tanto
al deuda pública, como la deuda privada. Todo lo
contrario, las deudas siguen creciendo exponencialmente, pues EE.UU
tiene un 86.4% de Deuda Pública y 259.8% de Deuda Privada respecto de su
PIB. Y permanentemente tienen que estar pidiendo al
Congreso de EE.UU. que levante el tope de la deuda, para seguir haciendo
emisiones inorgánicas y así mantener la farsa, que son la mayor
economía del mundo. Pero el sistema total se encuentra colapsado y
tienen que endeudarse para poder pagar sus gastos básicos y seguir
sosteniendo de manera artificiosa el sistema financiero y bursátil
(Ver: Los acreedores advierten:la burbuja de la deuda estallará y provocará la peor crisis).
Aun cuando aparecen informes de algunos indicadores, que parecen ser
positivos, como es el caso que se reporta que el desempleo disminuye, lo
cierto es que luego de cinco años de crisis, los indicadores de
desempleo abierto (atenuados por un subempleo que lo triplica, pues se
contabilizan como empleados diferentes, aquellos que trabajan
fraccionariamente por horas, y en diversos empleos parciales y
temporales), es más lo que ocultan de los millones de personas
desempleadas y que ya no encuentran empleo, ni solicitan asistencia
pública por desempleo, que lo que se reporta oficialmente que es un
7.6%. De hecho los datos no oficiales e independientes, reportan un desempleo abierto de 14,3% (-Ver: Unemployment Is Really 14.3%. -- Not 7.6%).
No obstante, los tanques de pensamiento de sectores conservadores, que
se autodenominan como "liberales", defensores de la libertad, del éxito
económico, de la liberalización de las economías, de la economía de
mercado; en torno a a la actual crisis económica global,
jamás han aceptado la responsabilidad de las teorías económicas a las
que se adhieren, y por medio de una serie de hipótesis auxiliares, ad
hoc, de manera anti-científica, han protegido el núcleo duro sustentador
de sus doctrinas capitalistas. El cinturón protector de hipótesis ad
hoc, se realiza, exculpando la responsabilidad de la desregulación de
los mercados financieros, todo lo contrario a como sí lo reconoció el mismo ex Presidente de la Reserva Federal de EE.UU.: Alan Greenspan, en octubre 23 de 2008, frente al Presidente del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental del Congreso de los EEUU, que investigaba las causas de la crisis financiera (Ver: Greenspan, reconoce su error).
Greenspan, quien estuvo al frente la política monetaria estadounidense entre 1987 y 2006, reconoció que los mercados "deberían estar mucho más regulados para impedir el peor tsunami financiero del último siglo", lo cual es un "mea culpa" tardío, pues mientras estuvo al frente de la FED, aceleró el proceso de desregulación,
que permitió a los mercados financieros multiplicar los sofisticados
derivados financieros o instrumentos derivados como productos
financieros, cuyo valor se basa en los precios de otros activos, tal y como lo son los fondo de inversión libre (Hedge Funds) y las permutas financieras (swaps).
Una de las expresiones más
conspicuas del tipo de movimientos financieros que requieren plena
libertad económica, el libre flujo de capitales desregulados, son los
fondos de inversión libre o Hedge Funds. El objetivo de un hedge fund es
revalorizar el dinero depositado por los inversores, y para ello se
acude a todos los mercados financieros (acciones, deuda privada, deuda
pública, futuros, etc.) buscando rentabilidades. El objetivo es
especular, y para eso prácticamente todo vale. Se establecen valores
presentes, sobre la base del precios futuros, es decir, es el teorema de
la utilidad marginal, desarrollada por la Escuela Austríaca, por
economistas burgueses como Carl Menger, E. von Böhm Baverek o F. Hayek.
Un caso, del poder de estos tipos de instrumentos financieros
desregulados, lo mostró George Soros, quien utilizó su Hedge Fund para
especular contra la libra esterlina. Primero George Soros pidió prestado
15.000 millones de libras esterlinas, y las cambió sigilosamente a
dólares. El objetivo de Soros era apostar en corto con las libras, es
decir, apostar a que perderían valor. Cuando tenía todo preparado y
quiso atacar se las arregló para que fuera muy sonado: convocó a los
medios y anunció que estaba convencido de que la libra caería. Entonces
vendió masivamente sus libras prestadas y envió así la señal al mercado
de que la libra caía de verdad (en efecto, la venta masiva, sumada al
miedo del resto de tenedores de libras(psicología de rebaño), hizo que
cayera). El gobierno británico respondió con todas sus armas de política
monetaria, pero tras gastar más de 50.000 millones de dólares tuvo que
rendirse: los especuladores le habían vencido. Con la libra por los
suelos Soros compró 15.000 millones de libras (que ahora valían muchos
menos dólares) y las devolvió (era un préstamo). Las ganancias fueron
descomunales, y la enseñanza más: un especulador, desregulado guiándose
por los principios de libertad económica, uno solo, podía hundir a un
país entero.
Este tipo de instrumentos financieros derivados, son
contratos privados pactados directamente por las partes, donde se
establece la obligación de comprar / vender un bien o activo en una
fecha futura, fijando hoy el precio y otras condiciones. Esta compra de
activos financieros, estableciendo valores presentes, sobre la base del
precios futuros, encuentra su fundamento teórico en la teoría de la
utilidad marginal, desarrollada por la Escuela Austríaca, por economistas burgueses como Carl Menger, E. von Böhm Baverek o F. Hayek.
De hecho, estas teorías de la utilidad marginal y su análisis del
interés y de los tiempos de producción son uno de los pilares
financiero-corporativos en que se sustenta toda la economía especulativa
y por ende, son por defecto, las factores de fondo, de las burbujas
especulativas y sus estallidos, que tienen hundido al mundo en la crisis
actual.
Las tesis de la utilidad marginal de la
escuela austriaca de economía, son las que facultaron la creación de
gigantescas ficciones financieras, convirtiendo pasivos (deuda privada),
en activos financieros derivados sobre utilidades futuras, y los
cuales, cuando el soporte financiero proveniente del sector trabajo, de
los ahorrantes, de los cotizantes, de los casa-habientes, de los
sustentadores de valor-trabajo real, no pudieron soportar la gigantesca
pirámide ponzi invertida que recaía sobre sus espaldas, todo el esquema
financiero de desplomó, y se dejó caer todo el peso destructivo sobre los trabajadores y los casa-habientes.
Luego de la caída de Lehman Brothers(15 de Setiembre, 2008), la Secretaría del Tesoro de EE.UU., en
vez de dejar caer las instituciones financieras privadas que generaron
la crisis, ante la inminente caída de la aseguradora AIG, que implicaba
un desplome económico sistémico, se iniciaron los mega-rescates
financieros (bail out) de estos activos "toxicos" del sector financiero
privado, llegando incluso a la nacionalización de los bancos más
importantes, convirtiéndo así la deuda privada en pública, pues en caso
contrario, todo el sistema capitalista, se hubiese desplomado y muy
probablemente, EE.UU, hubiese desaparecido como una nación unificada (Ver: Greenspan entona el 'mea culpa' por la desregulación de los mercados financieros ).
Así pues, confiar en la autoregulación de las instituciones financieras de libre mercado (-mano invisible de Adam Smith-),
por parte Greenspan, un economista inspirado en el monetarismo de
Friedman y en el objetivismo de Rand, llevó a estallido de la burbuja
subprime, que obligó a EE.UU. a tomar la dirección inversa para
impedir una caída sistémica del modelo capitalista, pues el Gobierno de
EE.UU. en poco tiempo tuvo que asumir el control de
entidades hipotecarias como Freddie Mac y Fannie Mae, nacionalizó buena
parte del negocio de seguros con su intervención en American
International Group (AIG), compró los paquetes de contro de acciones en
los grandes bancos privados, como también de las grandes corporaciones
automotoras (-Ver: La nacionalización de General Motors -). La deuda pública se disparó, en un intento desesperado de salvar al sector privado de sus gigantescas deudas.
Esto palió el problema temporalmente, pero los factores que generaron
la crisis, no sólo no se subsanaron, sino se incrementaron, y hoy, la deuda privada en EE.UU. es muchas veces mayor que la deuda pública (Ver: La crisis financiera en Estados Unidos). El
efecto dominó sobre el resto de las grandes economías no se hizo
esperar, y este es el momento que las grandes naciones industrializadas,
se encuentran en una caída en espiral de sus economías y nada hace
prever alguna solución de fondo, todo lo contrario, parece avecinarse
una crisis mucho mayor que la iniciada en 2008. (Ver: World debt comparison: The global debt clock http://econ.st/19aKepy, National Debt Clocks From Around The World).
En la imagen superior, los
Hedge Funds privados, se convierten en activos tóxicos en el 2008 y son
reflotados, por medio de Deuda pública, convirtiendo la especulación y
latrocinio privado, en la quiebra de los erarios públicos y la miseria
de millones.
El estallido de la burbuja inmobiliaria en el 2008, convirtió los
instrumentos de inversión libre como los Hedge Funds, en "activos"
tóxicos, y todas las entidades financieras que se soportaban en ellas,
entraron en insolvencias o quiebras, por lo que tuvieron que ser
rescatados con billones de dólares provenientes del erario público (bail
out), por parte de políticos vinculados estrechamente a la banca y las
bolsas.
El primer caso fue el del banco de inversión Bear Stearns , puesto que
en 2008 tuvo que responder ante las pérdidas de dos hedge funds que
gestionaba (en paraísos fiscales) y eso le hizo hundirse
definitivamente. Fue vendido a precio de saldo a JP Morgan por
intermedio de su ex CEO, Henry Paulson, que en ese momento fungía como
Secretario del Tesoro de G.W. Bush en la Casa Blanca y quien fue el
gestor a nivel planetario de este tipo de rescates, por medio de los
cuales, este tipo de fondos, fueron reflotados artificialmente, por lo
que volvieron a hacer beneficios y a proseguir con su actividad
especulativa.Ante esta situación, el subjetivismo de la utilidad
marginal de la Escuela Austríaca volvió a tomar fuerza, dado que los
rescates, modificaron las creencias de los agentes
financiero-bursátiles, dado que eliminaron el "riesgo moral" de sus
movimientos financieramente riesgosos en los mercados bursátiles. Por lo
que todos los agentes financieros (inversores y gestores
especialmente), no tuvieron empacho en seguir sus especulaciones
desregulados de este tipo de fondos, dado que los Estados salvarán a
cualquier entidad financiera que tenga pérdidas y con ello hagan
peligrar el sistema (casi todos), por lo que no tienen presente el
riesgo real de pérdidas. Es el teorema de la utilidad marginal, sin
riesgos futuros. Los agentes financeros de los mercados, saben que la
factura la pagan los trabajadores con los planes de ajuste,
restructuración, recortes salariales, privatizaciones y otras medidas,
de modo que no se preocupan en no repetir las mismas actividades que les
han hecho una acumulación dineraria sin freno. Para el 2013, en España
por ejemplo, en medio de seis millones de desempleados y la gente
suicidándose por deshaucios, exiten 1500 agentes nuevos, con un capital a
más de un millón de dólares.
Son unos reducidos sectores de clases altas los que se benefician de
los negocios de los fondos de inversión libre o de inversiones
colectivas (fondos de pensiones, fondos de inversión, hedge funds,
etc.) y por ello, crece exponencialmente la diferencia entre quienes
ingresan cada vez menos por su salario y quienes ingresan cada vez más
por sus actividades financieras.
Ya sean las tesis monetaristas, marginalistas, keynesianas o neokeynesianas (-variantes
dentro del mismo sistema capitalista, y que comparten los mismos
errores en sus puntos de partida, como en sus puntos de llegada, aunque
tengan algunas divergencias metodológicas de grado-), ninguna da en clavo, respecto a cómo solventar el problema, pues renuncian a reconocer, que el problema se origina en el desface entre las relaciones de producción y los medios de producción. Ni los estímulos
neokeynesianos (Paul Krugman), ni la austeridad hayekiana (medidas
similares impuestas por la Troika en la Zona Euro, pero las que afectan a
la población, no a las instituciones financieras privadas que
provocaron la crisis, como sugirió Hayek, porque si lo aplicaran, la
contracción monetaria sería tal, que la economía mundial volvería al
medioevo), ni el monetarismo expansivo friedmaniano (EE.UU. en la era
Greenspan y luego convertido por Bernanke, en un neo-keyne- monetarismo,
aplicando salvamentos billonarios a los bancos y las bolsas a costa del
erario público, por lo que es un frankestein neokeynesino-friedmeniano,
ver: “Is Fed chairman Ben Bernanke a follower of John Maynard Keynes or Milton Friedman?”, Bernanke's Monetarism Is a Logical Impossibility) no han dado muestras, que hayan acertado para resolver los factores de fondo de la gran recesión económica (-Ver: Crisis económica de 2008-2013-).
Todo lo contrario, los más conspicuos "liberales" se mantienen porfiadamente apelando a las recetas del fundamentalismo
de mercado, por lo que, proyectan su responsabilidad y deforman la
realidad, apelando a que nunca se liberalizó lo suficiente los mercados o
las inversiones monetarias, que sus regulaciones fueron las causantes
de la crisis, y que más bien, lo que se han tomado son soluciones de "socialismo monetario" (-escandaloso oxímoron-)
o expansionismo monetario, al cual acusan de ser el causante de la
crisis. Esta negación de los fallos endógenos a los mercados
desregulados, más que errado es perverso y muestra un problema más que
económico, de carácter ético. Este tipo de proyecciones de sus propios errores, deriva en una esquizofrenia económica,
pero que es asumida como una explicación válida, por muchos de los
crédulos seguidores de tales doctrinas liberales, lo cual evidencia que el fundamentalismo de mercado es un fenómeno más cercano a la religión que a la ciencia.
Pero estos "liberales", o más bien "pseudo-liberales" (-basados
en un falacioso concepto de libertad burguesa, del acaparamiento de los
recursos y servicios que son públicos, por parte del Sector Capital-), apelan permanentemente a los índices de libertad económica, elaborados por Tanques de Pensamiento (Think Tanks) ultra-conservadores, como: Fraser Institute y Heritage Foundation. Según esta última, lo
que se busca medir es como las instituciones básicas que protegen la
libertad de los individuos para perseguir sus propios intereses
económicos y como esta libertad se traduce en prosperidad para la
sociedad. Entre los países mejor raqueados en esas listas de libertad económica, se encuentran: Hong Kong, Singapure, Nueva Zelandia, Australia, Suiza, Canadá y por América Latina, el mayor exponente es Chile.
Pero no se muestran datos sobre sus realidades sociales concretas, sobre sus encadenamientos
productivos, sobre las relaciones sociales de producción, sobre las
condiciones del sector trabajo, sobre sus niveles de pobreza, sobre su
exclusión social, y más bien se ignoran indicadores como el Coeficientes
de Gini y otros que revelan diversos factores sociales, pues
fraccionan lo social de lo económico y de los político; dejando
en evidencia que su metodología clasificatoria, no sólo es incompleta,
sino fragmentaria de las dinámicas reales de los sistemas sociales.
Esto, en un momento, que los investigadores de punta, para dar cuenta de la realidad social y económica, apuntan a modelaciones de sistemas dinámicos y complejos, a modelos no determinísticos (caóticos) y probabilísticos, que permitan hacer una aproximación a los patrones de interacción dinámicos de las múltiples variables y sus valores dentro de un sistema económico (Ver: “Probabilidad, economía y la teoría del valor trabajo (E. Farjoun & M. Machover)” , A new attractor for the rate of profit (Paul Cockshott, Allin Cottrell and Tamerlan Tajaddinov) http://bit.ly/1amQuvS, Econophysics and the complexity of financial markets, Political economy: value and labour, Econophysics of Stock and Other Markets http://bit.ly/1bOYcwO, Econophysics — Economics E-Journal, Hyperion International Journal of Econophysics & New Economy).
Esto, en un momento, que los investigadores de punta, para dar cuenta de la realidad social y económica, apuntan a modelaciones de sistemas dinámicos y complejos, a modelos no determinísticos (caóticos) y probabilísticos, que permitan hacer una aproximación a los patrones de interacción dinámicos de las múltiples variables y sus valores dentro de un sistema económico (Ver: “Probabilidad, economía y la teoría del valor trabajo (E. Farjoun & M. Machover)” , A new attractor for the rate of profit (Paul Cockshott, Allin Cottrell and Tamerlan Tajaddinov) http://bit.ly/1amQuvS, Econophysics and the complexity of financial markets, Political economy: value and labour, Econophysics of Stock and Other Markets http://bit.ly/1bOYcwO, Econophysics — Economics E-Journal, Hyperion International Journal of Econophysics & New Economy).





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